El nuevo plan de Repsol: más caja, menos capex y la posible salida a bolsa del upstream en 2026

Los buenos resultados de su nuevo plan estratégico ya están reflejados en el precio de su acción. La OPV y el caso de Venezuela siguen siendo teorías.

Repsol ha presentado en su CMD (Capital Markets Day) su nuevo plan estratégico para 2026-28, que se ha caracterizado por reflejar una tendencia de mejora en su generación de caja, en la retribución del accionista y una menor inversión en Capex. Este enfoque estratégico, si bien no ha sorprendido a analistas de RBC, ha sido recibido de buen agrado ya que supera algunas expectativas financieras del banco. 

Aún así, RBC pese a contemplar cómo este nuevo plan como uno positivo para la compañía, sigue apuntando a que el precio de la acción actual ya refleja esas mejoras, por lo que no ve posibilidades de upside (incluso prevé descenso de su valoración); dando pie a una recomendación de Infra ponderar con un precio objetivo de 20 euros. No obstante, los analistas contemplan como elementos que podrían aumentar su valoración el caso de Venezuela y la posibilidad de que Repsol saque a bolsa su negocio de upstream

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Repsol: ni las menores previsiones de gasto quitan que el mercado descuente su potencial

Según el último informe del banco canadiense, la acción ya valora la nueva estrategia de Repsol a pesar de que esté basada en un manejo contenido de sus cuentas. Sus gastos de inversión o capex tienen una previsión acumulada entre 2026 y 208 con un rango de 8.500 y 10.000 millones, por debajo del gasto previsto por los canadienses que tenía un valor de 11.400 millones. En cuanto a la inversión neta, la petrolera prevé un nivel de entre los 7.500 y 9.000 millones, inferior también a la inversión prevista por RBC de cerca de los 10.000 millones. De esta forma la empresa podrá financiar su crecimiento dependiendo de una menor rotación de activos. 

Por otro lado, en cuanto al flujo de caja operativo, Repsol prevé alcanzar los 6.500 millones en 2028, suponiendo que el precio del petróleo esté para ese entonces en los 65 dólares el barril, lejos de la volatilidad del conflicto iraní. Una cifra, por cierto, que supera también las previsiones que manejaba RBC de 6.2000 millones de euros, y que combinada con un menor gasto de capital da pie a una mayor generación de flujo de caja libre de la anticipada por los analistas. 

Repsol podría presentar un crecimiento limitado pese al potencial de Venezuela 

Otro punto clave de su plan estratégico, vinculado a ese flujo de caja operativo mayor, es su política de retribución al accionista. Repsol ha anunciado que su objetivo será distribuir entre el 30 y el 40% de ese FCO, frente al rango anterior del 25 al 35%. Todo ello sumado a un crecimiento interanual del dividendo del 3%, al que se sumaría el efecto de las recompras de acciones. De esta forma el EPS (beneficio por acción) tendría una tasa de crecimiento interanual hasta 2028 de cerca del 6%, según los analistas. 

En cuanto a la producción y exploración (upstream), el plan presentado por Repsol contempla que tendrá un crecimiento moderado, expandiendo su producción entre 2026 y 2028 entre un 6 y un 10%, que se traduciría en lograr unos valores de entre los 580.000 y los 600.00 barriles al día en 2028; casi en línea con las previsiones que proyectaban una producción de 602.000 barriles diarios. 

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Gasolinera de Repsol. Fuente: Repsol

Además, la petrolera también prevé cambios en la composición de la producción de petróleo, frente al gas, con un balance de 38/62% (petróleo/gas) para 2028; respecto a 2025 con un balance reportado de 34/66%. Esto es clave, ya que los márgenes de beneficio son mayores por la parte del petróleo que por la del gas. 

La posibilidades de Repsol para despertar su potencial: la OPV y Venezuela

Por otro lado, RBC apunta a varios catalizadores futuros, como la posibilidad de una salida a bolsa de su upstream en forma de una OPV (Oferta Pública de Venta) en la segunda mitad de 2026. En este sentido, la petrolera ha llegado a plantear una valoración cercana a los 19.000 millones de dólares para el negocio. 

Plataforma marítima de Repsol. Fuente: Repsol
Plataforma marítima de Repsol. Fuente: Repsol

No obstante, los canadienses se muestran cautos con estas estimaciones, debido a que mantienen perspectivas en el medio-largo plazo de precios contenidos del petróleo. Esta OPV permitiría simplificar al negocio de Repsol, convirtiéndose más en una plataforma de energía con foco en el refino (el corazón del negocio) y beneficiando (en caso de tener participaciones) del negocio de upstream que saldría a bolsa, sin exponerse a más capex ni a la volatilidad de los precios. 

En cuanto al último catalizador, sería la exposición de Repsol a Venezuela, donde una reanudación rápida de los envíos de crudo venezolano a Repsol sería positiva para la compañía, ya que podría reducir las cuentas pendientes de cobro y mejorar el suministro de petróleo para sus refinerías. No obstante, RBC advierte de que en caso de que se cumpla el escenario de reapertura de Venezuela, los norteamericanos serían los primeros beneficiados, dejando a Repsol en un plano ligeramente más al margen, por lo que no podría beneficiarse de forma inmediata de esa liberación de crudo del país caribeño. 

Planta offshore en el pozo Perla (Venezuela). Fuente: Repsol
Planta offshore en el pozo Perla (Venezuela). Fuente: Repsol

En definitiva, los analistas valoran positivamente el CMD de Repsol, ya que muestra un plan estratégico centrado en la remuneración del accionista en la generación de caja. No obstante, pese a tener ese potencial latente con su OPV o con el petróleo venezolano; RBC apunta a que estos catalizadores son de largo plazo y no confirmados, además de que gran parte de esas buenas noticias de su CMD ya han sido traducidas en su acción. Por lo que el banco canadiense recomienda Infra ponderar con un precio de 20 euros la acción.


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