Qué significa realmente el punto azul de Google Maps y cómo usarlo

Ese pequeño círculo es mucho más que una coordenada GPS en tu pantalla. Descubre cómo Google exprime los sensores de tu móvil para que no te pierdas ni en el callejón más cerrado

Seguro que te ha pasado: sales del metro, abres Google y ahí está él. El famoso punto azul de Google es la brújula del siglo XXI, el ancla que nos dice dónde demonios estamos cuando el sentido de la orientación decide tomarse el día libre.

Pero, a pesar de que confiamos ciegamente en él, pocos saben que ese círculo no es una simple señal de satélite. Es el resultado de una pelea tecnológica constante entre los sensores de tu teléfono y el entorno que te rodea. Si alguna vez has visto que el punto tiene un «aura» blanca o que apunta hacia donde no debe, es que algo está fallando en la matriz de Google.

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¿Qué es exactamente ese punto azul?

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En términos técnicos, el punto azul es tu ubicación actual. Pero lo importante es el matiz: Google utiliza un sistema de geolocalización híbrido. No solo depende del GPS, que a veces es más lento que un desfile de caracoles, sino que suma la información de las redes Wi-Fi cercanas y las torres de telefonía móvil.

Si el punto es azul sólido y definido, felicidades: Google tiene una precisión de menos de 20 metros. Si ves que el punto está rodeado por un círculo azul claro de gran tamaño, la cosa cambia. Ese círculo representa el margen de error; cuanto más grande sea, menos sabe tu móvil dónde estás metido realmente. Es una forma honesta de decirte: «Creo que estás por aquí, pero no me pidas milagros».

El haz de luz: Tu verdadera orientación

Si te fijas, el punto suele proyectar una especie de haz o sombra hacia una dirección. Ese es el haz de luz de Google Maps, y es vital para no empezar a caminar en la dirección opuesta como un turista despistado. Este haz funciona gracias al magnetómetro de tu smartphone, una brújula interna que detecta el norte magnético.

Si el haz es ancho o apunta hacia atrás mientras caminas hacia adelante, tu brújula está descalibrada. Un truco de perro viejo: mueve el móvil dibujando un «ocho» en el aire. Parece que estás haciendo un conjuro, pero es la forma manual de resetear el sensor y que el haz se estreche, ganando precisión inmediata.

Los tres mosqueteros de la precisión

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Para que Google logre situarte con exactitud, utiliza tres fuentes de datos que trabajan en equipo:

  • GPS: Utiliza satélites para calcular tu posición. Es el más preciso, pero falla estrepitosamente bajo techo o entre rascacielos.
  • Redes Wi-Fi: Tu móvil escanea los nombres de los routers cercanos (sin conectarse a ellos) para triangular tu posición. Es la clave en interiores.
  • Torres de telefonía: La conexión a las antenas móviles da una ubicación aproximada si el GPS brilla por su ausencia.
  • Sensores de movimiento: El acelerómetro y el giroscopio ayudan a saber si vas a pie, en bici o en coche.
  • Live View: La cámara del móvil puede «mirar» la calle para reconocer edificios y situarte al milímetro.
  • Bluetooth: En algunos centros comerciales, las balizas Bluetooth afinan la puntería cuando el hormigón bloquea todo lo demás.

Funciones ocultas al tocar el punto azul

Mucha gente se limita a mirar el punto, pero lo mejor ocurre cuando lo pulsas. Se abre un menú secreto que te permite hacer cosas realmente útiles:

  1. Guardar aparcamiento: Un toque y te olvidas de dar vueltas buscando el coche dos horas después.
  2. Compartir ubicación: Envía a alguien dónde estás exactamente en tiempo real por seguridad o para quedar.
  3. Calibrar con Live View: Si estás muy perdido, usa la cámara para que Google identifique los carteles de las tiendas y te oriente.
  4. Ver sitios cercanos: Te despliega una lista de cafeterías o cajeros a tiro de piedra.
  5. Añadir un sitio que falta: Puedes ayudar a la comunidad si ves que un negocio no aparece en el mapa.
  6. Informar de un error: Si el punto dice que estás en el río y estás en el bar, avisa para que Google aprenda.

El futuro: Del punto azul a la realidad aumentada

¿Qué nos espera? El escenario que viene deja al punto azul como algo prehistórico. Google está apostando todo por la Realidad Aumentada (AR). En pocos años, no miraremos un círculo en un mapa 2D, sino que veremos flechas gigantes flotando sobre la acera real a través de nuestras gafas o el parabrisas del coche.

La precisión pasará de metros a centímetros. Google ya está mapeando interiores de aeropuertos y estaciones con un detalle enfermizo. El punto azul dejará de ser una estimación para convertirse en un gemelo digital perfecto de tu posición física. Prepárate, porque perderse va a ser, dentro de muy poco, una elección personal y no un accidente técnico.


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