sábado, 28 febrero 2026

Andrea Muñoz, 29 años: cómo el SMI cambió su sueldo (y también las reglas del juego)

Andrea Muñoz tiene 29 años y trabaja como dependienta en una tienda de ropa en Albacete. Durante años, su salario apenas variaba: pequeñas subidas, casi simbólicas, que no compensaban el aumento del alquiler o de la cesta de la compra. Todo empezó a cambiar cuando el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) comenzó a subir de forma continuada en España.

Antes cobraba prácticamente lo mismo año tras año. Ahora, al menos, noto que el sueldo se mueve”, explica.

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Qué es el SMI y por qué importa tanto

El SMI es la cuantía mínima que, por ley, debe percibir un trabajador por una jornada completa. Su función es garantizar un suelo salarial que permita cubrir necesidades básicas y evitar situaciones de precariedad extrema.

En los últimos años, el SMI se ha convertido en uno de los instrumentos económicos y sociales más relevantes del mercado laboral español, impulsado por el Gobierno de España como medida para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores con menores ingresos.

Para perfiles como el de Andrea —empleos en comercio, hostelería o servicios—, el impacto ha sido directo.

El efecto real en la nómina

Andrea recuerda con claridad el primer año en el que su empresa tuvo que actualizar salarios por la subida del SMI. “No fue una negociación. Simplemente, el sueldo base subió porque la ley lo exigía”.

En su caso, el cambio se notó en:

  • Un aumento del salario base mensual.
  • Mejora de las pagas extraordinarias.
  • Reajuste de complementos salariales para cumplir el mínimo legal.

Aunque no supuso un salto económico espectacular, sí significó una diferencia real a final de mes.

Una trabajadora de Carrefour Merca2.es
El SMI ha influenciado en muchos trabajadores

Las dudas que genera el SMI entre trabajadores

A pesar de su importancia, el SMI sigue generando muchas dudas. Andrea reconoce que al principio no entendía bien cómo se aplicaba. Algunas de las preguntas más habituales son:

  • ¿El SMI incluye pagas extra o es en 12 meses?
  • ¿Afecta igual a los contratos a tiempo parcial?
  • ¿Puede absorberse con complementos?
  • ¿Qué pasa si el salario ya está por encima del mínimo?

Estas dudas son comunes porque el SMI no es solo una cifra mensual, sino un marco legal complejo que afecta a convenios, contratos y cotizaciones.

El impacto en las empresas

Desde el punto de vista empresarial, las subidas del SMI también han generado ajustes. Andrea explica que su jefe tuvo que reorganizar turnos y revisar costes. “No cerró ni despidió a nadie, pero sí se notó más control”.

Esto refleja una realidad frecuente:

  • Las pequeñas empresas ajustan márgenes.
  • Se revisan horarios y productividad.
  • Se renegocian convenios internos.

Aun así, muchos expertos coinciden en que el impacto negativo en el empleo ha sido menor de lo que se temía inicialmente, especialmente en sectores con alta rotación.

Más que un sueldo: un mensaje económico

Para Andrea, el SMI no es solo dinero. “También es una sensación de que tu trabajo vale algo”. Esa percepción es clave: el salario mínimo actúa como señal económica y social, marcando un estándar de dignidad laboral.

Además, influye en:

  • Prestaciones vinculadas a bases de cotización.
  • Subsidios y ayudas públicas.
  • Negociaciones salariales futuras.

Es decir, el SMI arrastra efectos más allá de la nómina inmediata.

Reflexión final

La historia de Andrea Muñoz muestra que el SMI no es una cifra abstracta ni un debate político lejano. Es una herramienta que impacta directamente en la vida diaria de millones de trabajadores, especialmente jóvenes y empleados de sectores esenciales.

Aunque no soluciona todos los problemas del mercado laboral, el SMI se ha consolidado como una de las palancas económicas más visibles para combatir la precariedad y mejorar el poder adquisitivo. Para personas como Andrea, supone algo muy concreto: llegar a fin de mes con un poco menos de angustia.

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