El sector vacuno de leche a través de COAG rechaza la nueva amenaza de bajada de precios de por parte de la industria láctea con actores como Central Lechera Asturiana, Leche Río o Pascual, entre otras, tras haber analizado sectorialmente la situación actual del mercado, en un contexto de tensión en la demanda y estabilidad en la producción.
En este sentido, el mercado lácteo europeo inicia un 2026 dentro de una fase de ajuste y normalización, tras un 2025 marcado por precios elevados en origen, un repunte en la producción de leche como materia prima superior a lo inicialmente previsto y una creciente volatilidad en los mercados internacionales.
Si bien la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL) apuesta por la sostenibilidad y estabilidad económica de toda la cadena láctea, empezando por los ganaderos, de manera que se garantice al máximo la viabilidad de la producción de leche como materia prima en España, que ya tiene un déficit del 30% de las necesidades nacionales.

ASTURIANA, LECHE RÍO, PRESIDENT Y PASCUAL BÚSCAN MÁRGENES MÁS ELEVADOS
La negociación de contratos en la industria láctea para este 2026 está marcada por una fuerte tensión entre los productores y la industria transformadora. Uno de los primeros puntos es la situación de los precios y los contratos, donde la industria ha comenzado el año ofreciendo contratos con recortes significativos, que en algunos casos alcanzan los 6,5 céntimos por litro.
Ante la situación, organizaciones agrarias como COAG y Unión de Uniones han calificado estas bajadas como inviables, denunciando que no existe un fundamento de mercado para tal recorte, ya que el consumo se mantiene estable. No obstante, es probable que empresas como Asturiana, Leche Río, President y Pascual quieran pagar menos a sus productores para aumentar sus márgenes cuando el producto llega al lineal del supermercado.
UNA INFLACIÓN ACUMULADA DEL 22% DESDE 2020, FRENTE A UN CRECIMIENTO SALARIAL DE SOLO EL 27%, LA CAPACIDAD DE ABSORCIÓN DE NUEVAS SUBIDAS DE PRECIO EN LA LECHE ES PRÁCTICAMENTE NULA
Sin ir más lejos, COAG denuncia que las bajadas anunciadas son un ‘globo sonda’ negociador sin ningún fundamento de mercado. Es decir, el consumo crece, la producción baja y quedan la mitad de explotaciones que en 2015. Asimismo, en España el contexto está marcado por la brecha de poder adquisitivo.
Más concretamente, el consumo de lácteos en hogares se mantiene provisionalmente estable en 2025, tras el ligero incremento experimentado en 2024. El consumo aparente, tanto provisional para 2025 como cerrado para 2024, también crece. El PVP de la leche líquida en lineales de la gran distribución continúa siendo estable.

No obstante, a cierre del año móvil en noviembre de 2025, el mercado lácteo en España crecía un 4,8% en valor, impulsado por el aumento del precio medio al consumo en un 4,9%. Si bien el 46% de la leche recogida por la industria en nuestro país se destina a leche líquida y el 65% del volumen consumido en hogares corresponde a este tipo de leche.
Asimismo, el mensaje lanzado por la industria láctea a través de diversas ofertas de precios choca con la necesidad manifestada recientemente por representantes de FeNIL de contar con una mayor producción de leche para abastecer a sus empresas, Asturiana,Pascual, Leche Río y President en los próximos diez años.
«Desde COAG contemplamos unos precios que garanticen el freno a la caída de las explotaciones y faciliten la incorporación de nuevas personas al sector. Si la industria láctea quiere garantizarse el abastecimiento de leche, lo que debe hacer es mantener unos precios justos a las personas que la producimos«, explica la responsable del sector vacuno de leche de COAG, Charo Arredondo.
TENSIÓN ENTRE GANADEROS Y LA INDUSTRIA LÁCTEA
En este escenario, las organizaciones agrarias advierten de que una nueva rebaja del precio en origen pondría en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones, especialmente en un contexto en el que el número de granjas se ha reducido. Desde el sector productor insisten en que no se dan las condiciones de mercado que justifiquen los recortes planteados por la industria.

Además, recuerdan que el consumo de lácteos en los hogares se mantiene estable y que el precio de venta al público de la leche líquida en la gran distribución no ha registrado descensos significativos. Por ello, consideran que trasladar la presión únicamente al eslabón productor agravaría el desequilibrio dentro de la cadena alimentaria.
Por su parte, desde la industria se apela a la necesidad de garantizar la sostenibilidad y la estabilidad económica de toda la cadena, en un contexto de ajuste tras un año marcado por alta volatilidad y precios elevados en origen. Sin embargo, el cruce de mensajes entre ambas partes evidencia un inicio de año complejo para el sector lácteo español.


