Hay una forma de reducir la ansiedad en minutos… pero no empieza con pensar positivo

- Entender cómo funciona el subconsciente puede cambiar la forma en que gestionamos emociones, recuerdos y bloqueos.

La ansiedad a veces no se calma pensando más, sino aprendiendo a escuchar lo que sentimos por dentro. Hay una idea que, cuando la escuchas por primera vez, descoloca un poco: no vemos el mundo tal como es, sino tal como creemos que es. Sandoval, hipno-coach especializado en gestión emocional, parte justo de ahí. Su trabajo —según lo explica— consiste en ayudar a las personas a pensar mejor. No más rápido, no más positivo a la fuerza, sino mejor. Más claro. Más útil.

Porque, al final, el pensamiento que realmente sirve es el que abre caminos. El que amplía la conciencia. El que permite avanzar sin esa sensación de estar siempre repitiendo la misma escena con distinto decorado.

Publicidad
ansiedad
La hipnosis terapéutica trabaja sobre creencias profundas del subconsciente. Fuente: IA

Nuestro cerebro, dice, funciona en dos velocidades a la vez. La parte consciente, la analítica, apenas procesa un puñado de datos por segundo. El subconsciente, en cambio, lo absorbe casi todo. Demasiado. Y para no colapsar, filtra. Filtra con creencias. Con recuerdos. Con interpretaciones antiguas. Así que la realidad que percibimos ya viene editada de fábrica.

Lo curioso es que el subconsciente no habla con palabras. Habla con emociones. Con el cuerpo. Con esa tensión en el estómago que aparece sin aviso o con esa calma que llega de repente. Es como un GPS interno: si nos sentimos bien, probablemente vamos en la dirección correcta. Si no… algo pide revisión.

El origen de muchos bloqueos está más atrás de lo que creemos

2Hay una forma de reducir la ansiedad Merca2.es
Sanar recuerdos emocionales puede transformar la vida adulta. Fuente: IA

Sandoval habla de algo que suena técnico, pero en el fondo es muy humano: el “evento sensitivo inicial”. Es decir, ese momento temprano —muchas veces en la infancia— en el que se formó una creencia sobre uno mismo. “No valgo”, “no soy suficiente”, “no me van a elegir”. Frases que nadie pronunció literalmente quizá, pero que se instalaron igual.

Lo interesante es que la memoria no es un archivo cerrado. No es una caja fuerte. Cada vez que recordamos algo, lo reconstruimos. Como si sacáramos piezas de un cajón y las volviéramos a encajar. Y ahí aparece una posibilidad: si el recuerdo se revive en un estado de calma profunda, se puede cambiar la emoción que lo acompaña. No lo que ocurrió, pero sí lo que significa.

Eso es lo que él llama “sanar al niño interior”. Darle, desde el presente, los recursos que en su momento no tuvo. Y cuando cambia esa emoción, cambia también la forma en que el adulto se relaciona con el mundo. (A veces parece magia, pero en realidad es neurociencia aplicada a lo cotidiano.)

Pequeños “hacks” mentales que sí se pueden practicar

Hay una forma de reducir la ansiedad4 Merca2.es
El tapping ayuda a reducir la ansiedad implicando cuerpo y mente. Fuente: IA

Más allá de la terapia, Sandoval propone herramientas bastante prácticas. Algunas casi parecen juegos mentales.

Para el dolor físico, por ejemplo, sugiere imaginar una especie de panel de control interno. Como si dentro hubiera interruptores que regulan la intensidad de lo que sentimos. Visualizar el dolor como un color que se disuelve también puede ayudar. No elimina la causa, pero cambia la percepción. Y eso ya es mucho.

Antes de dormir, recomienda algo que parece obvio pero no siempre hacemos: sustituir la rumiación por un recuerdo positivo muy concreto. Un logro, un momento de orgullo, algo que nos hizo sentir bien de verdad. Ese cambio de foco calma el sistema nervioso y permite que el cerebro procese soluciones mientras dormimos. Es curioso cómo, cuando dejamos de forzar, aparecen respuestas.

Para quienes se sienten perdidos, propone una pregunta sencilla: “¿Quién soy?”. Repetirla antes de dormir. Sin presión. Sin esperar una respuesta inmediata. A veces llega en sueños. O en una conversación al día siguiente. O en una coincidencia inesperada.

También habla del tapping, esos golpecitos suaves en puntos del cuerpo. Al principio, admite, le sonaba extraño. Pero ha comprobado que funciona. Porque involucra al cuerpo. Y cuando el cuerpo entra en juego, la mente se regula más rápido.

YouTube video

Publicidad