jueves, 26 febrero 2026

Olvida el pasaporte solo: Reino Unido impone la ETA británica a los españoles y este es el precio que pagarás por entrar

- Los españoles necesitarán la ETA para viajar a Reino Unido desde 2025.
- Descubre cómo solicitar la ETA británica y evitar problemas en la frontera.

Reino Unido impone la ETA británica a los viajeros españoles a partir de 2025, una medida que transforma los viajes a Londres en un proceso más burocrático. Este nuevo permiso digital de viaje será obligatorio para entrar en territorio británico, afectando incluso a quienes solo realicen una escala aeroportuaria.

El fin del libre acceso total a las islas británicas obliga a los turistas de la Unión Europea a tramitar una autorización previa antes de pisar Heathrow o Gatwick. Olvídese de improvisar una escapada de fin de semana sin haber pasado antes por la caja digital del Home Office.

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Adiós a la improvisación en el control de pasaportes

El Gobierno británico ha confirmado que los ciudadanos españoles necesitarán la ETA para viajar a Reino Unido a partir de abril de 2025, aunque la solicitud se podrá tramitar desde marzo. Esta medida no es un visado tradicional, pero funciona como un filtro de seguridad que vincula tu identidad digital al pasaporte de forma permanente durante dos años. Si tenías pensado cruzar el Canal de la Mancha solo con el DNI, mejor despierta del sueño porque ese barco zarpó hace tiempo con el Brexit.

La implementación de este sistema busca un control exhaustivo de las fronteras, permitiendo que las autoridades británicas revisen los antecedentes de cada visitante antes de que despeguen de Barajas o El Prat. El proceso es sencillo y se realiza a través de una aplicación móvil, pero cualquier error en el formulario podría dejarte en tierra sin ver el Big Ben. La digitalización total de la frontera es ya una realidad incómoda para el viajero nostálgico.

El coste de cruzar la frontera tras el Brexit

No todo el monte es orégano y, por supuesto, esta nueva «invitación» electrónica tiene un precio fijado en 10 libras esterlinas por viajero, sin excepciones para niños o bebés. Aunque el pago permite múltiples entradas durante su vigencia, es un impuesto indirecto al turismo europeo que encarece ligeramente la logística familiar de cualquier viaje. Al final, entre el cambio de divisa y las tasas, Londres se empeña en ser ese pariente aristócrata y un poco distante que siempre te pide algo antes de entrar en su salón.

Es fundamental entender que este permiso no garantiza la entrada automática, ya que el oficial de fronteras sigue teniendo la última palabra al llegar al control. Los expertos recomiendan solicitar la autorización con antelación para evitar sustos de última hora con los tiempos de procesamiento del sistema informático británico. No querrás descubrir que tu permiso ha sido denegado mientras haces cola en la terminal con la maleta llena de ropa de abrigo.

Un permiso obligatorio incluso para las escalas

Muchos viajeros piensan que, al no salir de la zona de tránsito internacional, están exentos de burocracia, pero la ETA británica para escalas es un requisito innegociable. Si vuelas hacia Estados Unidos o Asia pasando por Londres, tendrás que pagar y registrarte en el sistema exactamente igual que si fueras a quedarte una semana. Esta decisión ha levantado ampollas en las aerolíneas, que temen que el aeropuerto de Heathrow pierda competitividad frente a hubs como Madrid o París.

La normativa es estricta y no admite interpretaciones creativas por parte de los pasajeros despistados que confían en la antigua cortesía diplomática. Resulta curioso que, en un mundo cada vez más interconectado, levantar muros digitales sea la solución elegida para gestionar el flujo de personas entre vecinos históricos. Asegúrate de tener el pasaporte en vigor, porque si caduca, tu flamante autorización digital quedará invalidada automáticamente y tendrás que volver a pasar por caja.

Cómo solicitar la autorización sin morir en el intento

El proceso técnico se ha diseñado para ser ágil, requiriendo apenas una fotografía tipo selfie y el escaneo del chip de tu pasaporte biométrico. El sistema promete respuestas en menos de tres días laborables, aunque el flujo masivo de solicitudes europeas podría poner a prueba los servidores del Ministerio del Interior británico durante las primeras semanas. Es mejor ser precavido y no dejar este trámite para la noche antes del vuelo, a menos que te guste vivir con el corazón en un puño.

Una vez obtenida, la autorización se vincula electrónicamente a tu documento, por lo que no es estrictamente necesario llevar un papel impreso, aunque en este oficio de periodista uno aprende que el papel nunca se queda sin batería en el momento más inoportuno. Las autoridades insisten en que este paso agilizará las colas en los aeropuertos gracias a las puertas automáticas de e-Gates. Ya veremos si la tecnología cumple su promesa o si acabamos todos maldiciendo al algoritmo frente a una pantalla bloqueada.

Excepciones y detalles que debes vigilar de cerca

No todos los residentes en España están obligados a pasar por este aro, especialmente si cuentan con un visado de trabajo o residencia previa en las islas. Sin embargo, para el común de los mortales que solo busca ver museos o ir de compras, la ETA es el nuevo estándar que define la relación de movilidad con nuestros vecinos del norte. Si tienes doble nacionalidad, asegúrate de usar siempre el mismo pasaporte para evitar conflictos de datos en el sistema migratorio que puedan complicarte la existencia.

El Reino Unido se suma así a la tendencia global de seguridad preventiva que ya aplican países como Estados Unidos con su famoso ESTA o Canadá. Lo que antes era un simple paseo por la terminal, ahora requiere una planificación que incluye gestiones digitales y pagos con tarjeta mucho antes de facturar el equipaje. Prepárate, porque la forma de viajar a Londres ha cambiado para siempre y el 2025 marcará el inicio de esta nueva era de control biométrico total.


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