Aena mueve ficha contra IATA en el conflicto por las tarifas de los aeropuertos

Aena sube el tono en su duelo por aumentar las tarifas de las aerolíneas en sus aeropuertos

Aena, una vez más, ha mostrado su intención de introducir un aumento de las tarifas de operación en los aeropuertos como parte de las modificaciones correspondientes al Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III). La empresa pública ha insistido en que las críticas por el aumento de tarifas dejan de lado tanto la mejora en sus propios resultados como el efecto negativo que tuvo para la entidad la pandemia en 2020 y 2021.

«La propuesta de inversiones de carácter regulado de Aena para el periodo 2027-2031 asciende a casi 10.000 millones de euros (a los que habría que sumar unos 3.000 millones de la actividad no regulada), lo que se traducirá en inversiones en todos los aeropuertos de la red en España para dotarlos de los mejores estándares de seguridad y calidad y de mayor capacidad, para reforzar la conectividad aérea y el crecimiento económico de los territorios del país. La propuesta de tarifas aeroportuarias de Aena asociada a estas inversiones es un incremento de 43 céntimos de euro por pasajero de media cada año», ha vuelto a justificar la empresa.

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«Asimismo, se puede comprobar factualmente que, desde 2015, las tarifas aeroportuarias de Aena en realidad se han reducido un 7% en términos nominales, lo cual significa un 37% de reducción en términos reales (teniendo en cuenta la inflación acumulada en estos pasados años)», sentencian desde la empresa aeroportuaria.

Lo cierto es que han insistido también en las mejoras de los ingresos por pasajero de las aerolíneas que forman parte de IATA. Para la empresa pública, es un dato que han decidido ignorar en sus críticas, defendiendo que, mientras sus tarifas se han reducido un 7% en términos reales, en Europa el ingreso ha aumentado un 26,8% en el período 2019-2025: ha pasado de 174,2 dólares por pasajero a 220,8 dólares por pasajero, es decir, 46,6 dólares más por pasajero, según los propios datos de IATA.

«Este aumento apreciable de los ingresos por pasajero de las líneas aéreas de IATA —en marcado contraste con la referida disminución del ingreso aeronáutico por pasajero de Aena— ha propiciado que el beneficio neto de las compañías aéreas por pasajero en este período se haya más que duplicado, escalando de 5,1 a 10,6 dólares por pasajero: en conjunto, de 6.100 millones de dólares anuales a 13.200 millones de dólares anuales», sentencia la empresa pública.

Viajeros en la T1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, a 29 de septiembre de 2025, en Barcelona, Catalunya (España), uno de los complejos clave de AENA. Fuente: Agencias
Viajeros en la T1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, a 29 de septiembre de 2025, en Barcelona, Catalunya (España), uno de los complejos clave de AENA. Fuente: Agencias

AENA TOMA ACCIONES LEGALES

No es solo que Aena no esté dispuesta a ceder a las peticiones de IATA, sino que la empresa ha decidido enfrentar a la Asociación Internacional de Transporte Aéreo también en el campo legal, insistiendo en que existe la obligación de corregir las publicaciones previas de la asociación.

Aena remitió el pasado 3 de marzo un burofax al vicepresidente regional de IATA Europa, Rafael Schvartzman, en el que solicita formalmente una rectificación pública de su siguiente declaración: “Aena lleva años manipulando el sistema regulatorio, ganando millones de euros de más, a costa de los pasajeros, de las aerolíneas y de la economía española”.

Según la empresa pública, la declaración les imputa la comisión de un fraude financiero; es decir, una conducta de naturaleza fraudulenta y deliberadamente ilícita. Insisten en que dicha acusación grave carece de cualquier fundamento objetivo y proyecta sobre Aena (sus trabajadores, sus accionistas, sus directivos y sus administradores) una inaceptable sombra de ilegalidad, inmoralidad y mala actuación empresarial, incompatible con su posición de empresa aeroportuaria de primer orden y su pulcritud legal corporativa.

Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias
Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias

De momento no hay una respuesta pública por parte de IATA, pero es evidente que la situación no se resolverá fácilmente. A nivel local, a pesar de pedir también que se reduzcan las tarifas para operar en los aeropuertos, la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha intentado de momento mantener una negociación cordial, pero avisan de que un aumento de las tarifas puede traducirse en una alza de precios y uno de sus miembros, Ryanair, ya ha mostrado su disposición de abandonar más aeropuertos en España y reducir su presencia en otros.

AENA DEFIENDE SUS MÁRGENES DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

En cualquier caso, la empresa pública ha decidido también justificar sus márgenes de beneficios de los últimos años; uno de los argumentos de las aerolíneas para intentar poner freno al aumento en las tarifas que se espera entre en el DORA III y entre en vigor desde principios del año que viene.

Ha insistido en que la realidad económica es que el sector aeroportuario es muy intensivo en capital y, por tanto, en términos de “margen de beneficio” no puede compararse con el sector de las compañías aéreas. En la actividad aeroportuaria y, en general, en las actividades económicas intensivas en capital, los beneficios a los que IATA se refiere, sencillamente, remuneran un perímetro de inversiones más elevado en términos relativos que el de las aerolíneas; unas inversiones (capital) en seguridad, calidad y capacidad que son fundamentales para el buen funcionamiento de los aeropuertos.

Además han señalado que IAG, miembro destacado de IATA y cuyo consejero delegado preside la asociación, anunció recientemente un beneficio neto de 3.342 millones de euros en 2025, ganancias un 56% superiores a las de Aena en el mismo año. En realidad, estos admirables beneficios, junto con los obtenidos por otras compañías aéreas de IATA, son un síntoma de la óptima salud del transporte aéreo y de la calidad de las empresas que lo componen.


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