Renfe sigue teniendo claro el objetivo francés. El operador público español ha cerrado un acuerdo con cuatro grandes asesores (KPMG, PwC, NTT Data y Forvis Mazars) para buscar estrategias para crecer en el territorio galo; así lo ha confirmado Cinco Días. El objetivo de este acuerdo es, precisamente, que estas empresas presten «apoyo en la preparación de las ofertas económicas de las licitaciones a las que se presente Renfe en el mercado francés».
Lo cierto es que Francia ha sido una de las prioridades europeas de Renfe desde hace años, pero la posibilidad de llegar a París se ha complicado. Las exigencias de homologaciones, cada vez más difíciles, han hecho que las conexiones entre las ciudades españolas y la capital francesa sean inviables, con la SNCF (la ferroviaria pública del país galo) manteniendo una ruta única que la conecta con Barcelona y que se ha vuelto uno de sus recorridos más populares.

Aun así, para Renfe sigue siendo una prioridad aumentar su presencia en el país galo. Por un lado, los dos destinos a los que han conseguido llegar, Marsella y Lyon, son dos de sus destinos más populares; pero también es una realidad que no son tan atractivos como la capital y que no sirven para usarlos de puente pensando en las metas de la empresa en el resto de Europa.
De momento, seguirán presentándose como candidatos cada vez que el territorio francés abra una nueva ruta. Si bien a la filial low cost de la SNCF, Ouigo, se le ha permitido operar con normalidad en las rutas españolas, es evidente que a Renfe no se le ha ofrecido la misma cortesía en el país vecino. De momento, es un objetivo claro para una empresa que ha afirmado que espera que, en los próximos años, un 10% de sus ingresos lleguen de los mercados internacionales.
EL RETO DE LLEGAR A PARÍS
La realidad es que para Renfe la capital francesa se ha vuelto una meta clara. Aunque en un momento prestaban un servicio conjunto con la SNCF para operar la ruta entre Barcelona y París, la ruptura entre las dos empresas hizo inviable que se mantuviese esta opción. Sin embargo, sigue siendo la ciudad extranjera más atractiva para la empresa, tanto por su valor turístico como por la cercanía geográfica.
Además, a diferencia de Portugal, otro destino internacional cercano, la situación geográfica de Francia permite que sea la puerta de entrada a otras rutas internacionales. Si Renfe quiere, eventualmente, ampliar su presencia en el resto de Europa, el territorio galo bien puede ser la opción más interesante.
RENFE SALE DE LOS NÚMEROS ROJOS
Si bien la empresa pública no ha conseguido llegar a París ni sumar otras rutas en territorio francés, al menos tiene el consuelo de que, por primera vez desde la pandemia, ha escapado de los números rojos. La empresa cerró el 2025 con beneficios por encima de los 50 millones de euros, un dato más que positivo después de varios años en los que las tres operadoras de alta velocidad en España lidiaron con pérdidas millonarias.
Durante 2025, Renfe transportó a más de 531 millones de personas en todos sus servicios (AVE, Alvia, Euromed, Intercity, Cercanías, Media Distancia, Ancho Métrico y Avant), lo que supone la segunda mayor cifra histórica, solo superada por la de 2024 (535 millones de viajes). A esta cifra se suman los cerca de 10 millones de personas que viajaron en Haramain (la línea de alta velocidad entre La Meca y Medina, Arabia Saudí) durante 2025. Este servicio internacional está operado desde octubre de 2018 por Renfe.
Además, en el mismo documento, la empresa defiende —contrario a lo que dice Ouigo— que es la única operadora en España que está generando beneficios. En cualquier caso, lo cierto es que, a pesar de los buenos datos dentro del territorio nacional, la empresa sigue buscando opciones para crecer en Europa y, en este panorama, Francia es precisamente la opción más inmediata.

Estos registros positivos de demanda se deben, principalmente, al aumento del 6% en Alta Velocidad y Larga Distancia durante el año pasado, hasta alcanzar la cifra de más de 37 millones de viajes, lo que sitúa a Renfe como empresa líder en todos los corredores de Alta Velocidad en los que compite con otros operadores.
Es decir, durante el año pasado, Renfe no solo mantuvo su posición en todos los corredores, sino que incrementó su número de viajeros. Aunque la cuota se reparte entre más compañías, el crecimiento del número de viajes corrobora que la competencia ha dinamizado el sector y que Renfe ha salido reforzada en este escenario.


