Durante el ejercicio fiscal 2025 fracasaron varios intentos de consolidación doméstica de alto perfil, especialmente en España e Italia, como UniCredit/Banco BPM y BBVA/Banco Sabadell. El hecho de que se intentaran estas operaciones y el éxito de otras transacciones MPS/Mediobanca o Santander/TSB demuestran que existe margen y apetito para una mayor actividad en distintos países europeos.
En este sentido, Scope Ratings ha realizado un informe sobre por qué las fusiones y adquisiciones vuelven a ganar protagonismo (diversificación, exceso de capital y presión sobre la rentabilidad), y cómo estas operaciones pueden reforzar la solidez y el posicionamiento estratégico de los grandes bancos en Europa.
«El auge de las operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones) en el sector bancario y financiero europeo no muestra signos de desaceleración. Las transacciones que refuercen la escala, consoliden la posición en el mercado y amplíen la diversificación, con riesgos de ejecución y efectos financieros limitados, podrían suponer un factor positivo para las calificaciones crediticias de algunas entidades«, expresa el director de calificaciones de instituciones financieras de Scope Ratings, Marco Troaino.

LO QUE SUPONE EL AUGE DE FUSIONES Y ADQUISICIONES A ENTIDADES COMO BBVA, SANTANDER Y SABADELL
En este contexto, la actividad actual de fusiones y adquisiciones bancarias responde a tres factores estructurales. La necesidad de diversificar las fuentes de ingresos en un entorno de tipos de interés más bajo; la posibilidad de invertir el exceso de capital regulatorio, la búsqueda de nuevos motores de rentabilidad; y los esfuerzos continuos por ganar escala y reforzar la posición en los mercados domésticos.
Cuando el margen de intermediación empieza a perder tracción, los bancos siguen explorando oportunidades para ampliar sus fuentes de ingresos más allá de las operaciones de préstamo tradicionales, incursionando en seguros, gestión de patrimonios y activos, y banca de inversión.

«La adquisición del gestor de patrimonios Evelyn Partners por parte de NatWest es el último ejemplo de esta tendencia, en línea con transacciones anteriores como la compra de AXA Investment Manager por BNP Paribas (AA-/Estable), la adquisición de Anima por Banco BPM o la de Carnegie por parte de DNB, entre otras«, apuntan desde Scope Ratings.
Por ejemplo, la oferta de Santander por Webster Bank refleja una estrategia de diversificación geográfica más que de negocio. Esto pone de manifiesto la confianza estratégica de Banco Santander en el sector bancario estadounidense y en sus perspectivas a largo plazo. Asimismo, al completarse la operación, Estados Unidos pasa a ser un mercado clave para la entidad que preside Ana Botín.
LA ADQUISICIÓN DE WEBSTER BANK ELEVA LA CONTRIBUCIÓN AL BENEFICIO NETO DE BANCO SANTANDER DEL 11% A CERCA DEL 16%
Aunque las operaciones transfronterizas siguen siendo la excepción más que la norma, desde Scope Ratings observan un creciente apetito entre los bancos minoristas franceses (Crédit Mutuel, BPCE) por diversificarse fuera de Francia, hacia Alemania o Portugal. Paralelamente, UniCredit continúa aplicando una estrategia prudente orientada a reforzar su presencia paneuropea mediante adquisiciones selectivas y un incremento gradual de participaciones.
Las operaciones transfronterizas entre grandes bancos europeos seguirán siendo estructuralmente complejas. Los ahorros de costes son limitados y la delimitación de riesgos regulatorios, junto con una unión bancaria aún incompleta, restringe las eficiencias en costes, liquidez y financiación. Además, las trabas políticas complican aún más la ejecución.
«Desde una perspectiva crediticia, las operaciones que aumentan la diversificación de los bancos —y, por tanto, su resiliencia frente a crisis localizadas— son positivas, siempre que los riesgos de ejecución y financieros se mantengan contenidos. Cuando las transacciones son relevantes, pueden dar lugar a revisiones al alza de nuestras valoraciones sobre los modelos de negocio», expresa Marco Troaino.
EL EXCESO REGULATORIO NO INTERFIERE EN LA ACTIVIDAD DE M&A
Pese a cierto deterioro en las perspectivas de los márgenes, desde Scope Ratings esperan que la banca europea siga registrando resultados sólidos en 2026, con retornos de doble dígito como norma general. En un entorno de estabilización de los requerimientos de capital y crecimiento moderado de los volúmenes en la mayoría de los países, los bancos continuarán generando capital por encima de las exigencias regulatorias.

Frente a las operaciones transfronterizas, las operaciones de M&A domésticas ofrecen un mayor potencial de sinergias en redes físicas y funciones centrales solapadas, lo que también reduce el riesgo de ejecución. La adquisición de Webster por parte de Santander ilustra el valor de la consolidación del mercado, al duplicar el tamaño del banco español en Estados Unidos y ofrecer un notable impulso a la rentabilidad de su negocio en ese país.
No obstante, existe un claro paralelismo entre esta operación y la compra de TSB Bank en Reino Unido en 2025, y es que ambas permiten a Santander ampliar su presencia en mercados muy competitivos y complejos, pero con elevada rentabilidad. Por otro lado, en España, el potencial de consolidación se concentra en los bancos de tamaño medio, aunque la mejora prevista en el dinamismo del negocio bancario en 2026 reduce en cierta medida los incentivos, ya que el crecimiento orgánico sigue ofreciendo retornos atractivos.
Asimismo, existe margen para una mayor consolidación en Italia, España, Reino Unido y los países nórdicos. El sector bancario italiano sigue estando relativamente fragmentado. Banco BPM vuelve a situarse en el centro del debate tras la fallida opa de UniCredit en 2025, aunque, tras la adquisición de Mediobanca por parte de Banca Monte dei Paschi di Siena y la toma de control de Banca Popolare di Sondrio por BPER, las opciones se han reducido.
Marco Troiano cierra apuntando que «la consolidación entre los bancos más pequeños es estructuralmente necesaria en un contexto en el que la digitalización cuestiona uno de los pilares de su propuesta de valor y ventaja competitiva —la proximidad al cliente— frente a los grandes grupos, lo que ha reavivado su apetito por el crecimiento a nivel doméstico».


