Ryanair no se ve presionada por su duelo con Aena. La aerolínea low-cost irlandesa ha seguido con su plan de abandonar algunos aeropuertos menos importantes dentro del territorio español, pero a pesar de las críticas que su estrategia ha generado en el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible o en la empresa aeroportuaria, sus ventas en el país no se han visto afectadas; de hecho, siguen creciendo.
La empresa ha aumentado su tráfico en España. La compañía ha acumulado más de 66,8 millones de pasajeros transportados en España en 2025, un 4,1% más que el año anterior, un dato que la pone por encima de su principal competidor dentro del universo low-cost del país, Vueling, que en el mismo periodo transportó 19,2 millones de viajeros, según los datos de Aena, que cuenta a los pasajeros que pasan por los aeropuertos españoles tanto en salidas como en llegadas.
Es un dato que complica la vida de Aena. La empresa aeroportuaria está en pleno duelo con las líneas aéreas por un posible aumento de las tarifas que deben pagar para operar en sus aeropuertos. Aunque todavía no es más que una recomendación que esperan se incluya en el Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), lo cierto es que es una posición diametralmente opuesta a la de las líneas aéreas, que consideran que es necesario reducir sus tarifas precisamente por el aumento del tráfico aéreo.

Pero los números dan alas a Ryanair para mantener su presión contra esta medida. Su modelo de precios y su variedad de destinos dentro de España y el resto de Europa le siguen dando una ventaja sobre sus competidores, incluso mientras la señalan por su apuesta por el cobro del equipaje en cabina y por la actitud de su directiva para afrontar las controversias; pero, de momento, su popularidad es más que evidente.
RYANAIR SE PLANTA CONTRA AENA
Lo cierto es que estos datos se publican justo mientras la empresa cambia su estrategia frente a Aena. La empresa dejó claro el pasado viernes que su objetivo es seguir creciendo en el territorio español, pero solo si se presentan los incentivos correctos, mientras que culpan a la empresa pública por el vaciado de los aeropuertos regionales del país.
Ryanair quiere seguir creciendo en España: somos la mayor aerolínea del país, con 62 millones de pasajeros, y apoyamos 400.000 empleos en la economía española, y contaremos con 300 aviones adicionales que se incorporarán en los próximos 7 años. Nos gustaría tener la oportunidad de crecer en los aeropuertos españoles con esta cartera de 300 nuevos aviones, pero Aena ha cerrado la puerta. Se niegan a dialogar o a considerar modelos alternativos de crecimiento que sí funcionan en otros países, y esos países acabarán asegurándose esas aeronaves a costa de España», ha explicado la empresa irlandesa en un comunicado.
«La propuesta de DORA III de Aena es exactamente lo que cabría esperar de un monopolio protegido: defenderse, culpar a los demás e ignorar el daño causado por su propia política de precios. Con las propuestas de DORA III, Aena planea aumentar las tasas aeroportuarias un 21% sin contar la inflación. Esto supondrá otro clavo en el ataúd de la conectividad regional en España durante los próximos cinco años, a menos que la CNMC y el Gobierno de España intervengan y rechacen esta estrategia monopolística fallida», sentencia la empresa irlandesa.
Por su lado, Aena de momento se ha mantenido firme en su posición sobre la necesidad de modificar el DORA III de tal modo que aumente la tarifa por pasajero de las aerolíneas que operan en el país. De hecho, la empresa pública ha calificado de «irresponsables» las posiciones que piden mantener o reducir las tarifas actuales, y directamente ha asegurado que las amenazas de la empresa irlandesa «rozan el ridículo».
RYANAIR Y AENA MANTIENEN SUS POSICIONES
Lo cierto es que el mensaje de Ryanair deja claro que no cambiarán su posición. Aunque se abren a negociar, es siempre con el entendimiento de recibir incentivos para volver a estos espacios, algo que desde la empresa pública ni se contempla ni se espera. Por tanto, no parece que haya una posibilidad real de un acuerdo entre ambas partes en el corto plazo, y ya la empresa irlandesa adelantó la posibilidad de seguir reduciendo su presencia en más aeropuertos, eliminando ya frecuencias en algunos aeropuertos regionales al poner en venta sus billetes para el verano.

De cualquier modo, la popularidad de Ryanair le da herramientas para maniobrar internamente y, aunque al mismo tiempo esto hace que España sea clave para su negocio, el abandonar los aeropuertos regionales le permite más libertad para competir en Madrid y Barcelona. En ese panorama, parece que no tuviesen mucho que perder.


