Ouigo no logra mantener su oferta de descuentos en la ruta Madrid-Barcelona

Las tarifas dinámicas de Ouigo han hecho que desaparezcan los precios de 9 euros en su pagina web

La situación de la alta velocidad tras el accidente en Adamuz sigue siendo complicada. Las tres empresas que operan en el sistema español —la pública Renfe, la francesa Ouigo y la italiana Iryo— han visto cómo sus horarios y la ocupación de sus trenes se ven afectados. Esto se debe a la pérdida de confianza de los usuarios y a los límites de velocidad impuestos por Adif para realizar las inspecciones y reparaciones de las vías del país.

Para afrontar estas situaciones, Ouigo ha abierto la venta de billetes hasta principios de diciembre. El problema es que de su oferta original (billetes desde los 9 euros) ya no queda ninguno a sus destinos para el resto del 2026; además, en comentarios en redes sociales, se ha señalado que en algunas rutas nunca se llegó a ofrecer el precio más bajo, lo que decepcionó a los posibles compradores.

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El nuevo tren de alta velocidad Ouigo a su llegada a la estación María Zambrano. A 15 de enero de 2025 en Málaga, Andalucía (España). Fuente: Agencias
El nuevo tren de alta velocidad Ouigo a su llegada a la estación María Zambrano. A 15 de enero de 2025 en Málaga, Andalucía (España). Fuente: Agencias

Dejando de lado las rutas que no están disponibles por el accidente, como la de Málaga, la propia empresa ha confirmado que la demanda ha hecho que el precio más bajo dure muy poco tiempo. Es una realidad que va de la mano de sus tarifas dinámicas, un modelo similar al de otros medios de transporte, como el avión o las VTC, pero que en esta situación se hace más evidente.

Lo cierto es que el panorama se ha sumado a una lista de problemas complejo de digerir para la empresa y para el resto de la alta velocidad. Las cancelaciones por los horarios, los retrasos no controlados y la preocupación por la seguridad del sistema han hecho que las empresas se vean obligadas a asumir un alto número de indemnizaciones, denuncias y quejas en redes sociales por parte de los usuarios afectados.

LA OCUPACIÓN DE LOS TRENES HA CAÍDO DESDE EL ACCIDENTE

La gran preocupación para Ouigo es el efecto en la ocupación de los trenes. Ouigo aseguró que 2025 fue el primer año desde su llegada a España en el que reportó beneficios en sus cuentas. Esto también afecta al resto de las empresas de alta velocidad. Las semanas posteriores al accidente en Adamuz se vieron marcadas por una caída en las ventas y ha sido complicado retomar del todo el funcionamiento normal.

La realidad es que ha sido un momento complicado para el sector, precisamente porque la mayoría de los problemas que ha generado el accidente en las semanas posteriores no son controlables por las operadoras del servicio. De hecho, están en su mayoría en manos de Adif y del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, lo que complica la búsqueda de soluciones y hace todavía más difícil evitar que se multipliquen los problemas en todo el sistema.

Al mismo tiempo, la decisión de Ouigo de no eliminar o modificar su política de puntualidad tras el accidente ha dejado otra larga lista de inconvenientes. Hay usuarios denunciando, hasta el día de hoy, que la empresa no ha devuelto aún el importe del billete en viajes que llegaron a acumular retrasos de más de una hora, otra situación que ha generado dudas entre los usuarios a la hora de comprar un billete.

OUIGO Y EL RESTO DEL SISTEMA, ATENTOS AL DATO DE SEMANA SANTA

Lo cierto es que tanto Ouigo como Iryo y Renfe estarán atentos al número de viajeros de la alta velocidad para el puente de Semana Santa. Es uno de los momentos clave del calendario y, aunque saben que no contarán con todos los destinos del sur (claves para estas fechas) dará pistas de cómo puede reaccionar el mercado en otras fechas similares y, en particular, de cómo se moverá el turismo español durante el verano.

Usuarios en Atocha en 2024. Fuente: Agencias
Usuarios en Atocha en 2024. Fuente: Agencias

De todos modos, todavía quedan un par de semanas para esta primera prueba de tensión. En cualquier caso, las tres operadoras del servicio en el país siguen asumiendo que tendrán retrasos de al menos 25 minutos hasta el final de año y que todavía no disfrutarán de una situación de total normalidad. Por tanto, es posible —como lo demuestra la puesta en venta de los billetes para el verano de Ouigo— que tengan los ojos puestos ya más allá de Semana Santa.


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