Eni presentará los resultados de su ejercicio de 2025 este jueves. En este sentido, diferentes analistas y expertos han empezado a elaborar previsiones de cómo podría ser su rendimiento, al igual que las nuevas estrategias y guías de la empresa para los años sucesivos. El último informe de RBC es claro, no esperan altos niveles de crecimiento en Eni, sino todo lo contrario y esto el mercado ya lo tiene como algo más que descontado. Por ello apuntan en su recomendación a Mantener con un precio objetivo de 17 euros la acción.
Eni no va a sorprender pese a que vaya a reportar caídas intertrimestrales
El último análisis del banco canadiense RBC, firmado por Biraj Borkhataria apunta a que se espera un descenso generalizado del beneficio neto de Eni en su cuarto trimestre de 2025, reportando un rendimiento de 1.200 millones de euros, frente a los 1.250 millones del tercer trimestre. No obstante, estas previsiones se sitúan por encima del consenso que espera unas cifras de 960 millones. Las razones detrás de esta caída no se deben a una falla operativa inesperada, sino a los bajos precios del crudo y gas a los que la italiana está especialmente expuesta.
El principal negocio que ha empujado a la baja los resultados generales dentro de las predicciones es el sector del upstream (producción y exploración de crudo y gas). Eni, según las predicciones de RBC, podría tener un EBIT en los últimos compases de 2025 de 1.500 millones de euros, un 17% menos que el trimestre anterior.

En este sentido, el banco no percibe síntomas de debilidad operativa estructural, achacando a este bajo rendimiento a la caída de los precios de las materias primas (crudo y gas) que se produjo durante el último trimestre del año. Además de que es una caída más que esperada por el mercado, de ahí que la recomendación por parte el banco se mantenga imperturbable (salvo desviaciones muy acusadas hacia la baja).
Por otro lado, el sector industrial tuvo un balance mixto: fuerte crecimiento en refino y caída en el negocio químico. En el caso del refino se consolida como el sector que actuó como colchón, con un beneficio neto previsto por RBC asciende a 1.120 millones de euros, ligeramente por debajo de los 1.250 millones del tercer trimestre, pero claramente por encima de los 960 millones que descuenta el consenso. Es decir, la mejora relativa en refino ayuda a suavizar el impacto de la debilidad en el crudo y el gas, evitando un deterioro mayor en la cuenta de resultados.
Distinta es la situación del negocio químico, que volvería a registrar pérdidas en el cuarto trimestre. Se trata de un lastre recurrente para el grupo y que confirma el entorno complicado que atraviesa la industria química en Europa, afectada por menores volúmenes y presión en márgenes. Y aunque el refino haya compensando el lastre del sector químico se nota en los resultados finales previstos con un beneficio neto del último trimestre de 2025 con 1.497 millones de euros, por debajo tanto del trimestre pasado como del consenso.
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Más allá del resultado operativo, uno de los puntos que puede aportar estabilidad al valor es la generación de caja y la mejora del balance. El flujo de caja operativo subyacente se situaría en torno a 2.740 millones de euros, prácticamente en línea con los 2.770 millones que espera el consenso. Además de que el gasto en inversiones del trimestre rondaría los 2.360 millones de euros.
A esto se suma un elemento clave: el cierre de la venta del 20% de Plenitude a comienzos de noviembre, operación que generó unos ingresos aproximados de 2.000 millones de euros. Gracias a ello, la deuda neta debería reducirse de forma significativa, con un nivel de apalancamiento estimado en el 15,3%, frente al 21,9% registrado a cierre de 2024. Es una mejora sustancial que refuerza la flexibilidad financiera del grupo en un contexto de precios más bajos.
Previsiones de 2026
Por otro lado, en cuanto a las perspectivas para 2026, RBC no anticipa grandes anuncios estratégicos en la presentación de resultados, ya que tiene puesta la mirada en el CMD del próximo 19 de marzo, que podría ofrecer datos relevantes en cuanto a la estrategia cara a este año. El banco prevé un gasto en inversiones en el entorno de los 8.000 millones de euros y un nivel de endeudamiento estable en términos interanuales, junto con un crecimiento continuado de la producción. En materia de remuneración al accionista, estima recompras de acciones por unos 1.400 millones de euros, si bien la compañía podría comunicar inicialmente una cifra algo inferior, como ha hecho en ejercicios anteriores.
En definitiva, RBC no cree que Eni vaya a sorprender con sus resultados a la baja, solo queda esperar a la presentación de los resultados para comprobar si las previsiones se cumplen y además de del CMD de la compañía que podría ofrecer una mayor visibilidad de 2026. Por lo que, RBC recomienda Mantener con un precio objetivo de 17 euros la acción.




