Pere León (45), experto en geobiología y biohabitabilidad: “Apagar el wifi por la noche tiene coste cero y puede mejorar tu descanso”

El experto en geobiología plantea que apagar el wifi por la noche es una medida sencilla y sin coste que algunas personas perciben como útil para mejorar el descanso en entornos domésticos.

¿Puede el wifi convertirse en un foco silencioso de malestar? La pregunta, que hace unos años parecía marginal, gana terreno en el debate sobre salud ambiental. El experto en geobiología Pere León sostiene que muchas molestias cotidianas podrían estar relacionadas con factores invisibles dentro de la vivienda.

Según explica, el problema no sería un agente puntual, sino la exposición prolongada a determinadas radiaciones domésticas. Entre ellas, el wifi ocupa un lugar central en la vida moderna. Su recomendación es reducir su presencia nocturna podría favorecer un descanso más reparador.

Publicidad

Ondas invisibles y sueño alterado: la hipótesis de la biohabitabilidad

YouTube video

León lleva más de dos décadas realizando estudios ambientales en viviendas y oficinas. Desde su experiencia, asegura que la exposición continua a señales como el wifi, la telefonía móvil o ciertos dispositivos electrónicos puede generar un estrés fisiológico sostenido en algunas personas.

El especialista subraya que no se trata de radiaciones ionizantes como los rayos X. Sin embargo, defiende que la persistencia en el tiempo es el factor clave. “No es el impacto puntual, sino la suma constante lo que puede terminar afectando al sistema nervioso”, sostiene.

Para explicarlo, utiliza una metáfora sencilla. El hogar funcionaría como un vaso que se va llenando lentamente con distintos estímulos ambientales. Cuando se supera cierto umbral, aparecerían los síntomas. Entre los más habituales menciona dificultades para conciliar el sueño, bruxismo nocturno o despertares frecuentes de madrugada.

En su práctica profesional, el experto afirma haber detectado patrones repetidos. Personas que duermen mal en su casa pero descansan mejor fuera de ella. Familias que han invertido en colchones o almohadas sin notar mejoría. En esos casos, señala, conviene analizar el entorno electromagnético, incluido el wifi doméstico.

Apagar el wifi por la noche: una medida simple que gana adeptos

Apagar el wifi por la noche: una medida simple que gana adeptos
Fuente: agencias

La recomendación más conocida de León es también la más sencilla. Apagar el wifi durante la noche. A su juicio, se trata de una intervención de bajo coste que algunas personas perciben como beneficiosa para su descanso.

“El wifi está presente en casi todos los rincones del hogar, incluso en electrodomésticos”, advierte Pere León. Por eso propone empezar por el dormitorio, que considera la zona más sensible. Durante el sueño, explica, el organismo entra en procesos de reparación biológica y podría ser más vulnerable a estímulos externos.

El experto insiste en que no todos los casos responden a la misma causa. Factores como el estrés, el uso de pantallas antes de dormir o la propia higiene del sueño siguen siendo determinantes. Sin embargo, recomienda observar patrones. Si una persona duerme peor sistemáticamente en su vivienda, sugiere evaluar variables ambientales, incluido el wifi nocturno.

También pone el foco en los menores. Según su experiencia de campo, niños y bebés mostrarían mayor sensibilidad a ciertos entornos electromagnéticos. Despertares frecuentes, inquietud nocturna o cambios en el descanso son, para él, señales que merecen atención, aunque siempre deben valorarse con prudencia.

Aun así, León reconoce que la evidencia científica sobre el impacto del wifi no ionizante sigue siendo objeto de debate en la comunidad médica. Por eso plantea su enfoque como una vía de observación práctica más que como una afirmación absoluta.

Su propuesta final es gradual. Reducir fuentes innecesarias de emisión por la noche, evitar dormir con el móvil junto a la cabeza y priorizar un entorno de descanso lo más limpio posible desde el punto de vista ambiental.

En un contexto doméstico cada vez más conectado, la idea de desconectar el wifi durante unas horas gana seguidores. Para algunos, es una simple rutina energética. Para otros, un gesto preventivo. En palabras del propio especialista, la ventaja es evidente: “Tiene coste cero y cualquiera puede probarlo en casa”.


Publicidad