Cada 26 de febrero se celebra el Día Internacional del Pistacho, una fecha muy señalada para los amantes de este fruto seco que, desde hace años, se conoce como la “nuez de la felicidad” o el “fruto seco sonriente”. Y es que no es casualidad. Su color verde intenso y su forma ligeramente abierta parecen dibujar una sonrisa, pero lo más interesante está en sus propiedades.
El nombre pistacho proviene del término persa pisteh, que significa riqueza y fortuna. No es de extrañar, porque se trata de un alimento con múltiples beneficios para el organismo y cada vez más presente en las recomendaciones nutricionales.
Pistachos para dormir mejor
Uno de los datos más llamativos es su contenido en melatonina, la hormona que regula el sueño. Diversos expertos señalan que una ración de unos 30 gramos puede aportar alrededor de 6 miligramos de melatonina. Por eso, incluir un pequeño puñado antes de acostarse podría ayudar a conciliar el sueño.
Además, esta hormona también influye en la regulación de la presión arterial y en el control del cortisol, la llamada hormona del estrés. Por lo que no solo favorece el descanso, sino que contribuye al equilibrio general del organismo.
Un aliado contra el estrés
Y es que, más allá del sueño, los pistachos pueden ser un buen apoyo en épocas de tensión. Son ricos en minerales como el potasio y el magnesio, fundamentales para el correcto funcionamiento muscular y nervioso. Estos nutrientes ayudan a reducir la fatiga y favorecen la concentración, algo especialmente útil en el día a día.
Cuidan la vista
Otro de sus puntos fuertes está en su aporte de luteína y carotenos, compuestos que contribuyen a proteger la salud ocular. También contienen vitamina E y vitamina B2, que participan en el mantenimiento de los tejidos y ayudan a prevenir molestias oculares. De esta forma, incluir pistachos en la dieta puede favorecer que la vista se mantenga en buen estado con el paso del tiempo.
Mejoran el tránsito intestinal
Después de las almendras, los pistachos se encuentran entre los frutos secos con mayor contenido en fibra. Esto se traduce en una ayuda para combatir el estreñimiento y regular el tránsito intestinal. Además, sus propiedades antiinflamatorias pueden contribuir a reducir la sensación de hinchazón o la acumulación de gases.
Eso sí, como ocurre con cualquier fruto seco, conviene consumirlos con moderación. Un puñado al día es suficiente para aprovechar sus beneficios sin excederse en calorías.
Curiosidades que quizás no conocías
El árbol del pistacho puede ser macho o hembra y llegar a vivir hasta 300 años. Además, tarda entre cinco y diez años en dar fruto, algo que explica en parte su precio elevado.
Una de las variedades más apreciadas es el conocido “oro verde de Sicilia”, cultivado en las laderas del Etna. Y según la tradición, la reina de Saba reservó en su día los pistachos exclusivamente para la realeza, prohibiendo su cultivo a las clases bajas.
En definitiva, este pequeño fruto seco no solo aporta sabor y textura a muchos platos, sino que también puede convertirse en un gran aliado para la salud si se consume de forma equilibrada dentro de una dieta variada.


