Aparte de la actualidad por el lado de la geopolítica, hoy martes tendremos resultados de Oracle al cierre de Wall Street, PIB japonés del cuarto trimestre y ventas de vivienda de segunda mano en febrero (EE.UU.) como principales referencias.
Recordemos que en el índice S&P 500 sólo quedan nueve empresas por publicar resultados. Hasta la fecha, con 491 compañías publicadas el incremento medio del BPA es del 14,1% frente al 8,8% esperado (antes de la publicación de la primera compañía). El saldo cualitativo es el siguiente: baten expectativas el 73%, 5% en línea y el restante 22% decepcionan. En el trimestre pasado, el BPA fue del 14,9% frente al 8,5% esperado.
En cuanto a la actualidad, en Renta 4 explican que “de cara a las próximas semanas, y en la medida en que el conflicto EE.UU. – Irán continúe, consideramos que los mercados seguirán mostrando una elevada volatilidad, con presión a la baja de las cotizaciones hasta que no se produzca alguna señal de acercamiento de posturas por parte de EE.UU. – Irán que pueda dar lugar a la finalización de la guerra”.
“Mantenemos una visión prudente y selectiva, habiendo adoptado un perfil más defensivo en el contexto actual, y esperando a ver cómo evoluciona el conflicto, cuya duración e intensidad serán claves para determinar su impacto en nuestro escenario de inversión”.
Implicaciones financieras de la Operación Epic Fury

Por su parte, Arun Sai, estratega multiactivos Pictet AM, señala que “es raro que las crisis geopolíticas causen daños duraderos en el crecimiento económico y los mercados financieros. La gran excepción fue la crisis del petróleo en los años 70 y hay pocas señales de que se vaya a repetir.
En el análisis de escenarios en un extremo el conflicto bélico termina rápidamente, con el ejército de Irán debilitado, aunque su régimen manteniéndose. En el escenario opuesto extremo, se da el improbable caso de que la guerra se extienda más allá de la región.
Actualmente la economía global es mucho menos intensiva en petróleo que entonces. EE. UU. es exportador neto de petróleo, las reservas globales de crudo son abundantes y los amortiguadores razonables. Incluso si el precio del crudo sube 30%, el crecimiento del PIB global se reduciría solo 0,2% la inflación aumentaría poco más de 1%.
Pero el petróleo no es el único factor. El sentimiento es una consideración importante y en este sentido los mercados parecen más vulnerables. Acciones y otros activos de riesgo estaban en un equilibrio frágil las semanas previas al ataque militar, entre la mejora de fundamentales macroeconómicos y pérdida de confianza en las acciones tecnológicas estadounidenses. Así que las acciones pueden ser más volátiles.
Las caídas de las acciones deben ser modestas en la mayoría de los escenarios, a menos que el conflicto se amplíe sustancialmente, por ejemplo, incluyendo a Rusia y China.
Los bonos pueden tener dificultades iniciales por el mayor precio del petróleo e inflación. Una mayor escalada provocaría caída del gasto de los consumidores y la confianza empresarial, alimentando expectativas de recortes de tipos de interés, lo que haría caer las rentabilidades a vencimientos de los bonos.
El oro puede ser beneficiario clave, como depósito de valor de alta liquidez y cobertura estratégica contra la inflación en el tiempo, aunque es vulnerable a episodios de volatilidad.
Oportunidades para Europa en el sector de las infraestructuras de defensa
El dólar también debe apreciarse por la demanda como refugio seguro, respaldada por la posición de EE. UU. como gran productor de energía, aunque el billete verde previsiblemente reanudaría su gradual declive si el conflicto llega a su fin.
Geopolítica, Oracle, PIB japonés y datos de vivienda en EE. UU.
Mañana la agenda macro será relativamente ligera, aunque con algunas referencias a seguir por los mercados. En Europa, destaca la reunión del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (ECOFIN), donde los ministros de Economía de la UE abordarán cuestiones de política fiscal y coordinación económica.
Además, tendremos resultados de Oracle al cierre de Wall Street, PIB japonés del cuarto trimestre y ventas de vivienda de segunda mano de Estados Unidos en febrero como principales referencias.



