El caos de la alta velocidad revive la ruta de avión entre Madrid y Barcelona

Los problemas de la alta velocidad dan alas a los vuelos entre Madrid y Barcelona

La confirmación hace solo unos días de que Vueling, la aerolínea low cost catalana de IAG, mantendría sus refuerzos en la ruta que conecta Madrid con Barcelona ha sido una señal interesante. Si bien la empresa, al igual que otras como Iberia, ha defendido que estas decisiones están pensadas para cubrir una necesidad, también ha acabado por justificar la importancia de las rutas aéreas incluso ante la presencia de los servicios de alta velocidad.

Y es que, tras un crecimiento constante en el número de usuarios de la alta velocidad en el país, el accidente en Adamuz ha hecho necesarias otras opciones. Lo cierto es que Ouigo, Iryo y la propia Renfe han tenido que reducir frecuencias en la mayoría de las rutas del país, marcadas por los límites de velocidad impuestos por Adif, y los usuarios se han visto obligados a buscar otras opciones. Esto ha dado vida a la oferta de vuelos, además de hacer que otros servicios de transporte busquen también entrar en la competencia por los viajes nacionales de larga distancia.

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Pero el caso del avión es especialmente llamativo, pues tanto figuras del Gobierno —como la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz— como desde Bruselas han insistido en que, en la medida de lo posible, el tren reemplace al avión en estas rutas. Pero al mismo tiempo, aunque los tiempos de espera en los aeropuertos antes y después de los vuelos son mucho más largos, no deja de ser un medio de transporte más rápido y con menor riesgo de retraso por incidencias puntuales.

VUELING REFUERZA LA SEMANA DEL MOBILE WORLD CONGRESS

El nuevo refuerzo de Vueling en la ruta Madrid-Barcelona le permitirá ofrecer cuatro vuelos diarios de lunes a jueves, dos los viernes y uno los fines de semana desde el 23 de febrero. Además, entienden que el Mobile World Congress (MWC) es un momento clave, por lo que la empresa sumará un vuelo diario del 2 al 5 de marzo mientras dure el evento y añadirá otro vuelo extra el día 1, antes del inicio del mismo.

Avión de Iberia Express. Fuente: Agencias
Avión de Iberia Express. Fuente: Agencias

Este anuncio se produce en medio de la suspensión parcial del servicio AVE Madrid-Barcelona tras el accidente ferroviario en Adamuz, lo que ha incrementado la demanda aérea y encarecido los billetes en Iberia y Air Europa. Con esta ampliación, Vueling busca captar a los viajeros corporativos que necesitan flexibilidad inmediata y atender la alta demanda generada por el MWC, los Premios Goya y la feria Alimentaria.

LOS TOPES EN EL PRECIO ATRAEN A LOS VIAJEROS

Un punto que ha sido clave tanto para aliviar la situación como para atraer de vuelta a los viajeros ha sido la apuesta de poner un tope al precio del billete en una parte de las rutas locales. En particular, Iberia ha marcado un máximo de 99 euros para evitar que el aumento en la demanda dispare los precios por encima de lo usual y para asistir a los pasajeros afectados por cancelaciones en la alta velocidad de última hora, que siguen ocurriendo a pesar de los intentos de Ouigo, Iryo y Renfe de normalizar la situación.

Uno de los reclamos clave por parte de los usuarios de la alta velocidad ha sido que las empresas han mantenido su estructura de precios a pesar de los viajes más largos e, incluso, de los problemas con la ocupación. Este ha sido uno de los motivos para que los usuarios revisen el resto de las opciones; no solo de la alta velocidad, sino también para apostar por los vehículos particulares.

RECUPERAR LA NORMALIDAD DE LA ALTA VELOCIDAD

El reto ahora es recuperar la normalidad del sector antes del final del año. Mientras tanto, las aerolíneas han ganado un segundo aire para los viajes internos cuando la marea apuntaba a desplazarlas en algunos casos; es cierto también que cuando la alta velocidad vuelva a sus tiempos normales, incluso si es a finales del año, es posible que los usuarios terminen por volver a apostar por el tren.

Tren de Renfe en su taller de Fuencarral. Fuente: Agencias
Tren de Renfe en su taller de Fuencarral. Fuente: Agencias

Sin embargo, el tren también debe recuperar la confianza de los usuarios para recuperar la normalidad del sector. No se trata solo de volver a convencer a los viajeros de la seguridad del sistema, sino también de recuperar la puntualidad y volver a reducir las incidencias de todo el sector para volver a ser una opción tan cómoda como el avión.


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