Repsol: resultados pobres que dan paso a un 2026 con Venezuela y Libia como vectores de crecimiento

Operativamente ha sido un año menos puntero que los anteriores, con pérdidas sus dos grandes negocios: producción e industrial. 2026 será un año clave para la empresa por el aumento de la retribución al accionista hasta 1,051 euros la acción.

Repsol ha presentado los resultados de su ejercicio 2025 que han reflejado un balance mixto. La petrolera española ha reportado un resultado neto de 1.899 millones de euros, un 8% más que en 2024. Un dato que se ve rápidamente eclipsado si se analizan su EBITDA y su resultado neto ajustado del mismo año, con unos valores 5.312 y 2.568 millones, respectivamente, que están por debajo de lo que alcanzó en 2024. Es decir, operativamente ha sido un año menos puntero que los anteriores. 

Aún así, Repsol ha anunciado en 2026 una expansión de sus negocios con foco en Venezuela y Libia, siendo sus principales vectores de crecimiento. Además del refuerzo de la retribución del accionista, con un crecimiento de un 7,8% de los dividendos brutos para 2026 que lleva la cifra a 1,051 euros por acción.

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2025: Un año de subidas y bajadas para Repsol

Para Repsol 2025 ha sido un año de peor rendimiento debido a un entorno de precios del crudo menos favorable, que ha contribuido a la baja en el upstream (producción y exploración) de la empresa. 

Su resultado neto ajustado de producción alcanzó una cifra de 957 millones, un 7% menos que en 2024, al igual que una bajada en la producción media con unas cifras de 548 miles de barriles al día, 23 mbep/d menos que los resultados del año pasado. 

La compañía ha explicado que gran parte de esta caída se explica por las desinversiones en sus negocios de Indonesia y Colombia, que de no haberse dado, la producción podría haber crecido un 2%. A pesar de haber reportado un mal rendimiento generalizado por un entorno hostil fruto de unos precios del Brent bajos y de un dólar devaluado, la gota que colmó el vaso durante el los últimos compases de 2025 ha sido los 80 millones de costes exploratorios adicionales no previstos.

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Gasolinera de Repsol. Fuente: Repsol

En cuanto al negocio industrial, tampoco mejora la situación de Repsol, con un resultado ajustado de 963 millones de euros, 584 millones menos que en 2024. En este sentido, Josu Jon Imaz, CEO de la compañía durante la presentación de los resultados ha achacado esa bajada de rendimiento al impacto del apagón en España que afectó al negocio; una menor utilización del refino (un 83% durante 2025 frente a un 88% en 2024). Al igual que una conversión de un 5% menos de crudo (95% de conversión en 2025 frente a un 100% en 2024). 

Es decir, durante el año el sector industrial ha estado en decadencia hasta la entrada del cuarto trimestre. En este sentido,  los márgenes de refino se situaron en un valor de 11,1 dólares el barril, superando a la media animal de un 7,99 dólares, y actuando como un colchón que mejoró la percepción de este negocio al cierre del año.

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Pero no todo tenía que traducirse en descensos interanuales para Repsol, el negocio de clientes se ha convertido en un factor de estabilidad con un desempeño sólido. Clientes ha reportado un resultado ajustado de 754 millones de euros, con un crecimiento en un 17% interanualmente, al igual que un EBITDA que también ha experimentado repuntes de un 20% respecto a los valores de  2024. Es decir, Repsol ha encontrado en el sector clientes un negocio que genera caja recurrente, y que ha compensado la debilidad cíclica de los segmentos tradicionales (upstream y downstream). 

Por otro lado, su negocio de bajas emisiones también ha crecido, pero como es habitual en la empresa, sigue sin tener un rol protagonista que haya permitido empujar los resultados generales a la alza. El sector de baja generación de carbono ha obtenido 53 millones en resultados ajustados, mejorando en 77 millones respecto a 2024. La generación eléctrica también ha reportado aumentos con un 49% más en 2025 y una capacidad instalada de 5,9 GW.  Aún así, en términos absolutos sus resultados son reducidos en comparación con upstream e industrial. 

Previsiones para 2026 

Cara a 2026, la empresa espera un escenario de unos precios del Brent que podrían llegar a 60 – 65 dólares, mientras que el Henry Hub podría situarse en torno a los 3,5 – 4,0 dólares. Que se traduce en un margen de refino en torno a los 6,5-7,5 dólares por barril, una cifra que ha despertado la duda entre los analistas, ya que han apuntado a un escenario de contracción en el corazón de los beneficios de la compañía: el refino.

Josu Jon Imaz presidente ejecutivo de Repsol Merca2.es
Josu Jon Imaz, CEO de Repsol. Fuente: Agencias

En este sentido, el CEO de Repsol ha aclarado que en 2026 la empresa se seguiría beneficiando de la destrucción de la capacidad de refino en 2022-2023 que seguiría sosteniendo un entorno de márgenes más altos que la media histórica. Es decir, precios elevados en gasolina y diésel. Siendo este último producto de que Repsol espera un mayor beneficio al menos dentro de Europa por las sanciones hacia Rusia y a su sensibilidad a los eventos geopolíticos. De esta forma la empresa apunta a que a pesar de ser unos márgenes más bajos, seguirán siendo suficientemente elevados para garantizar la rentabilidad y el buen funcionamiento del refino.

