Anoche, en La 1 de RTVE, se estrenó ‘Al margen de todo’, que supone el esperado regreso de Dani Rovira a la televisión pública, cuatro años después de su adiós a ‘La Noche D’. Tras consolidarse como uno de los cómicos más populares de España y diversificar su carrera en cine, teatro y proyectos solidarios, Rovira vuelve a ponerse al frente de un programa propio con un enfoque muy personal.
En esta nueva etapa, Rovira no busca la audiencia masiva basada en la actualidad o los estrenos mediáticos, sino ofrecer un espacio donde los invitados, aunque no sean nombres masivos, puedan compartir su experiencia, su trayectoria y su visión del mundo. La propuesta refleja su deseo de recuperar la esencia de la charla pausada y cercana, lejos de la urgencia de la agenda mediática, y se notó en la elección de su primer elenco: el actor José Sacristán, el periodista y divulgador cultural Luis Alegre y una profesora de primaria.
P- ¿Cómo surge el proyecto?
R- RTVE quería un formato más prime time y yo quería un formato más ‘El Perro Verde’, hablando de literatura. Hubo una llamada de RTVE y de El Terrat, y creo que es un momento guay de TVE para formar parte de la televisión pública.
Vi que podíamos empezar y, poco a poco, me fui animando. Al principio era una actitud de responsabilidad: voy a echar una mano y me tengo que volver a activar en este tipo de cosas. A raíz del título, que es una declaración de intenciones, empezaron a aparecer sinergias entre el canal y la productora El Terrat, y me fui ilusionando cuando empezamos a montar el castillo.
¿Qué te daba pereza?
Tras años de tanta exposición, estas cosas tan grandes ni me van ni me vienen. A estas alturas no creo que tenga que demostrar nada; son muchos años cuchillo y dientes. Estoy en un momento de felicidades que van por otros derroteros, y esto no dejaba de estar en la misma senda que otros formatos de hace años.
Me fui ilusionando, pero no estoy nervioso: no me va la vida en esto. Mi intención era hacer un programa pequeñito, no hacer esto, pero ir detrás de David Broncano es un formato grande. Sea mayor o menor la complejidad de la escaleta, después de lo de Andreu Buenafuente (baja médica) y lo de Marc Giró (que se ha marchado a Atresmedia), coincidió que llevamos un par de meses trabajando en el proyecto, aunque la gente quizá pensó que era un cambio de estampitas.
¿Qué valoración haces de la nueva etapa en TVE?
Me parece una etapa muy chula. Yo estuve en TVE hace 4 años; hacen televisión de calidad y se buscan contenidos para llegar a todo tipo de públicos. David Broncano es muy amigo mío y le está yendo muy bien. Luego están Buenafuente o Silvia Intxaurrondo. Elegir un canal, TVE, era lo que más me convencía. Además, está bien hacer algo bueno en favor de la sociedad con este proyecto, trayendo a gente que hace cosas y que tenga utilidad pública.
¿De qué te salva el humor?
De la vida (ríe). El humor es lo absolutamente contrario al miedo, no a la tristeza. En un mundo que se está volviendo hostil y en el que vivimos con muchas incertidumbres políticas y tecnológicas, el humor es un paraguas que te libra de buenos granizados.
Carlos Areces fue anunciado como colaborador, pero finalmente no aparece en la lista de colaboradores.

No, estará con nosotros, pero por motivos de agenda no estará todo el tiempo que nos gustaría. Pero ha grabado varias cosas que han quedado chulas.
Los entrevistados no son tan comerciales como en otros shows; ¿es una declaración de intenciones? Sí, tampoco queremos ser pretenciosos ni ir de nada. Queremos poner la cámara en lugares que están olvidados. En la sociedad muchas veces estamos en el ruido y a veces no estamos en las nueces.
¿Vais a tener sinergias con ‘La Revuelta’?
Sí, nos gustaría ‘parasitar’ parte de su éxito (risas), pero este formato tiene un ritmo más reposado. No me veo tocando el bombo a las doce de la noche. Aun así, lo hace mi amigo David Broncano y lo hace muy bien, pero el tono del programa es otro.
¿El tema audiencias te interesa?
Me interesa poco (ríe). En realidad, sí, porque el trabajo de mis compañeros depende de ella, pero yo ya he vivido muchos años así: la audiencia condiciona la vida y los contenidos del próximo programa. Yo, en cambio, estoy ‘al margen de todo’, porque la vida es otra cosa. Desde ese relax es desde donde mejor van a ir las cosas.
¿Vas a compatibilizar el programa con otros proyectos?
Sí. El podcast ‘Mi año favorito’ se convierte en ‘Mi persona favorita’ en RTVE Play. También estoy escribiendo mi nuevo show, colaboro con la asociación Ochotumbao y hasta estoy estudiando psicología.
El podcast que vas a hacer, ¿es un poco tu refugio para compatibilizarlo con algo más grande como ‘Al margen de todo’?
Sí, porque ahí estás haciendo charlas con ‘neuronas desocupadas’. Aquí, en cambio, tienes que hacer un monólogo, tiene que entrar un colaborador, pasa algo en el público… Me va genial poder tener ese espacio más relajado.


