Neste podría tener un 2026 más rentable debido a las tensiones generadas por Irán

AlphaValue prevé que 2026 será un año de recuperación para la empresa. Su mejor desempeño previsto no viene de un mejor comportamiento operativo, sino por eventos externos, como el conflicto en Irán.

Para Neste, 2026 va a ser un año de transición, pero con una mejora significativa en los beneficios gracias al entorno volátil del refino por los conflictos actuales que se están dando en Oriente Próximo. Esta es la principal conclusión del último informe de AlphaValue firmado por Frédéric Lorec, que apunta a que si bien estas noticias son buenas para la compañía, no reflejan un crecimiento estructural que fundamente una mejor recomendación que Infra ponderar con un precio objetivo de 24,5 euros la acción. 

Neste: de un hundimiento en sus beneficios a la estabilidad temporal 

Según el análisis, Neste va a experimentar unos años con una tendencia a la estabilización en sus resultados, pasando de unos años como 2024-2025 donde apenas generó beneficios, hasta unos niveles relativamente sólidos cara a este 2026. La gran razón detrás de esta mejoría reside en las tensiones que se están produciendo en Irán, concretamente en el estrecho de Ormuz, un enclave estratégico por el que pasa un 20% del crudo mundial, además del 40% del jet fuel (combustible para aeronaves) destinado para Europa y un 10% del diésel marítimo mundial. 

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Por lo que, que haya presiones en esta zona supone un elemento que ayuda a que la empresa pueda mantener unos márgenes de beneficios altos, puesto que genera problemas de visibilidad futura de suministros de diésel y queroseno en suelo europeo.  Un problema que ya agrava a la escasez previa de estos recursos por el corte de relaciones con Rusia, por la guerra de Ucrania. 

Esto se traduce en que los analistas tengan una mejor visión a futuro de los beneficios por acción de la empresa, pasando de 0,39 en 2025, hasta 1,18 y 1,76 euros para 2026 y 2027 respectivamente. Es decir, un crecimiento de sus EPS en los últimos años 202% y un 50% respecto a los niveles de años previos.

Gasolinera renovable de Neste. Fuente: Neste
Gasolinera renovable de Neste. Fuente: Neste

Además de esta mejora en los beneficios por acción, el informe también apunta a una recuperación progresiva en otros indicadores financieros clave. En concreto, se espera que el margen EBIT de Neste mejore de forma notable en los próximos ejercicios, pasando de apenas un 1,32% en 2024 y un 2,65% en 2025, hasta el 5,86% en 2026 y el 8,25% en 2027. Esta evolución refleja el impacto directo que puede tener un entorno de márgenes de refino más elevados fruto de la coyuntura geopolítica.

Por otro lado, en términos de resultados netos, la mejora también sería significativa. Según las previsiones recogidas por AlphaValue, el beneficio atribuible de Neste podría pasar de 94,9 millones de euros en 2024 a 299 millones en 2025, para posteriormente alcanzar 902 millones en 2026 y cerca de 1.353 millones en 2027. 

Este escenario también tendría impacto en la rentabilidad sobre el capital de la empresa. El ROE (retorno sobre el capital) se situó en apenas un 1,19% en 2024, reflejando la debilidad del negocio durante ese ejercicio. Sin embargo, las previsiones apuntan a que esta cifra podría aumentar hasta el 10,4% en 2026 y el 13,7% en 2027, en línea con la recuperación de los márgenes del sector. 

Neste repunta frente a competidoras como Repsol en un mercado de crudo y gas a la baja

Otro de los aspectos claves, sería la capacidad de generación de caja de la compañía. Tras registrar un flujo de caja libre negativo de 532 millones de euros en 2024, el informe prevé una normalización progresiva, con 403 millones de euros de flujo de caja libre en 2026, lo que contribuiría a reforzar la posición financiera de la empresa. 

Aun así, el informe señala que la compañía sigue arrastrando algunos desequilibrios financieros derivados de los elevados niveles de inversión de los últimos años. La deuda neta de Neste se situó en torno a 4.721 millones de euros en 2024, aunque se espera que este ratio mejore progresivamente a medida que aumenten los beneficios y el EBITDA del grupo. 

Aún así, AlphaValue no es optimista con la empresa, ya que considera que el valor de Neste actual ya recoge gran parte de la recuperación prevista. Además de que no es un crecimiento no estrictamente operativo, sino completamente circunstancial y dependiente de que el clima geopolítico se mantenga inestable para seguir manteniendo los márgenes de beneficio altos. Debido a esa dependencia, los analistas no estiman un upside muy elevado del valor de la energética, por lo que recomiendan Infra ponderar con un precio objetivo de 24,5 euros la acción.


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