El nuevo paso de Uber en Estados Unidos es un aviso más de lo complicadas que son las intenciones de la empresa en España. Aunque han asegurado que este mismo año empezarán a operar sus robotaxis en Madrid, acaban de anunciar una inversión de 84,6 millones de euros en el país norteamericano para que estos vehículos autónomos tengan puntos de carga adaptados en zonas como la Bahía de San Francisco, Los Ángeles y Dallas.
El objetivo de aumentar su presencia en estas ciudades es competir con los proyectos de vehículos autónomos de Waymo. En un texto compartido desde Bloomberg, la empresa ha señalado que el objetivo es mejorar la eficiencia de este servicio en estas ciudades, pero también muestra la infraestructura necesaria para que operen estos vehículos y que Madrid, de momento, no tiene.
Es una tarea pendiente, sobre todo porque el objetivo es que los vehículos sin conductor de Uber se conviertan en uno de los principales motores de crecimiento de la empresa. Lo han hecho una de sus grandes prioridades a nivel internacional, pues no es solo una forma de hacer más rápido su servicio, sino que es visto como una estrategia para reducir sus costes y eliminar los problemas de sus conductores (o usuarios).

Por eso no debería ser una sorpresa el interés en que estos vehículos lleguen este mismo año a la Comunidad de Madrid y a otras ciudades de Europa. Es evidente que, al menos en el caso español, será importante seguir de cerca la llegada de estos vehículos para saber cómo reacciona el mercado a ellos y para saber exactamente qué se puede esperar en cuanto a regulación. Y es que, incluso si el primero de estos «robotaxis» todavía no ha empezado a recorrer las calles de la capital española, las organizaciones del taxi ya están alerta a la situación.
EL CEO DE UBER: «EN 20 AÑOS TODOS LOS VEHÍCULOS SERÁN AUTÓNOMOS»
Lo cierto es que la posición de Uber ha sido clara. El consejero delegado de la empresa, Dara Khosrowshahi, ha defendido que en 20 años todos los vehículos serán autónomos, y que conducir será una habilidad más parecida a la de montar a caballo. Así lo afirmaba hace algunas semanas como invitado en el podcast de tecnología Md Meets.
Tras un largo periodo de inversión en el desarrollo de esta tecnología, que ha ido de la mano de varias empresas que se han convertido en sus rivales en otros territorios —incluyendo a la propia Waymo—, parece que empieza a dar frutos. Es cierto que ahora atraviesan otro proceso complicado, el de adaptar a los usuarios y las infraestructuras a la nueva realidad, pero mantienen el optimismo en su apuesta.
Además, saben que es necesario adaptar la regulación a este nuevo medio de transporte. El propio Khosrowshahi ha asumido que las regulaciones sobre los vehículos autónomos debían acabar por ser más estrictas que las que hay sobre conductores humanos, una legislación que de momento no se ha hecho en el Viejo Continente.
ÉLITE TAXI SE PREPARA PARA PROTESTAR CONTRA LOS ROBOTAXIS
Lo cierto es que desde la conocida organización Élite Taxi ya se preparan para pelear contra la llegada de esta nueva tecnología. Para ellos, no hará más que costar empleos en el sector del taxi y de las VTC, además de hacer más difícil mantener sus datos de facturación.
«Tras el anuncio de Uber y Cabify de apostar por el vehículo autónomo, desde Élite Taxi queremos expresar nuestro rechazo frontal a un modelo que supone la destrucción de más de 4.000 puestos de trabajo de tontos útiles en nuestro territorio», escribía la organización durante el mes de diciembre. De momento no han hecho llamamientos a la calle ni a otro tipo de protestas, lo que no debería ser una sorpresa, pues el primer vehículo aún no llega a Madrid; pero no por eso deja de ser un reloj que juega en contra de su negocio.









