¿Llevas años confiando en que Google Maps te salva de una multa cada vez que aparece ese icono azul en tu pantalla? La DGT acaba de poner en cuestión esa comodidad con una propuesta que lleva días sacudiendo el sector del motor en España.
El organismo que dirige Pere Navarro estudia una reforma normativa para impedir que las aplicaciones de navegación informen en tiempo real sobre la ubicación exacta de los radares móviles y los controles policiales. No hay ley aprobada aún, pero la voluntad está declarada y el proceso ha comenzado.
La queja de la DGT: los radares móviles ya no sorprenden a nadie
La DGT lleva tiempo señalando un problema concreto: los radares móviles han perdido gran parte de su capacidad disuasoria porque los conductores los conocen antes de llegar a ellos. Cuando un usuario reporta un control en Waze o Google Maps, miles de vehículos en la misma ruta reciben el aviso en segundos.
El resultado es que muchos conductores solo frenan en el punto exacto del radar y vuelven a acelerar metros después. Para Tráfico, esto invalida el objetivo real de los controles, que no es recaudar sino modificar el comportamiento al volante durante tramos más largos.
Qué cambiaría exactamente con la nueva norma de la DGT
La propuesta no apunta a eliminar las aplicaciones ni a prohibir los avisos de radares fijos, cuya ubicación es pública y la propia DGT difunde en sus canales oficiales. El foco está en los controles móviles y temporales, que son los que se nutren de información colaborativa entre usuarios.
Lo que plantea Google Maps y el resto de apps podrían tener que cambiar es la precisión del aviso: en lugar de señalar el punto exacto del radar, solo podrían indicar una zona amplia donde existe riesgo de control. Es el modelo que ya funciona en Francia desde hace años.
El modelo francés que la DGT quiere copiar
En Francia, la ley prohíbe desde 2012 que las aplicaciones revelen la ubicación exacta de los controles de velocidad. Las apps pueden alertar de una zona de riesgo, pero no de un punto kilométrico concreto. El efecto práctico es que el conductor debe mantener la velocidad correcta durante un tramo mucho más largo, no solo durante los cien metros antes del radar.
La DGT considera que este enfoque es más eficaz para reducir la siniestralidad real, y no solo para aumentar el número de multas. España sería el siguiente país europeo en adoptar una regulación similar si la reforma prospera.
Los retos legales y técnicos que frenan a la DGT
Aplicar esta medida no es sencillo. Las aplicaciones como Google Maps operan bajo legislación europea y estadounidense, y modificar sus algoritmos colaborativos implica negociaciones con empresas tecnológicas globales que tienen sus propias políticas de privacidad y datos de usuario.
Además, la DGT necesita reformar el marco normativo vigente, lo que requiere un proceso legislativo que puede tardar meses o años. Hasta que exista una norma aprobada y publicada en el BOE, los avisos de radares en todas las apps seguirán funcionando exactamente igual que hoy.
| Tipo de radar | ¿Aviso permitido actualmente? | ¿Qué cambiaría con la reforma? |
|---|---|---|
| Radar fijo | ✅ Sí (ubicación pública) | Sin cambios previstos |
| Radar de tramo | ✅ Sí (ubicación pública) | Sin cambios previstos |
| Radar móvil | ✅ Sí (colaborativo) | ❌ Se eliminaría la ubicación exacta |
| Control policial | ✅ Sí (colaborativo) | ❌ Se eliminaría la ubicación exacta |
Qué pueden hacer los conductores ante la nueva postura de la DGT
La única estrategia realmente blindada ante cualquier cambio normativo es la misma de siempre: respetar los límites de velocidad en todo momento, no solo cuando el GPS avisa. Las multas por exceso de velocidad no dependen de si hay radar o no, sino de si se supera el límite en ese instante.
Mientras la reforma sigue en estudio, los conductores pueden seguir usando Google Maps, Waze o Radarbot con normalidad. Pero conviene ir acostumbrándose a conducir sin depender del icono azul: si la DGT consigue lo que busca, ese aviso dejará de ser una coordenada exacta para convertirse en una advertencia difusa. Y a eso, el frenazo de último momento no le sirve de nada.