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Por otro lado, la empresa en su guidance para 2026 espera una producción de 560.000 -570.000 barriles al día, sumando a un cash flow operativo de 5.5000-6.000 millones y un capex en línea con 2025: en torno a los 2.7000 millones de euros. 

En términos más financieros, Repsol quiere continuar con su estrategia de premiar al accionista, aumentado el dividendo en un 8% para 2026, pasando del 0,975 euros la acción en 2025 a unos 1,051 euros. En este sentido, la compañía ha manifestado su deseo de que el dividendo seguirá creciendo de forma estructural. 

Oportunidades de crecimiento: Venezuela y Libia 

Durante la presentación de los resultados, Josu Jon Imaz, CEO de la petrolera ha explicado las expectativas de expansión a nivel internacional, donde el foco ha estado principalmente en Venezuela. En el caso del país caribeño, Repsol ha confirmado su deseo de invertir y contribuir a través del negocio del gas principalmente. En este sentido, han destacado que cuentan tanto con el apoyo del gobierno venezolano, como de Estados Unidos, siendo este último clave en las expectativas en el país caribeño, al publicar una licencia para recuperar las operaciones pendientes de Repsol y otra para impulsar nuevos contratos.

Planta offshore en el pozo Perla (Venezuela). Fuente: Repsol
Planta offshore en el pozo Perla (Venezuela). Fuente: Repsol

Unas operaciones que no están previstas entre el guidance de la compañía de 2026, por lo que si se diera cualquier incremento de la producción sería un upside de los resultados. Actualmente la compañía está trabajando en incrementar la producción en más de un 50% en 12 meses, y multiplicarla por tres en un horizonte de tres años. Aún así también se ha mencionado en la presentación que existe una elevada cifra de cuentas por cobrar históricas (4.55 mil millones de euros con PDVSA), además de la necesidad de ser prudentes en sus inversiones y negocios, debido al contexto político del país. 

Libia, por su parte, es otra oportunidad de crecimiento, pero más integrada en el plan operativo de Repsol, donde la compañía ha sido adjudicataria de dos nuevos bloques de exploración este año, fortaleciendo su presencia en el largo plazo. Hay que recordar que Repsol actualmente tiene una producción de 300.000 barriles al día, con el objetivo en 2026 de llegar a los 350.000 barriles. Es decir, frente al potencial de Venezuela, Libia es una fuente de crecimiento estructural. 

La opinión de los analistas

Tras la presentación de los resultados, los analistas han empezado a dictar sentencia, valorando tanto sus resultados como sus previsiones de crecimiento a futuro. En el caso de Renta 4 establecen su recomendación en Mantener con un precio objetivo de 18,50 euros la acción. 

En este sentido, el informe firmado por Pablo Fernández de Mosteyrín apunta a que Repsol ha cumplido bien en 2025. El beneficio del cuarto trimestre fue ligeramente mejor de lo esperado y el flujo de caja anual estuvo en línea con la guía de la compañía, incluso algo por encima de sus previsiones. Destaca como puntos positivos el buen comportamiento del negocio de gas y de los márgenes de refino, así como la reducción de deuda y el nuevo programa de recompra de acciones junto al dividendo de 0,551 euros por acción.

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Como parte menos favorable, señala que el beneficio anual cae frente al año anterior por los menores precios del crudo y mayores impuestos. También pesaron algunos impactos extraordinarios. Aun así, considera que el valor está bien posicionado pero sin grandes catalizadores a corto plazo.

Por otro lado, RBC es un poco más pesimista con una recomendación en Infra ponderar con un precio objetivo de 16 euros la acción. En este sentido, el informe firmado por Biraj Borkhataria apunta a que el rendimiento de Repsol ha estado en línea con lo que esperaba el mercado, con un beneficio trimestral prácticamente igual al consenso y la generación de caja también cumplió previsiones. Valora de forma positiva que la compañía mantenga una retribución elevada al accionista, con una subida del dividendo del 7,8% y recompras de acciones previstas por unos 700 millones de euros.

Sin embargo, el banco cree que el potencial en bolsa es limitado frente a otras petroleras. Señala mayores costes corporativos al cierre del año y dudas sobre futuras operaciones como la posible salida a bolsa del negocio de exploración y producción en un entorno de precios del crudo menos favorable.

En definitiva, los resultados de 2025 de Repsol no son los mejores, ya que la petrolera ha estado muy afectada por el entorno volátil de la geopolítica y del Brent, que ha empujado sus beneficios a la baja, además de un peor rendimiento en el resto de sectores de la compañía.

No obstante cara a este año Repsol está trabajando por desbloquear el potencial estratégico de Venezuela, al igual que de Libia que son considerados como los principales posibles vectores de crecimiento de la empresa. Aún así, todavía nos queda esperar a que Repsol actualice su guía y planes concretos para el futuro en su CMD del 10 de marzo.


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