viernes, 27 febrero 2026

Hasta 700 viajes al mes para que la aplicación te premie: la realidad de los contratados en Glovo

Los riders de Glovo siguen en una situación complicada mientras aumentan sus exigencias de viajes.

Los repartidores de Glovo tienen ya meses insistiendo en la misma realidad: que desde que se obligó a la empresa a iniciar un proceso directo de contratación, sus condiciones de trabajo han empeorado. Los riders de la empresa sienten que tienen menos libertad de horarios, menos capacidad de decidir qué pedidos asumen o incluso las zonas de trabajo. Pero además, desde que han firmado sus contratos, hay más presión para que acepten todos los pedidos que aparecen en la aplicación.

Esta presión se ha traducido en varios problemas, tanto para la empresa como para los repartidores. Tras su largo proceso de liberalización, la empresa está en una situación nueva, que incluye la necesidad de entenderse con los sindicatos que ahora existen en Madrid o Andalucía, y que cambian su proceso de negociación y que esperan cambiar en el medio plazo el convenio sobre el que se construyen los contratos de los repartidores.

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Pero mientras que estos cambios ocurren, las plataformas siguen recibiendo críticas de sus propios repartidores. En los últimos días, varios de ellos han señalado que, a la hora de calcular los bonos y su calificación dentro de la plataforma de delivery, se les compara con los riders que más entregas han realizado, y en ocasiones estos datos son demasiado difíciles de alcanzar para un repartidor que no quiera verse obligado a trabajar más de 40 horas a la semana.

Captura app de Glovo 2 Merca2.es

En algunos casos recibidos por Merca2, la aplicación les recomienda superar las 400 entregas al mes, pero ni siquiera es el caso más extremo, con algunos riders mostrando que la aplicación solicita hasta 700 viajes para estar considerado entre los mejores repartidores de la empresa en un mes particular. El problema es que esto ocurre en un momento en el que se ven obligados a asumir repartos de cada vez más distancia, y en el que enfrentan una nueva denuncia entregada en la Inspección de Trabajo en Cataluña.

Captura de la app de Glovo
Captura de la app de Glovo

Para los repartidores, la sensación es que la presión sobre ellos no ha dejado de crecer desde la aparición de los contratos. La mayoría de los riders sentía que su situación era mejor como autónomos, y que ahora están en una posición mucho más vulnerable, sobre todo porque tienen la sensación de que la empresa está mucho más dispuesta que antes a separarse de ellos.

LA FALTA DE RIDERS AFECTA EL NEGOCIO DE GLOVO Y UBER EATS

Lo cierto es que los problemas de los repartidores han marcado también el negocio de las principales empresas del delivery en España. Los datos muestran que su negocio en el país, sumando a Glovo, Uber Eats y Just Eat, ha caído alrededor de un 7% en los últimos meses. El problema, por supuesto, es que conseguir nuevos repartidores con las nuevas condiciones es cada vez más complicado.

Es un reto permanente para la empresa, sobre todo si las condiciones de sus contratos no cambian en el corto plazo. En este panorama, por tanto, un cambio en las condiciones de contrato puede parecer un punto en contra de Glovo, pero realmente podría acabar mejorando la capacidad de la empresa de captar nuevos repartidores. En cualquier caso, la situación actual no parece del todo sostenible en el largo plazo, con un negocio más pequeño y con unos repartidores que, incluso si señalan tener peores condiciones, son más costosos para la empresa que los autónomos.

Lo cierto es que las empresas del sector delivery están en un momento interesante de cambios. No es solo el proceso de contrataciones en España, sino que están en el centro de varias conversaciones en Europa, tanto por su modelo de trabajo —que en la mayoría de los casos sigue siendo de autónomos— como por los algoritmos de precios que marcan tanto su modelo como el de las empresas de la nueva movilidad.

LOS SINDICATOS MANTIENEN LA TENSIÓN SOBRE GLOVO

En cualquier caso, la empresa sigue en su proceso de negociación con los nuevos sindicatos que han conseguido representar a los riders en varias zonas de España. Es un esfuerzo importante para el futuro del sector, no solo en el país, sino en todo el Viejo Continente, pues también puede marcar lo que ocurra en territorios como Italia, donde han afrontado situaciones complicadas en términos legales por su relación con sus trabajadores.

Un repartidor de Glovo en bicicleta por una calle de Madrid, 29 de agosto de 2025, en Madrid. Fuente: Agencias
Un repartidor de Glovo en bicicleta por una calle de Madrid, 29 de agosto de 2025, en Madrid. Fuente: Agencias

De todos modos, la situación sigue cambiando, por lo que hay que seguirla de cerca. Lo cierto es que Glovo ha acabado por ser el conejillo de indias de un nuevo modelo, por lo que sus movimientos también marcarán las estrategias de Uber Eats a largo plazo y de otras empresas que quieran operar en el país.


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