jueves, 26 febrero 2026

Nunca la había visto con tanta fuerza: La recomendación de los expertos para visitar la Chorrera de los Litueros este fin de semana

El deshielo ha convertido a la cascada más alta de Madrid en un espectáculo salvaje. Si buscas naturaleza real sin irte lejos, este es el momento exacto para acercarte a Somosierra antes de que el caudal baje.

La Chorrera de los Litueros ha despertado de golpe y, créeme, no querrías estar en otro sitio este sábado. Los que pateamos la sierra habitualmente sabemos que este salto de agua es caprichoso: o vas cuando toca, o te encuentras un hilo de agua que apenas moja la piedra. Pero este año, el deshielo en el Puerto de Somosierra ha sido generoso y la presión es, sencillamente, atronadora.

Si tienes pensado visitar este rincón, olvida las rutas masificadas de la Pedriza. Aquí el aire corta de otra manera y el sonido del agua al golpear el granito te retumba en el pecho. No es solo una excursión; es ver cómo nace el río Duratón con una mala leche y una belleza que asustan y enamoran a partes iguales.

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Chorrera de los Litueros: El rugido de Somosierra: por qué ahora es el momento

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No exagero si te digo que la Chorrera de los Litueros está en su punto de máxima ebullición. Este salto de unos 40 metros de altura se nutre directamente de las cumbres que coronan el puerto más famoso de la A-1. Al ser una caída en varios escalones, el impacto visual es constante, pero lo que realmente importa es el caudal actual. Si tardas dos semanas más en ir, te perderás ese «efecto cortina» que solo se ve tras un invierno de nieves acumuladas.

El camino es corto, de esos que puedes hacer con la familia si no te dan miedo un par de pedruscos, pero el premio es desproporcionado. A veces nos volvemos locos buscando destinos de postal en Instagram y resulta que el espectáculo más salvaje de la región lo tenemos a una hora de la Puerta del Sol. Eso sí, la meteora en esta zona no perdona: lleva abrigo aunque en Madrid haga sol, que aquí el viento no pide permiso para entrarte por la espalda.

Cómo llegar a la Chorrera de los Litueros sin perderse

Para visitar este enclave no necesitas un equipo de alpinista, pero sí un poco de sentido común. Lo ideal es aparcar en el pueblo de Somosierra, justo cerca de la antigua carretera nacional. Desde allí, sale una pista de tierra que te lleva directo a la base de la cascada en apenas un kilómetro y medio. Es una ruta «trampa»: parece fácil, pero el último tramo es una subida entre rocas que pondrá a prueba tus tobillos.

Ojo con el calzado. He visto a gente intentando subir con zapatillas de suela lisa y, sinceramente, es la forma más rápida de acabar el día en urgencias. La humedad de la Chorrera de los Litueros empapa el suelo y el granito se convierte en una pista de patinaje. Aquí te dejo lo básico que deberías meter en el coche:

  • Botas de montaña con buen agarre: El barro y la roca mojada son traicioneros.
  • Chubasquero ligero: La bruma que suelta la cascada al caer te empapará si te acercas mucho.
  • Agua y algo de picar: En el pueblo hay sitios geniales, pero arriba querrás quedarte un rato.
  • Cámara con lente limpia: El spray de agua ensucia el objetivo en segundos.
  • Batería en el móvil: Aunque está cerca, el frío de la sierra drena las baterías volando.
  • Ropa por capas: En Somosierra puedes pasar de la primavera al invierno en diez minutos.

Consejos de «perro viejo» para evitar aglomeraciones

Aunque no es la ruta más famosa de Madrid, el boca a boca está haciendo que visitar este lugar sea el plan de moda. Si quieres disfrutar de la Chorrera de los Litueros en soledad (o casi), el truco es el de siempre: madruga. A las 9:00 de la mañana el parking está vacío y la luz que entra por el valle le da un tono dorado a la cascada que es una absoluta locura para la vista.

Si vas a media mañana, te tocará esquivar palos de trekking y gritos de niños. No es que esté mal, pero la mística se pierde un poco. Otra opción es ir un viernes por la tarde si te pilla cerca; la puesta de sol desde lo alto de Somosierra, con el ruido de la Chorrera de los Litueros de fondo, es uno de esos lujos gratuitos que te reinician el sistema operativo mental antes de volver al asfalto de la ciudad.

Lo que viene: ¿Cuánto durará este caudal?

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No nos engañemos, esto tiene fecha de caducidad. El cambio climático está acortando los periodos de deshielo y la Chorrera de los Litueros es el mejor termómetro de lo que pasa en nuestras cumbres. Mi apuesta es que este vigor durará apenas un par de semanas más antes de que el sol de primavera empiece a calmar las aguas. Estamos ante el último gran «push» de la naturaleza antes de que llegue el estío.

En el futuro, es probable que tengamos que acostumbrarnos a ver este salto con menos agua de forma más frecuente. Por eso, este fin de semana es casi una cita obligatoria. Es una oportunidad de ver la Sierra de Guadarrama en su versión más auténtica y potente. Si te gusta la fotografía o simplemente necesitas que el aire puro te limpie los pulmones, la Chorrera de los Litueros es, sin duda, el destino que deberías marcar en tu GPS ahora mismo.


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