Patricia Jebsen (52), ejecutiva y consultora: “En cinco minutos de entrevista ya sabes si alguien sirve o no para el puesto de trabajo”

Para la ejecutiva y consultora Patricia Jebsen, las primeras impresiones en una entrevista de trabajo suelen ser decisivas. Actitud, preparación y autenticidad pesan tanto como la experiencia para determinar si un candidato encaja en el puesto.

En los procesos de selección, el candidato suele entrar a la entrevista convencido de que tiene una hora para demostrar su valor y poder así conseguir el trabajo. Sin embargo, muchos responsables de contratación ya han formado una primera impresión mucho antes de que termine la conversación sobre su experiencia.

Según la ejecutiva y consultora Patricia Jebsen, esa impresión inicial puede ser determinante. Con más de tres décadas de experiencia en el mundo corporativo y el ecosistema digital, sostiene que en apenas unos minutos es posible detectar si una persona encaja o no en un puesto de trabajo.

Publicidad

Los primeros minutos de una entrevista de trabajo: lo que realmente observan las empresas

Los primeros minutos de una entrevista de trabajo: lo que realmente observan las empresas
Fuente: agencias

Durante años, Patricia Jebsen ocupó posiciones de liderazgo en compañías vinculadas al comercio electrónico y la tecnología. Desde ese lugar participó en innumerables procesos de selección, una experiencia que hoy traslada a su trabajo como consultora y divulgadora sobre el mundo laboral.

Lo primero que suele observar quien entrevista es la actitud. No se trata únicamente de conocimientos técnicos o experiencia previa. En muchos casos, lo que pesa es la energía con la que una persona llega a la conversación y el interés real que demuestra por el puesto de trabajo.

Para Jebsen, uno de los errores más frecuentes es presentarse sin haber investigado previamente a la empresa. En la era digital, explica, toda la información está disponible en internet. Por eso, cuando un candidato pregunta a qué se dedica la compañía o cuáles son sus proyectos principales, transmite una falta de preparación que resulta difícil de ignorar.

La preparación previa puede marcar una diferencia decisiva. Quien llega con datos sobre la industria, conoce los desafíos del sector y formula preguntas inteligentes logra algo fundamental en un proceso de selección: ser recordado.

“Tenemos que ser memorables en una entrevista”, suele repetir. En un contexto en el que una empresa puede evaluar a decenas de candidatos para un mismo trabajo, destacar no siempre depende de decir algo extraordinario. A veces basta con una pregunta relevante o con una reflexión bien planteada sobre el negocio.

Otro aspecto clave es la honestidad. Inflar el currículum o exagerar habilidades es una práctica más común de lo que parece. Sin embargo, en muchos procesos basta una conversación breve para detectar inconsistencias. Cuando alguien afirma dominar un idioma o haber liderado grandes equipos y luego no puede demostrarlo, la credibilidad se rompe rápidamente.

En este punto, la ejecutiva insiste en que las empresas buscan cada vez más una combinación equilibrada entre conocimientos técnicos y habilidades personales. Las llamadas “hard skills” siguen siendo importantes, pero hoy el trabajo también exige competencias como liderazgo, empatía o capacidad para resolver conflictos.

Emprender, liderar y reinventarse después del mundo corporativo

YouTube video

Tras más de treinta años de carrera corporativa, Patricia Jebsen decidió dar un giro profesional. Había llegado a ocupar cargos de dirección y liderado equipos en empresas tecnológicas, pero en un momento optó por explorar nuevos caminos.

La transición no fue improvisada. Antes de abandonar su puesto, reflexionó sobre qué tipo de trabajo quería desarrollar en el futuro y diseñó un plan para lograrlo. Su objetivo inicial era formar parte de directorios de empresas vinculadas a tecnología y retail, algo que finalmente consiguió.

Esa etapa también marcó su desembarco en las redes sociales, donde comenzó a compartir consejos sobre carrera profesional, entrevistas y liderazgo. Su contenido conecta especialmente con jóvenes que buscan orientación para entrar al mercado de trabajo o crecer dentro de él.

Uno de los temas que más aparece en sus charlas es el emprendimiento. Según explica, existe una idea muy extendida de que emprender significa trabajar menos horas y disfrutar de mayor libertad. La realidad, advierte, suele ser bastante diferente.

Quien decide emprender debe asumir riesgos constantes y convivir con la incertidumbre. Además, el trabajo no termina cuando finaliza la jornada laboral. Siempre hay clientes, proveedores o proyectos pendientes que requieren atención.

Aun así, considera que el espíritu emprendedor tiene elementos en común en quienes logran construir proyectos exitosos. Entre ellos destaca la capacidad para asumir riesgos, la resiliencia frente al fracaso y, sobre todo, la habilidad para formar buenos equipos.

Para Jebsen, el talento es la inversión más importante de cualquier empresa. Los líderes más efectivos no son necesariamente los que lo saben todo, sino aquellos que reconocen sus propias limitaciones y buscan rodearse de personas con habilidades diferentes.

También insiste en que un buen liderazgo se basa en la confianza y en la capacidad de inspirar. Un equipo comprometido no se construye solo con objetivos y métricas. Las personas necesitan sentir que su trabajo tiene sentido y que su esfuerzo contribuye a un proyecto más amplio.

En ese sentido, observa un cambio generacional en la relación con el trabajo. Mientras que durante décadas era habitual permanecer en una misma empresa durante gran parte de la vida profesional, hoy los jóvenes priorizan el aprendizaje, el propósito y el clima laboral.

Publicidad

Publicidad