TotalEnergies es, según Morgan Stanley, el top pick de las energéticas integradas europeas (petróleo, gas y renovables), debido a su distribución de negocios que blinda a la compañía ante entornos frágiles como en el que se encuentra el sector energético europeo propiciado por los precios bajos del Brent y a la subida artificial de las acciones del sector. Por ello, Morgan Stanley mantiene su recomendación en Sobre ponderar, con un precio objetivo de 60,80 euros la acción.
El entorno frágil europeo: múltiplos disparados sin beneficios reales
Morgan Stanley ve en el panorama energético europeo un entorno complicado, debido a la combinación de múltiples elementos que, merman en algunos casos, las capacidades de crecimiento de las empresas. El elemento más preocupante reside en que las acciones de las empresas del sector han subido (un 11% interanual según el MSCI Europe Energy, frente a un 6% interanual) , pero sin estar respaldada por un crecimiento estructural.
Los múltiplos están disparados con una cotización de 4,8 veces, frente al rango histórico de 3,4–4,5 veces en el P/CCFO desde 2008, con una rentabilidad por dividendo más baja que su margen histórico, llegando al 5,1%, frente a los 5,3-7,4%. Es decir, se está pagando más caro cada euro del flujo de caja a pesar de que los márgenes de beneficios apunten a la baja.

A esta situación se suma la fragilidad del entorno del crudo. En este sentido el banco neoyorquino indica que actualmente sus precios se están conteniendo gracias a las grandes importaciones que está realizando el gobierno chino (que llegó a absorber hasta 2,3 mb/d en diciembre 2025), además del riesgo geopolítico por las tensiones en Irán, que empujan al alza el precio del crudo.
No obstante, es un factor temporal ya que Morgan Stanley prevé superávit (precios más bajos) en el Brent para 2026, donde gran parte de las compañías están incluyendo en sus planes que rozará el umbral de los 60 dólares el barril. Es decir, habría aún menos beneficios y comprensión de los múltiplos.
TotalEnergies cuenta con solidez que ignora los riesgos y garantiza crecimiento
Dentro de este panorama abiertamente hostil se sitúa TotalEnergies con un negocio diversificado, con upstream, downstream y negocio de generación baja de carbono bien desarrollados. Esto se traduce en que la empresa crecería en entornos de ciclos alcistas del petróleo, y contaría con un enfoque proteccionista en caso de un peor escenario. Yendo a los números, la compañía mantiene una guía de crecimiento clara para 2026 con un aumento de producción total cercano al 5% interanual (con 3% en oil & gas); además de la expansión en electricidad integrada, con producción superior a 60 TWh. Es decir, pese al panorama más complicado, la compañía sigue reportando crecimiento orgánico.
Por otro lado, desde el punto de vista financiero, los datos del cuarto trimestre de la francesa en 2025 muestran resiliencia. Según apunta el banco norteamericano TotalEnergies ha generado aproximadamente 7.200 millones de dólares de flujo de caja operativo ex working capital y cerca de 3.200 millones de flujo libre tras inversiones orgánicas.
Además, el dividendo también se aseguró, con una cobertura aproximada de 1,46 veces por el flujo libre, un nivel cómodo en comparación con otras majors europeas que están en coberturas cercanas a 1,1 veces o incluso por debajo. A esto se le suma un descenso de la deuda neta de TotalEnergies con unos valores en torno a los 4.300 millones de dólares en el trimestre, llevando el apalancamiento hacia el objetivo del 15% para finales de 2026 bajo un escenario de un Brent situado en los 60 dólares.
El marco de retornos al accionista es otro elemento clave. TotalEnergies ha establecido recompras explícitamente condicionadas al precio del crudo: entre 3.000 y 6.000 millones de dólares en 2026 si el Brent se sitúa entre 60 y 70 $/barril, mientras que en caso de que se situaría a 50 dólares no habría recompras. Esta política es crucial porque evita el comportamiento procíclico observado históricamente en el sector; es decir, recomprar mucho en picos y cortar abruptamente en caídas. El dividendo, en cambio, se mantiene como ancla estable, donde ofrece un rendimiento cercano al 5,3%, y la compañía proyecta un crecimiento anual del dividendo del 5–7% en los próximos años.

Por otro lado, la empresa elevó su plan de ahorro acumulado 2026–2030 de 7.500 millones a 12.500 millones de dólares, incluyendo 2.500 mil millones ya en 2026. Esto significa que parte de la mejora de caja futura no depende del precio del petróleo, sino de eficiencia operativa y optimización del portafolio.
En definitiva, TotalEnergies destaca porque puede generar flujo libre suficiente en un escenario conservador de 60 $/barril, mantener un dividendo sólido con crecimiento, ejecutar recompras disciplinadas y reducir deuda al mismo tiempo. Por ello, Morgan Stanley sitúa a la empresa francesa como la principal ganadora dentro de este escenario europeo.




