Netflix ha dejado las armas. La empresa de streaming ha confirmado que no igualará la oferta de Paramount de esta semana para hacerse con el control de Warner Bros. Discovery, que alcanzó finalmente los 31 euros por acción, lo que quiere decir que ha valorado la empresa que actualmente dirige David Zaslav en unos 111.000 millones de dólares, incluyendo la deuda.
Pero no quiere decir que la empresa de David Ellison pueda quedarse tranquila y contar con que el acuerdo llegará a buen puerto. En la práctica, el magnate solo pudo presentar la oferta ganadora por el apoyo de su padre, Larry Ellison, y la presencia en el acuerdo de un par de empresas de Oriente Medio, pero la propia Paramount no tiene la capacidad de asumir el precio que han ofrecido y, de hecho, la compañía resultante empezará su caminar con una deuda de más de 80.000 millones de euros. Además, tendrán que atravesar las decisiones de los reguladores de Estados Unidos y Europa.
Ninguno de los dos procesos será fácil. En el caso del país norteamericano, el fiscal general del Estado de California ha dejado claro que no ve con buenos ojos el acuerdo y que hará lo posible por frenarlo; y aunque Ellison tiene el apoyo del presidente Donald Trump, la decisión también pasa por un Congreso que, si las encuestas aciertan, cambiará radicalmente en noviembre.

El problema no es solo el efecto que tiene en los empleos del sector, sino en particular en el control que Ellison tendrá en la industria de la televisión. En la práctica tendrá el control de CBS, CNN, TNT, TBS, Cartoon Network, Discovery Channel, Animal Planet y la Food Network; es decir, una colección clave de los canales informativos que se emiten en abierto en Estados Unidos. La forma en que Paramount manejó las críticas del presidente a Stephen Colbert ha generado preocupación, lo cual puede marcar las decisiones de los reguladores.
Se suma lo que puede ocurrir en Europa. Aquí las posiciones están encontradas, pues aunque los reguladores europeos ven con mejores ojos la oferta de Paramount que la de Netflix, por el efecto que esta última podía tener en las salas de cine del viejo continente, ahora que no está presente este riesgo y con la posibilidad de que Ellison tome el control de CNN, la situación puede cambiar.
PARAMOUNT TRATARÁ DE ACELERAR LOS TIEMPOS
Aunque en Estados Unidos no es raro ver que estos procesos de fusión se alargan por varios meses o incluso años, Paramount tiene motivos políticos para acelerar la fusión. Ellison sabe que el apoyo de la Administración Trump depende del humor del presidente norteamericano, pero además que este mismo año puede cambiar el panorama político dependiendo de lo que ocurra en las elecciones del Congreso y el Senado en noviembre.
Es que antes o después el consejero delegado tendrá que declarar ante el Congreso de Estados Unidos, y en este momento es uno mucho más receptivo que el que pueden tener enfrente desde principios del próximo año. Es una realidad complicada que conoce, y con figuras como Elizabeth Warren dejando clara su posición en contra de la fusión y señalando que será negativa para el ecosistema de medios del país y para la creación de empleos del sector.
Por tanto, las próximas semanas serán clave. De momento todavía no hay tinta en el contrato, aunque David Zaslav, todavía el consejero delegado de Warner Bros. Discovery, ha dejado claro que consideran que la de Paramount es una buena oferta para los accionistas y para el futuro de la empresa. En esta situación será interesante ver los próximos pasos, además de saber si hay un cambio en los proyectos anunciados por alguna de las dos empresas para la televisión o el cine.
LAS SALAS DE CINE RESPIRAN UN POCO MEJOR
Lo cierto es que si hay un sector de la industria que puede respirar un poco mejor, es el de las salas de cine. Mientras que Netflix había dejado claro que su ventana de exclusividad para las películas en las salas era de un máximo de 45 días, Paramount no solo ha mantenido la tradicional, sino que ha prometido que estrenará alrededor de 30 películas al año en la gran pantalla. Era su ventaja para afrontar la relación con los reguladores europeos, y ahora tendrán una mayor capacidad de asumir esta producción.

Solo por mencionar el caso español, los estrenos distribuidos por Warner Bros. Discovery generaron unos 60 millones de euros en las salas locales, lo que lo ha hecho el estudio más importante del año pasado en el país. Por tanto, que se mantengan sus estrenos programados en la gran pantalla es una buena noticia.


