Eni ha cerrado el ejercicio 2025 con unos resultados que reflejan estabilidad operativa en un entorno menos favorable para el sector. Según el último informe de RBC firmado por Biraj Borkhataria, la compañía ha logrado sostener sus principales magnitudes pese al retroceso de los precios del petróleo, aunque el escenario previsto para los próximos ejercicios apunta a una presión creciente sobre sus márgenes, por este mismo factor. Por ello, los canadienses establecen una recomendación de Mantener con un precio objetivo de 20 euros la acción.
Eni: un 2025 marcado por un crudo bajo y un sector químico lastrante
En 2025, Eni registró un resultado operativo ajustado de 8.344 millones de euros, frente a los 10.348 millones del año anterior, lo que supone una reducción interanual cercana al 19%. El beneficio neto ajustado se situó en 4.989 millones de euros, mientras que el beneficio por acción alcanzó los 1,62 euros, prácticamente en línea con el ejercicio previo. Según RBC, estas cifras confirman que la compañía ha conseguido amortiguar el impacto del menor precio del crudo gracias a la disciplina financiera y al desempeño de su negocio principal de exploración y producción.
En este sentido, durante 2025, la producción media alcanzó 1,73 millones de barriles equivalentes de petróleo al día, ligeramente por encima de los 1,71 millones registrados en 2024. Este avance consolida la senda de crecimiento iniciada en los últimos ejercicios y sitúa a la compañía en una posición más sólida dentro del sector europeo.
El resultado operativo del negocio de exploración y producción (upstream) se situó en 7.493 millones de euros, confirmando que esta división continúa siendo la principal fuente de generación de beneficios del grupo. Además, el crecimiento previsto para los próximos ejercicios refuerza esta tendencia: RBC estima que la producción alcanzará 1,79 millones de barriles diarios en 2026 y 1,83 millones en 2027, lo que permitiría a Eni superar el rango histórico en el que se ha movido durante las últimas dos décadas.
Este impulso operativo se produce en un contexto en el que la compañía ha logrado convertir proyectos recientes en producción efectiva, consolidando así su capacidad para sostener volúmenes incluso en entornos menos favorables de mercado.
La mejora operativa del negocio principal se vio acompañada por una sólida generación de recursos. En 2025, el flujo de caja operativo ascendió a 12.496 millones de euros, lo que permitió reducir la deuda neta hasta 9.386 millones de euros, frente a los 12.175 millones del año anterior. El nivel de endeudamiento se situó en torno al 15%, que según el banco refuerza la estructura financiera del grupo.
Sin embargo, no todas las divisiones evolucionaron con la misma fortaleza, ya que el área de refinación y química continuó registrando cifras negativas, con un resultado operativo negativo de –896 millones en 2025, manteniéndose como el principal foco de debilidad dentro del grupo.
2026: Un año más exigente bajo un crudo de 60 dólares el barril
No obstante, los canadienses anticipan que la empresa seguirá sufriendo los bajos precios del petróleo. En este sentido, RBC trabaja con una estimación de 60 dólares por barril en 2026. Bajo este supuesto, el resultado operativo ajustado descendería hasta los 6.192 millones de euros, frente a los 8.344 millones registrados en 2025. El beneficio por acción también se vería presionado, situándose en 1,15 euros, mientras que el beneficio neto ajustado bajaría a 3.437 millones de euros.
En términos de rentabilidad, el rendimiento sobre el capital empleado se reduciría hasta el 5,9%, por debajo del 7,5% estimado para 2025. Esta evolución refleja el efecto directo que ejerce el precio del crudo sobre los márgenes, incluso en un contexto de crecimiento de producción.

Pese a ello, la actividad operativa continuaría avanzando, con una producción media que alcanzaría los 1,79 millones de barriles equivalentes de petróleo diarios en 2026, apoyando la generación de caja, que se mantendría en 11.175 millones de euros. Además, según estima el banco, el nivel de endeudamiento permanecería controlado, con una deuda neta estimada en 9.642 millones de euros, manteniendo el apalancamiento en niveles similares a los de 2025.
Analizando las divisiones, RBC señala que financieramente todos los negocios (pese a la producción estable) recortarían descensos. En este sentido, el negocio de exploración y producción vería reducido su resultado hasta 4.560 millones en 2026, mientras que el área de refinación y química seguiría en terreno negativo, con pérdidas estimadas de 631 millones, aunque con una mejora progresiva respecto a ejercicios anteriores.
Por otro lado, cara a 2027, RBC anticipa una mejora de las cifras si el entorno acompaña. El resultado operativo podría repuntar hasta 8.481 millones de euros, con un beneficio por acción estimado de 1,58 euros y un beneficio neto ajustado de 4.472 millones. La producción alcanzaría los 1,83 millones de barriles diarios, consolidando el crecimiento estructural del negocio principal; mientras que el área de refinación y química se aproximaría al equilibrio, con un resultado cercano a cero, reduciendo así uno de los principales lastres del grupo.
En definitiva, Eni cierra 2025 con una base operativa sólida y una producción en expansión, pero, según apunta el informe de RBC encara los próximos ejercicios con el desafío de defender sus resultados en un contexto de precios más exigente y con el lastre aún presente de su negocio de refinación y química. Por ello, los canadienses sitúan su recomendación en Mantener con un precio objetivo de 20 euros la acción.


