Live Nation supera las expectativas de ingresos, pero queda corta de cara a sus inversores

Las acciones de Live Nation y su BPA han caido a pesar del aumento de los ingresos

Si hay una empresa que se encuentra en la posición de aprovechar el momento dulce de la música en vivo, esa es Live Nation. La promotora de espectáculos musicales es, con diferencia, la más grande del sector a nivel mundial y, desde su compra de Ticketmaster, es además la empresa con mayor capacidad de venta de entradas para eventos. Es un gigante que ha hecho necesarias incluso investigaciones por un posible monopolio.

Pero, a pesar de esto, su última presentación de resultados ha sido un momento de contrastes. La empresa ha superado las previsiones en cuanto a ingresos trimestrales en la presentación de resultados de 2025, lo que hizo que sus acciones subieran alrededor de un 3% en las operaciones posteriores al cierre el pasado jueves. La compañía —considerada un referente del gasto discrecional y de la salud del sector del entretenimiento global— se benefició de una demanda resiliente por experiencias en vivo en arenas y anfiteatros, que continuaron atrayendo el gasto de los consumidores.

Publicidad
Concierto de Springsteen en Barcelona producido por Live Nation. Fuente: Agencias
Concierto de Springsteen en Barcelona producido por Live Nation. Fuente: Agencias

El problema es que este crecimiento en el valor de la acción y los ingresos de la empresa no se ha visto reflejado en el dato del beneficio para los accionistas. El Beneficio Por Acción (BPA) de la empresa cayó a 1,06 dólares por acción, 0,08 dólares más de lo esperado en las previsiones del trimestre anterior. El motivo principal sería la investigación abierta contra ellos en Estados Unidos, precisamente por una posible violación de las leyes antimonopolio del país.

Mientras tanto, la venta de entradas no se reduce. Sus conciertos registraron una asistencia global de 159 millones en 2025, frente a los 151 millones del año anterior. El total de entradas vendidas en el trimestre finalizado el 31 de diciembre alcanzó los 180,4 millones, en comparación con los 155,2 millones del tercer trimestre. La compañía informó que las ventas anticipadas de entradas para conciertos de Live Nation en 2026 aumentaron a doble dígito hasta llegar a unos 67 millones, con más del 80% de los espectáculos en grandes recintos ya reservados.

Es una buena señal; después de todo, la empresa es responsable de varias giras internacionales de gran envergadura durante este año, incluyendo figuras como Bad Bunny o Rosalía. Además, este impulso fue favorecido por la demanda de los fans en las últimas semanas para ver a artistas como Bruno Mars, Harry Styles y BTS.

EL RIESGO DE LA DENUNCIA ANTIMONOPOLIO

Lo cierto es que la empresa sólo debe preocuparse por la denuncia antimonopolio presente en las cortes estadounidenses, o por que la misma tenga una réplica en Europa. Un juez federal permitió el miércoles que avanzara una demanda antimonopolio contra Live Nation, después de que el gobierno de EE. UU. alegara que la compañía utilizó su control sobre los conciertos y la venta de entradas para perjudicar la competencia, allanando el camino para un juicio en marzo.

«La afirmación de que Live Nation y Ticketmaster son responsables de los altos precios y tarifas de las entradas de conciertos era, y es, falsa», declaró el jueves por la noche Dan Wall, vicepresidente ejecutivo de asuntos corporativos y regulatorios de la compañía. De momento sigue adelante la investigación, y no son pocas las salas en Estados Unidos que defienden que se han visto afectadas por prácticas anticompetencia de la compañía.

Es una situación que, a estas alturas, queda fuera de su control. Lo cierto es que, desde la compra de Ticketmaster, artistas y responsables de los diferentes escenarios dedicados a la música en vivo —desde las salas hasta los estadios— han señalado el riesgo de discutir precios o división de los ingresos con la empresa por el miedo a las repercusiones del que se ha convertido en un gigante en la industria.

¿ES LIVE NATION «TOO BIG TO FAIL»?

En cualquier caso, la empresa está en una situación interesante. A pesar de la caída del BPA, que ha sido acompañada por una pequeña caída en el valor de las acciones, los analistas han apostado en líneas generales por recomendar la compra de acciones de la promotora de espectáculos, pues siguen asumiendo que la industria de la música en vivo seguirá siendo una apuesta clara para los consumidores, sobre todo porque los millennials y la generación Z siguen apostando por las experiencias, como la música en vivo o los eventos deportivos.

La cantante Olivia Rodrigo durante una actuación, en el Wizink Center, a 20 de junio de 2024, en Madrid (España). Evento producido por Live Nation. Fuente: Agencias
La cantante Olivia Rodrigo durante una actuación, en el Wizink Center, a 20 de junio de 2024, en Madrid (España). Evento producido por Live Nation. Fuente: Agencias

Pero, además, es posible que Live Nation esté atada de forma permanente al éxito actual de la industria de la música en vivo. La realidad es que la empresa se ha hecho sinónimo de las grandes giras de artistas internacionales y, a pesar de las acusaciones por supuesta reventa de entradas o de atacar a los escenarios que no están interesados en trabajar con ellos, parece complicado pensar en un modelo económico de la industria musical que no pase por la promotora.


Publicidad