La aseguradora francesa Axa cuenta con un crecimiento cada vez más sostenible, logrando un crecimiento del 8% en ganancias por acción; es particularmente fuerte en el contexto de vientos en contra en el mercado cambiario, con una dilución inicial de Axa IM y una mayor cautela en las reservas.
En este sentido, los ingresos de Axa se situaron por debajo de las expectativas en un -0,8%, el beneficio subyacente se situó por encima del 0,1%, el beneficio neto se situó por encima del 0,6%, el ROE se situó por debajo de -0,3 puntos porcentuales y el dividendo por acción fue de 1 céntimo superior a lo previsto.
«En 2025, Axa registró otro año de resultados muy sólidos, con un crecimiento de beneficios del 9% en nuestras actividades principales, excluyendo AXA Im. Hemos aprovechado estos excelentes resultados para reforzar aún más la prudencia en materia de reservas», expresa el director ejecutivo de la compañía, Thomas Buberl.

LAS TRES PALANCAS DE AXA
En este contexto, aprovechando el progreso inicial del margen, Axa se centra en múltiples palancas que proporcionan resiliencia. En primer lugar, apunta a mayores beneficios de eficiencia a su costa proporcional; pasando, en segundo lugar, la compañía quiere mejorar aún más la suscripción mediante el uso de la inteligencia artificial.
Siguiendo esta línea, con la inteligencia artificial ha habido una mejora de 1 punto en la tasa de pérdidas de Propiedad y Accidentes. En tercer lugar, Axa también buscará capturar el beneficio en mayores ingresos por inversiones con el rendimiento de la reinversión superior al rendimiento contable.
«Nuestras inversiones en automatización e Inteligencia Artificial están dando sus frutos, impulsando mejoras de eficiencia»
Thomas Buberl
Centrándonos en la palanca de la inteligencia artificial y la mejora de la suscripción, generan un mayor potencial de crecimiento. Gracias a la disciplina de precios y la suscripción en la unidad especializada de ‘Salud‘ durante los últimos dos años, Axa considera que está bien posicionada para aprovechar las oportunidades que ofrecen los impulsores de crecimiento estructural.
Desde RBC Capital Markets, los analistas apuntan a que «dichas palancas, junto con una mejor disciplina de asignación de capital en las áreas principales de Axa, como son seguros generales, salud y jubilación. Esto proporcionará la base para el plan del año fiscal 2027-2029, que está previsto que se implemente».

Por otro lado, en cuanto al uso de este beneficio de capital, dado que la asignación de activos se basa más en la conciliación de activos y pasivos, y el crecimiento se ve más limitado por las operaciones, es probable que la solvencia adicional se utilice para el des apalancamiento. La dirección señaló específicamente que AXA tiene 2.400 millones de euros de deuda heredada que «no tiene sentido mantener indefinidamente».
CRECIMIENTO SOSTENIDO PARA 2026
De cara al ejercicio fiscal 2026, Axa prevé un crecimiento sostenido y una mayor mejora de los márgenes, con los ingresos por inversiones como impulsores respaldados por una mayor base de activos y la rentabilidad de la reinversión. Thomas Buberl compartió la ambición de Axa de reducir la brecha entre la rentabilidad contable de los activos y la rentabilidad de las inversiones, indicando que los ingresos por inversiones deberían crecer.
Siguiendo esta línea, la compañía quiere reforzar las iniciativas de distribución y retención de clientes mediante su red de agentes propia y sus capacidades digitales, a la vez que forjará nuevas alianzas. Se espera que la facturación de 2026 se beneficie significativamente de estas alianzas, con 200.000 nuevos clientes minoristas netos ya incorporados en Europa desde principios de año.

En los próximos 12 meses, los catalizadores potenciales para la recalificación de Axa incluyen tres factores: El primero de ellos, mejoras de objetivos en el próximo plan estratégico, con la categoría de vida y salud potencialmente como fuente de alza relativa. El segundo punto es la disposición de activos no esenciales, como por ejemplo las operaciones de reaseguro de XL, que permitirían a Axa centrarse en la cobertura de riesgo primario.
Y, por último, la evidencia de calidad y consistencia de las ganancias a través de un ciclo de mercado, en particular el crecimiento de ‘P&C’ entregado a un mercado mucho más suave y la resiliencia del balance durante la volatilidad.





