Falta un día para que Galp presente resultados de su ejercicio 2025. En este sentido las expectativas por su rendimiento son altas, tal y como indican los analistas de RBC. La energética portuguesa ha tenido mejor desempeño en 2025 respecto a sus pares, a pesar de estar en un entorno bajista por los precios del petróleo y a la decepción del mercado en torno a su negocio en Namibia. De esta forma los canadienses sitúan su nota en Sobre ponderar con un precio objetivo de 18 euros la acción.
Galp ha tenido un peor desempeño coyuntural, no estructural
Según las previsiones de RBC (Biraj Borkhataria) el cuarto trimestre de 2025 va a ser inferior a lo estimado por el consenso, con un EBITDA de 572 millones de euros, frente a lo esperado por el mercado de 604 millones; y un EBIT de 374 millones, frente a lo esperado de 396 millones. Esto no solo supondría una caída frente a las previsiones, sino también un peor rendimiento trimestral tanto en EBITDA como EBIT de un 37% y 50% respectivamente.
Según apuntan los canadienses, este peor desempeño responde a un último tramo de 2025 más flojo especialmente en el negocio industrial y de midstream (refino) donde el EBIT esperado para el cuarto trimestre es de 90 millones, frente a los del trimestre anterior que alcanzó los 283 millones.

El banco apunta a que Galp sufrió un problema en cuanto a los tiempos. Durante el cuarto trimestre la empresa petrolera tuvo que parar sus máquinas de refino por mantenimiento en octubre y noviembre, justo cuando los márgenes de refino eran más llamativos; y justo cuando reactiva su maquinaria en diciembre estos márgenes se normalizaron. Esto se traduce en unos peores resultados de refino en comparación con otras energéticas europeas.
En cuanto a la producción, también el banco espera descensos de Galp por un arranque lento en su producción de Bacalhau (Brasil). Además de que también hubo un mantenimiento intenso dentro de su portfolio de upside, lo que se traduce en un cuarto trimestre más flojo de 113.000 barriles al día, frente a los 115.000 que reportó la compañía portuguesa en el tercer trimestre.
Bacalhau y Namibia tendrán un impacto futuro
No obstante, a pesar de que el ramp-up de Bacalhau haya tardado más de lo previsto, con una producción de cerca de 3.000 barriles al día, cara a 2026 y 2027 existe la expectativa de que más pozos de la zona brasileña entren en operación. Por ello, el informe apunta a Bacalhau como un proyecto potencial, que elevaría los resultados de la empresa.
Por otro lado, pese a que la venta de participación en Mopane (Namibia) y la entrada de TotalEnergies redujeron el control operativo de Galp, los analistas valoran que esto reduce significativamente el riesgo financiero y de ejecución.
Galp: La retirada parcial en Namibia penaliza su atractivo en el corto plazo
En este sentido, Total se hace cargo de una parte relevante del capex futuro, lo que protege el balance de Galp y mantiene exposición al upside en caso de resultados positivos de exploración y desarrollo. Es decir, el valor de Namibia para Galp supondría un activo defensivo que sólo reportaría buen rendimiento, pero sin los inconvenientes de gestionarlo directamente.

Además, el informe también destaca que Galp ha mantenido una disciplina de capital conservadora, priorizando retornos y distribución de dividendos sostenible incluso en trimestres adversos. Esto genera confianza en que los flujos de caja futuros, especialmente cuando Bacalhau esté plenamente operativo, que podrían respaldar recompra de acciones o mayores dividendos, lo cual actúa como un catalizador que dispara su valoración para los analistas.
En definitiva, Galp podrá no haber tenido un buen trimestre, pero no se debe a un peor desempeño operativo sino a factores coyunturales que no le restan potencial en el futuro. Por ello, RBC recomienda Sobre ponderar con un precio objetivo de 18 euros la acción.



