Cristina Garmendia ha decidido poner fin a su etapa en Mediaset España, grupo audiovisual del que era presidenta desde mayo de 2024. Su salida, anunciada el pasado viernes por la compañía, llega en un momento especialmente delicado para el conglomerado televisivo, marcado por la caída de audiencias de Telecinco, el giro editorial de Cuatro hacia posiciones conservadoras y una profunda reestructuración empresarial dentro de MFE‑MediaForEurope.
Garmendia, que fue ministra de Ciencia durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a la cúpula del grupo audiovisual en 2017 como consejera independiente y hace menos de dos años alcanzó la presidencia gracias al respaldo de la familia Berlusconi, que pretendía rebajar tensiones con La Moncloa y proyectar una imagen institucional más moderada del grupo tras la efímera, intervencionista y bronca presidencia de Borja Prado, que se mantuvo apenas un año y medio en el cargo.
La exasesora de Pedro Sánchez ha gestionado en menos de dos años varios focos de tensión entre el Gobierno y comunicadores del grupo como Ana Rosa Quintana. Uno de ellos fue el enfado en las filas socialistas por la negociación abierta a inicios de la presente temporada entre Mediaset España y el conductor de un programa antisanchista y proayusista en Telemadrid, Antonio Naranjo.
Mediaset España desistió de su incorporación y como plan B escogió hace poco más de un mes aumentar las emisiones del polémico espacio Horizonte de Iker Jiménez, que no cuenta con ningún tertuliano que defienda las posiciones cercanas al Gobierno.
FICHAJES
Antes de la promoción al la presidencia de Garmendia, Mediaset había realizado otros movimientos para intentar recomponer puentes con el entorno socialista. Uno de los más comentados fue el fichaje como jefe de informativos de Francisco Moreno, antiguo responsable de Televisión Canaria durante gobiernos autonómicos del PSOE y que incluso llegó a sonar en 2021 como posible presidente de RTVE.
Otro movimiento relevante fue la contratación del periodista Carlos Franganillo, hasta entonces uno de los rostros más reconocibles de los Telediarios de TVE. Mediaset lo fichó para sustituir al histórico Pedro Piqueras al frente de los informativos nocturnos de Telecinco, que en lo que llevamos de 2026 promedian un discreto 7,3% de share.
En los últimos meses, el consejero delegado, Alessandro Salem, y el nuevo director de Contenidos, Alberto Carullo, ha promovido un giro editorial en Cuatro que ha generado polémica. La cadena ha reforzado su parrilla con programas que mezclan una visión sensacionalista de la actualidad y una línea editorial derechista como En boca de todos y Horizonte, conducidos respectivamente por Nacho Abad y Iker Jiménez.

Ambos presentadores se han convertido en figuras muy difundidas en redes sociales entre simpatizantes de Vox, tras la transformación de una cadena que arrancó sus emisiones hace dos décadas con Iñaki Gabilondo como estrella y una visión progresista de la actualidad.
A pesar del ruido político, el principal problema del grupo sigue siendo la pérdida progresiva de espectadores. En 2019, el conjunto de canales de Mediaset España alcanzaba un 28,9% de cuota de pantalla. Tras seis años consecutivos de descensos, cerró 2025 con un 24,4%.
El deterioro se ha concentrado en Telecinco. La cadena líder durante dos décadas de forma casi ininterrumpida ha pasado de promediar un 14,9% de share en 2021 a un 9,5% en 2025, con previsiones aún más complicadas para 2026.
Entre las decisiones que macan este declive figura la pérdida de Pasapalabra en 2019 tras un largo litigio con ITV Studios. El concurso terminó recalando en Atresmedia, que tiene pendiente garantizar la continuidad de la sección de El Rosco en los tribunales. El conflicto judicial también podría dejar una factura millonaria: Mediaset sufrió el pasado año una condena cercana a los 45 millones de euros que ha recurrido.
A la pérdida del concurso se sumó en 2023 la cancelación de Sálvame, que fue uno de los programas más emblemáticos de la cadena durante más de una década. Su desaparición supuso el final de una era para la televisión del corazón que había marcado la estridente y rentabilísima identidad de Telecinco.
En paralelo, la dirección de Salem apostó por reorganizar la producción televisiva confiando buena parte de su parrilla a la productora Unicorn Content —presidida por Ana Rosa Quintana y proveedora de varias televisiones autonómicas controladas por el PP— y al gigante internacional Banijay, que no dieron los frutos deseados.
Los problemas también se están reflejando en el negocio publicitario. En los nueve primeros meses de 2025, la facturación publicitaria del grupo cayó un 8,5%, que es una cifra por encima del descenso registrado por el conjunto del mercado televisivo.
A ello se suma la polémica que han generado los 32 despidos registrados en Secuoya Studios, que es la productora encargada de gestionar delegaciones territoriales de Informativos Telecinco.
LA DESPEDIDA
Garmendia ha querido desmentir los rumores que aseguran que deja el cargo por el hartazgo provocado por el giro editorial de Cuatro o porque los Berlusconi, tras los enfrentamientos del gigante milanés con el PSOE, querían que se marchara. La exministra explicó que su salida, «por decisión propia» —frase llamativamente subrayada en el titular del comunicado—, obedece a motivos personales y profesionales.
«Tras un importante periodo de reflexión, siento la convicción de que es el momento de iniciar una nueva etapa, en la que pueda focalizar toda mi atención y esfuerzo en otros ámbitos de mi actividad profesional», afirmó.
La científica añadió que deja el cargo «con el convencimiento y la tranquilidad de saber que Mediaset España avanza con firmeza como uno de los principales grupos audiovisuales españoles y, como parte de MFE-MediaForEurope, hacia un prometedor horizonte en el ámbito paneuropeo». Durante su presidencia, la compañía asegura que ha avanzado en su integración dentro del grupo europeo impulsado por los Berlusconi y ha afrontado «importantes retos como la reestructuración y adaptación del grupo ante los nuevos desafíos del sector audiovisual».
Garmendia seguirá colaborando con Mediaset España en el ámbito de la innovación y como su representante en la Fundación Cotec que ella misma preside. Doctora en Biología Molecular, la ya expresidenta de Mediaset España forma parte del consejo de CaixaBank y participa en proyectos como Ysios Capital Partners, la empresa aeroespacial vizcaína Satlantis Microsats, de la que es una de las fundadoras, y del ‘Bilderberg ibérico’, la Fundación Hermes.





