Esta es la nueva tesis de inversión planteada por RBC, que en su último informe encabezado por el analista Fernando García estima una caída estructural cara al nuevo periodo regulatorio 2027-2032, que afectarán directamente a los beneficios de Enagás. Por ello, RBC establece su nota en Infra ponderar con un precio objetivo de 13 euros la acción.
El marco regulatorio: El talón de Aquiles de Enagás
A pesar de que el banco canadiense haya apuntado que Enagás haya reportado unos resultados de su ejercicio de 2025 y su guía de 2026 en línea con lo esperado; el marco regulatorio surge como elemento de incertidumbre para la empresa. En este sentido, RBC estima que la base de activos regulados (RAB) del negocio gasista en España podría caer un 5% interanual hasta 2030 debido a la escasez de nuevas inversión en infraestructuras tradicionales y a la amortización natural de activos existentes.

Además, el informe subraya que la tasa de retorno permitida en el próximo periodo regulatorio de 2027-2032 podría situarse en torno al 6,5%. Esta tasa de por sí, no es mala para los negocios regulados gasistas como Enagás, pero si se reduce la base de activos, el valor de la rentabilidad baja. Es decir que a pesar de que el marco regulatorio tenga un WACC estable, el beneficio total de Enagás podría catapultarse a la baja, al aplicarse esta tasa en un RAB con tendencia decreciente.
Por otro lado, el informe también apunta como elemento inquietante a la retribución por continuidad del suministro (RCS), que en 2026 aportará alrededor de 38 millones de euros a los ingresos de Enagás. El banco recuerda que, en el borrador regulatorio anterior este concepto llegó a plantearse como prescindible. De cara a 2027, los analistas consideran plausible una reducción significativa, incluso de hasta el 50%, o su eventual desaparición progresiva, lo que tendría un impacto directo sobre el EBITDA y el beneficio neto.
De hecho, las estimaciones del banco canadiense reflejan ya este escenario más exigente. Enagás, tras cerrar 2025 con un EBITDA de 676 millones de euros, RBC proyecta una caída hasta los 621 millones en 2026, 612 millones en 2027 y 594 millones en 2028. El beneficio por acción ajustado pasaría de 1,02 euros en 2025 a 0,89 euros en 2026 y continuaría descendiendo hasta el entorno de 0,83 euros en 2028.

El dividendo constituye otro foco de atención. Aunque Enagás mantiene su compromiso de repartir 1 euro por acción en 2026, RBC estima que a partir de 2027 el pago podría ajustarse hasta una horquilla de entre 0,78 y 0,81 euros por acción para evitar que el payout supere el 100% del beneficio y tensione el balance. Con una deuda neta estimada cercana a 2.400 millones de euros en 2026 y un ratio de apalancamiento en torno a 3,9 veces EBITDA, el margen financiero no sería amplio si la generación de resultados continúa debilitándose.
En cuanto al arbitraje internacional vinculado al proyecto GSP en Perú, el informe señala que, pese al fallo favorable a la compañía, la solicitud de anulación presentada por el Gobierno peruano podría retrasar el cobro de aproximadamente 300 millones de dólares hasta 2030. Aunque RBC no modifica su escenario base respecto al desenlace final, el diferimiento en el calendario de entrada de caja reduce visibilidad financiera en el medio plazo.
Respecto al desarrollo del hidrógeno verde, la firma reconoce el potencial estratégico del plan inversor anunciado por Enagás, que contempla alrededor de 3.200 millones de euros en infraestructuras a partir de 2027. No obstante, considera prematuro asignar una contribución significativa al EBITDA antes de finales de la década, al no estar plenamente definidos los retornos regulatorios ni el ritmo efectivo de despliegue.
En definitiva, RBC pese al rendimiento en línea de Enagás en sus resultados recientes, apunta a que el menor crecimiento estructural y la presión regulatoria creciente van a tener consecuencias en el desempeño de Enagás en el medio plazo. Por ello, los canadienses sentencian: Infra ponderar y un precio objetivo de 13 euros por acción.


