Esta es la principal conclusión del último informe de Citigroup, que apunta a que Repsol, pese a tener un rendimiento semejante a otras empresas energéticas, cotiza barato. Este factor combinado con un potencial de crecimiento anual de un 4-5% anual hasta el final de la década, da pie a que el banco estadounidense recomiende Comprar con un precio objetivo de 21,50 euros la acción.
Una mirada optimista hacia al CMD de Repsol
Citigroup apunta a que el mercado está subestimando a Repsol, especialmente a partir de 2028-2030. En este sentido, esperan que el flujo efectivo de las actividades operativas (CFFO) se sitúe durante ese periodo con un valor de un 10% por encima del consenso del mercado. El banco espera que el nuevo plan estratégico que se presentaría cara a el próximo martes 10 de marzo, donde se espera un crecimiento equilibrado entre las distintas áreas de Repsol: donde la gran mayoría de ese desarrollo (concretamente un 50%) provendría del sector downstream, gracias sobre todo a mejoras industriales del refino y la expansión del negocio comercial B2C (vender directamente el producto al consumidor final).
Por otro lado, Citigroup prevé que el área de renovables crezca alrededor de un tercio, con foco en España y Texas; mientras que el upstream sería el que menos previsiones de desarrollo tendría. Esto, según apunta el banco, se traduce en que el perfil de crecimiento de Repsol sea diferente al de otras petroleras integradas, que su crecimiento está más ligado a la producción de hidrocarburos.
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Además, Repsol, según señalan los analistas, cuenta con una tasa de apalancamiento por debajo de la media de las empresas del sector. En este sentido, Repsol cerró 2025 con una tasa de 0,8 veces de deuda neta sobre CFFO; mientras que la media de las petroleras internacionales es de 0,9 y 1 veces. Esto se traduce en que la empresa dispone de margen suficiente para financiar sus planes de crecimiento sin tensionar el balance.

En cuanto a valoración relativa, Citigroup también señala que Repsol sigue siendo una de las compañías más baratas del sector energético europeo, con una acción que cotiza aproximadamente a 5 veces el EV/DACF (valor de la empresa sobre flujo de caja operativo, un múltiplo inferior a la gran mayoría de las grandes empresas del sector. En este sentido, Citigroup apunta la comparativa hacia Galp con una tasa de 7,7 veces, ya que a sus ojos ambas compañías presentan perfiles de negocios similares.
Oportunidades y riesgos
En cuanto a oportunidades, Citigroup considera que uno de los principales catalizadores para Repsol podría venir del propio desarrollo estratégico de la compañía en los próximos años.
El banco apunta a que el negocio de exploración y producción podría ganar peso si la empresa decide avanzar en una operación corporativa en Estados Unidos, como la adquisición inversa de una compañía independiente del sector. Este tipo de operación, según los analistas, podría ayudar a poner en valor los activos de exploración y producción de Repsol en el mercado estadounidense y mejorar la percepción de los inversores sobre ese segmento del negocio.
Además, el propio plan estratégico que la compañía presentará el 10 de marzo se perfila como otro posible catalizador, ya que podría reforzar la idea de un crecimiento diversificado entre refino y comercialización, energías renovables y exploración y producción, algo que Citigroup considera clave para que el mercado reconozca mejor el potencial de la empresa.

Por el lado de los riesgos, el banco advierte de que la evolución de la acción sigue estando muy ligada a variables externas propias del sector energético. Entre ellas destacan especialmente la volatilidad en los precios del petróleo y del gas natural, así como la evolución de los márgenes de refino, factores que pueden fluctuar de forma significativa en función del contexto económico o geopolítico.
A esto se suma la exposición de la compañía al tipo de cambio entre el euro y el dólar, ya que buena parte de sus ingresos y costes están denominados en la divisa estadounidense, lo que implica que los movimientos en el cambio pueden trasladarse casi de forma directa a sus beneficios. Por último, Citigroup también menciona los riesgos regulatorios y políticos en los países donde opera la empresa, así como posibles interrupciones operativas derivadas de accidentes industriales o desastres naturales, que podrían afectar a su actividad y a sus resultados.
En definitiva, Repsol, según Citigroup, tiene un potencial de crecimiento elevado, pese a que el mercado esté subestimando su valor real. Por lo que la recomendación se sitúa en Comprar con un precio objetivo de 21,50 euros la acción.




