Si la geopolítica no decide lo contrario, la agenda de hoy miércoles 11 de marzo vendrá marcada por el dato de inflación en Estados Unidos de febrero (subyacente prevista en el 2,5%) y los resultados de Inditex, Porsche y Rheinmetall antes de la apertura.
Al respecto del conflicto en Irán, Ibercaja Gestión responde a la pregunta ¿cuándo terminará? “Esta es, sin duda, la pregunta del millón y lo que todo el mundo quiere saber ahora mismo. Tras este fin de semana, el escenario base que dibujábamos ha quedado desdicho, ya que el precio del barril brent se ha ido hasta los 105 dólares. Sin embargo, seguimos pensando que el conflicto, o lo que verdaderamente importa –el cierre del estrecho de Ormuz-, no debería prolongarse más de unas pocas semanas”.
Por su parte, Peter Smith, estratega internacional de renta variable en Federated Hermes, lanza un mensaje de calma: “las lecciones del pasado nos enseñan que los acontecimientos geopolíticos generalmente no tienen un efecto negativo a largo plazo en los mercados de renta variable. En última instancia, lo que importa son los fundamentos”. El experto avisa sobre la oportunidad de inversión en la crisis actual: “Es en este tipo de entornos donde pueden surgir ineficiencias en la valoración de los activos”.
No obstante, Smith admite los riesgos de políticas menos acomodaticias por parte de los bancos centrales y en la menor disposición de los consumidores a gastar. En este sentido, Federated Hermes vigila estrechamente la evolución de los acontecimientos en la planta de producción de GNL de Qatar Ras Laffan y en el estrecho de Ormuz.

Y una tercera opinión es la de Adam Hetts, director global de multiactivos y Oliver Blackbourn, gestor de carteras de Janus Henderson, para quienes los puntos clave son:
· El conflicto en Oriente Medio se ha intensificado, el estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado y los nuevos líderes iraníes han reducido las perspectivas de una distensión a corto plazo.
· Las interrupciones en el suministro energético, el aumento de los precios del petróleo y el gas y la falta de una salida clara están aumentando los riesgos de inflación y provocando una mayor volatilidad en los mercados mundiales.
· Un conflicto prolongado podría agravar la tensión económica, pero las presiones políticas de EE. UU. hacen que no se pueda descartar una resolución rápida —o una «victoria» declarada—, lo que mantiene la incertidumbre sobre las perspectivas de los precios de los activos.
Y Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum AM, Natixis IM, destaca que “el conflicto está lejos de ser unánime. China, Rusia y muchos otros países discrepan con las intenciones de Israel y Estados Unidos”. En consecuencia, esta fragmentación “en la asignación de recursos a nivel mundial beneficiará al gasto militar” y además cada Banco Central “luchará por su propia moneda, su propia región”.
Las empresas europeas preparan sus OPIs, con defensa e industria a la cabeza
Por último, Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, explica que “el actual conflicto puede suponer una buena oportunidad de reentrada una vez que la situación desde el punto de vista geopolítico se modere”. En este sentido, apunta que “los niveles de rentabilidad van a ser apreciables dentro de unos días o unas semanas”, siempre que no se produzca un mayor enquistamiento del conflicto.
Ante este contexto de volatilidad, el experto recomienda prudencia: “lo que recomendamos a todos los inversores que tienen un carácter conservador es algo de paciencia” y subraya que “de momento hay que mantener la calma”.
Inflación en EE. UU. y resultados de Inditex, Porsche y Rheinmetall
En el plano macroeconómico, el principal foco en Europa se situará en Alemania, donde se publicará la lectura final del IPC interanual, un dato clave para evaluar la evolución de la inflación en la mayor economía de la eurozona y su cercanía al objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo. Este indicador servirá para calibrar las expectativas sobre la política monetaria en los próximos meses.
En España, el dato más relevante será la publicación de las ventas minoristas de enero, que permitirá tomar el pulso al consumo de los hogares y a la fortaleza de la demanda interna al comienzo del año.
Y en Estados Unidos, la inflación de febrero, que se espera que se mantenga relativamente estable respecto al mes anterior, con tasas cercanas a alrededor del 2,4-2,5 % interanual, lo que daría pistas sobre si la presión sobre los precios sigue moderándose.





