viernes, 27 febrero 2026

¿Por qué hay gente paseando correas vacías en Madrid? El Hobby Dogging llega a España y no es lo que parece

Caminar con un perro que no existe se ha convertido en la terapia urbana más comentada de este 2026 en España. Te explicamos qué buscan realmente estas personas en las plazas de Madrid y por qué la ciencia empieza a darles la razón frente al sedentarismo, la soledad y las restricciones de vivienda que impiden tener una mascota de carne y hueso.

El Hobby Dogging ha dejado de ser un simple video viral de TikTok para convertirse en una escena cotidiana que está dejando a los madrileños con la boca abierta en este febrero de 2026. Imagina caminar por la emblemática Puerta de Alcalá y cruzarte con alguien que tira con fuerza de una correa rígida, habla con cariño a la nada y recoge excrementos invisibles con una bolsa de plástico biodegradable.

No se trata de un rodaje de cine experimental ni una broma de cámara oculta para Youtube, sino de la respuesta de una generación que busca desesperadamente reconectar con el aire libre y la responsabilidad. Aunque suene a locura colectiva, el Hobby Dogging aterriza en España planteando preguntas muy incómodas sobre nuestra salud mental, la soledad urbana y la necesidad de afecto en la era digital.

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El fenómeno visual que descoloca al Retiro

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¿Qué está pasando realmente en el pulmón verde del Retiro cuando vemos a grupos de jóvenes entrenar al aire con total seriedad? Lo que el Hobby Dogging busca es transformar una caminata solitaria en una coreografía social que utiliza correas reforzadas con alambre de acero para simular la tensión y el peso de un animal de gran tamaño.

Muchos turistas en la Plaza de España han llamado a las autoridades locales pensando que se trataba de una protesta animalista radical o un experimento sociológico de alguna universidad de prestigio. Sin embargo, la naturalidad con la que se mueven estos dueños por el asfalto indica que estamos ante algo mucho más profundo que un simple reto de redes sociales.

El impacto visual en las calles madrileñas es tan potente que las búsquedas en Google se han disparado esta misma semana de forma exponencial. Madrid se ha convertido de la noche a la mañana en el epicentro europeo de una práctica que desafía frontalmente todas las normas de lo que consideramos un comportamiento público aceptable hoy día.

Por qué el Hobby Dogging no es una broma pesada

¿://es.wikipedia.org/wiki/Animal_de_compañía»>mascota de carne y hueso.

No estamos ante un juego infantil ni un delirio, sino ante una herramienta de disciplina personal que obliga al individuo a salir de casa tres veces al día sin excusas. Para quienes sufren de agorafobia o depresión leve, esta correa vacía funciona como un ancla a la realidad y un escudo social muy efectivo frente a las miradas de los extraños.

Al practicar Hobby Dogging, el usuario recupera el control sobre sus propios horarios y se obliga a interactuar con un entorno urbano que suele ignorarle sistemáticamente. El perro no es invisible para ellos, es un símbolo de nuestra necesidad inherente de cuidar algo externo para sentirnos útiles y conectados con el mundo real que nos rodea.

La ciencia tras los beneficios del Hobby Dogging

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¿Cuántas calorías crees que quema realmente una persona que camina una hora simulando la resistencia física de un perro de treinta kilos? La ciencia tras los beneficios del Hobby Dogging sugiere que el esfuerzo muscular realizado al mantener la tensión constante en la correa activa grupos musculares del tren superior que el paseo tradicional suele ignorar.

Además del beneficio físico evidente para los brazos y la espalda, la neurología moderna empieza a interesarse por el efecto directo de esta práctica en los niveles de cortisol. La ciencia tras los beneficios del Hobby Dogging confirma que el organismo segregue endorfinas mediante el movimiento rítmico y la exposición a la luz solar en las plazas.

Al eliminar la ansiedad que suele generar el comportamiento impredecible de un canino real, el caminante puede centrarse exclusivamente en su propia respiración y su bienestar postural. La simulación consciente de una tarea de cuidado reduce el estrés crónico de forma similar a como lo hacen otras terapias ocupacionales basadas en la imaginación y el juego.

De la performance a la terapia emocional

¿Es posible que hayamos llegado a un punto crítico de saturación tecnológica donde lo imaginario sea más reconfortante que lo puramente digital? Practicar el Hobby Dogging en público es un recordatorio visual de que los vínculos tradicionales se están transformando en formas nuevas que todavía nos cuesta mucho procesar sin emitir un juicio de valor previo.

La soledad en las grandes urbes españolas se ha convertido en la verdadera pandemia silenciosa de mediados de esta década de los años veinte. Ver a alguien pasear su ilusión por el Paseo del Prado es un acto de valentía que pone de manifiesto el vacío emocional que las redes sociales no han podido llenar.

Muchos especialistas en conducta humana ya están recomendando este tipo de actividades como un paso intermedio antes de dar el salto definitivo a la adopción animal. La responsabilidad simulada ayuda a evaluar si el estilo de vida actual del paciente es realmente compatible con un ser vivo, evitando así el drama de los abandonos en protectoras.

Factor de DecisiónMascota de RazaHobby Dogging
Coste de mantenimientoElevado (Veterinario y comida)Nulo (Solo accesorio inicial)
Espacio necesarioRequiere metros cuadradosAdaptable a cualquier piso
Compromiso legalMicrochip y seguro obligatorioSin burocracia estatal
Beneficio cardiovascularAlto y constanteModerado y ajustable
Interacción socialAlta con otros dueñosAlta por curiosidad extrema

El futuro de las mascotas invisibles en la ciudad

¿Veremos pronto normativas municipales que regulen el uso de las zonas de juego y parques para estas actividades sin animales físicos presentes? La industria del Hobby Dogging ya está proyectando que las ventas de accesorios específicos y correas ergonómicas crecerán un cuarenta por ciento antes de que termine el presente ciclo anual.

Como veterano redactor que ha visto pasar mil modas absurdas, mi consejo es que no te apresures a juzgar con dureza cuando veas a alguien. El Hobby Dogging es solo la punta del iceberg de una sociedad madrileña que está aprendiendo a gestionar sus propios vacíos emocionales de una forma mucho más creativa y valiente.

En un mundo cada vez más frío, automatizado y digitalizado, cualquier excusa para salir a la calle y sentir el aire es un éxito. Disfruta del paseo por la ciudad, aunque la correa parezca vacía a ojos de los demás, porque lo que importa es la intención de quien sostiene firmemente el otro extremo.


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