jueves, 26 febrero 2026

Iberia se suma a la batalla por los recargos en ciertos tipos de equipaje

El transporte del equipaje marca la relación de los viajeros con Iberia

Los pasajeros de Iberia ya han empezado a afrontar su nueva política de equipaje. La empresa está cobrando un recargo extra de hasta 140 euros por las maletas de forma irregular, sea por su tamaño, su forma o por cualquier otro motivo que genere una interferencia en los sistemas automáticos de los aeropuertos.

La decisión sobre qué tipos de equipaje deben pagar el costo extra por su «forma irregular» quedará en manos del empleado de Iberia, quien debe informar al pasajero. Según la aerolínea se considera que tenga con forma irregular cualquier bulto cuya forma, material o dimensiones puedan interferir en los sistemas automáticos del aeropuerto (por ejemplo: bolsas blandas, paquetes de plástico, bultos redondos u ovalados o embalajes no rígidos).

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Desde la empresa, además, señalan que no es la única aerolínea que aplica medidas similares, y que de momento el problema puede evitarse simplemente usando maletas tradicionales, o comunicándose con la línea aérea antes del check-in en caso de que se necesite transportar otro tipo de equipaje. El objetivo de esta recomendación es evitar que no se pueda embarcar parte del equipaje del viajero.

Un hombre con una maleta y equipaje de mano en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, a 4 de agosto de 2023, en Madrid (España).
Un hombre con una maleta y equipaje de mano en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, a 4 de agosto de 2023, en Madrid (España).

Es otra conversación sobre el transporte de equipaje en los vuelos entre las aerolíneas europeas. Si bien el principal punto de tensión de estas empresas en los últimos años ha sido la decisión de cobrar por el transporte de equipaje en cabina, la nueva política de Iberia abre un nuevo frente en la discusión, y de nuevo obliga a los usuarios a saber qué tipo de maletas puede generar un costo extra o, incluso, en caso de que el mismo pueda generar un problema operativo, el empleado del check-in puede decidir que una pieza no puede transportarse en el vuelo.

EL EQUIPAJE SE HA VUELTO UN PUNTO DE TENSIÓN EN LOS AEROPUERTOS

Lo cierto es que la nueva normativa de Iberia, que según la empresa está en vigor desde el pasado mes de enero, se suma a una tensión entre los pasajeros, organizaciones a favor de los derechos del consumidor como la OCU o FACUA y las aerolíneas. Lo cierto es que las normativas europeas no han esclarecido del todo la situación, aunque se espera que acaben por marcar una norma generalizada en el continente de lo que se puede considerar como equipaje de mano, o incluso del equipaje general.

De momento, es un tema que se mantiene en discusión dentro del Parlamento Europeo. Todavía no hay una decisión definitiva, pero todo apunta a que medidas como la que anunció Iberia serán más complicadas de aplicar en el Viejo Continente. Al mismo tiempo, deja claro que también habrá normativas que los pasajeros tendrán que cumplir si quieren abordar con su equipaje, y evitar problemas o recargos extra sobre las plataformas, una medida que ha generado molestias en organizaciones como IATA.

Aun así, no hay una posición única sobre esta normativa en las instituciones europeas. Así lo señalaba Lucía Cegarra, experta legal de Flightright en España: «Ya pudimos ver en la propuesta de revisión de la Comisión sobre los derechos de los pasajeros aéreos que su enfoque se inclina más hacia la protección de las compañías aéreas y sus beneficios que hacia la de los consumidores. Afortunadamente, por el contrario, el actual proyecto del Parlamento Europeo para la segunda lectura sobre la revisión de los derechos de los pasajeros aéreos adopta una postura mucho más firme a favor de los pasajeros y se ajusta estrechamente a nuestra posición».

EL EQUIPAJE ESTRESA A LOS VIAJEROS

Un estudio reciente, elaborado por AirHelp, que combina el análisis de las políticas de equipaje de las principales aerolíneas con la percepción de los pasajeros, deja entrever un escenario claro: el equipaje continúa siendo uno de los aspectos más problemáticos y menos transparentes de la experiencia aérea.

Avión de Iberia en Barajas. Fuente: Agencias
Avión de Iberia en Barajas. Fuente: Agencias

A pesar de que el sector aéreo ha avanzado en digitalización, sostenibilidad y experiencia a bordo, las normas sobre equipaje —sus costes, límites de tamaño y peso, bultos permitidos y procedimientos— siguen siendo difíciles de descifrar, incluso para los viajeros frecuentes. Las aerolíneas aplican criterios dispares de volumen y número de maletas, tarifas poco intuitivas y trámites que cambian según el destino, la tarifa adquirida o incluso el aeropuerto. Esta falta de coherencia no solo confunde: erosiona la sensación de control del viajero y deteriora la confianza en la industria.

EL CAMBIO DE LA POLÍTICA DE EQUIPAJE NO CAMBIA LA POPULARIDAD DE IBERIA

En cualquier caso, según los datos actuales, la nueva política no ha cambiado demasiado ni los datos ni los números de Iberia. Aunque los diferentes criterios del Viejo Continente generan confusión sobre el equipaje, en la práctica se trata de una situación que sigue cambiando, y que sin duda marcará el negocio de las aerolíneas y la experiencia de los viajeros en los próximos años.


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