La conciliación y la organización familiar se han convertido en uno de los grandes retos de nuestro tiempo. En un día a día marcado por horarios ajustados, responsabilidades compartidas y una comunicación dispersa entre múltiples canales, muchas familias buscan soluciones que aporten orden y serenidad.
En este contexto surge Niddo una herramienta tecnológica pensada para coordinar tareas, clarificar roles y proteger la información familiar en un entorno seguro. Hablamos con Laia Palà Pinar, CEO y fundadora de NIDDO, sobre cómo la tecnología puede convertirse en una aliada real del cuidado y la corresponsabilidad.
¿Qué necesidad tecnológica detectasteis para crear NIDDO y cómo se tradujo en el diseño inicial de la plataforma?
La detección de la necesidad no parte de una hipótesis tecnológica, sino de una observación muy concreta del entorno cercano y de una tendencia social clara. Cada vez hay más familias que no encajan en el modelo tradicional: custodias compartidas, familias reconstituidas, coparentalidad no conviviente y entornos donde intervienen varios adultos en la crianza.
Los datos lo confirman. En España, más del 45 % de los divorcios con hijos incluyen custodia compartida, una cifra que no ha dejado de crecer en la última década. A esto se suma el aumento de hogares fragmentados y la participación de abuelos, cuidadores y otros adultos en el día a día de los menores. Sin embargo, la organización de esa realidad se sigue gestionando con herramientas genéricas que no están pensadas para este nivel de complejidad.
A partir de esa observación, validé el problema hablando de forma directa con padres y madres en distintos contextos familiares y con profesionales del sector, abogados de familia, mediadores y psicólogos, que trabajan a diario con estas situaciones. El diagnóstico era consistente: falta coordinación, falta estructura y falta una herramienta común que reduzca fricción y sobrecarga organizativa.
Ese análisis fue lo que definió el diseño inicial de NIDDO. No como una app de productividad, sino como una plataforma específica para la crianza compartida, pensada para dar soporte a una tendencia estructural y no a casos puntuales.
“NIDDO es una plataforma específica para la crianza compartida”
Desde el punto de vista técnico, ¿cómo se ha estructurado la app para centralizar calendarios, recordatorios y comunicaciones familiares en un solo entorno?
Desde el inicio tomamos una decisión clave: el centro del sistema no son los adultos, sino los hijos. Técnicamente, NIDDO se estructura a partir de la ficha de cada menor, que funciona como núcleo de organización y sobre la que se articula todo lo demás.
A partir de esa ficha se desarrollan tres ejes principales:
El calendario, donde se organizan custodias, rutinas, citas médicas, actividades escolares y cualquier evento relevante para el niño.
La gestión de gastos, que permite registrar, compartir y dar visibilidad a los costes asociados al menor, algo especialmente crítico en contextos de custodia compartida.
Los pings, que son comunicaciones estructuradas entre progenitores y adultos implicados. No es un chat abierto, sino mensajes vinculados a un hecho concreto, lo que reduce ruido y malentendidos.
Cada progenitor puede dar de alta a los distintos adultos que forman parte de la vida del niño, el otro progenitor, abuelos, cuidadores o nuevas parejas, asignándoles un
rol y unos permisos definidos. Además, una misma persona puede gestionar varios hijos con estructuras familiares distintas, ya que cada menor funciona como un entorno independiente dentro de la plataforma.
Este enfoque técnico permite que NIDDO se adapte a realidades familiares complejas y cambiantes, manteniendo una estructura clara, trazable y escalable. El objetivo es que la tecnología refleje la realidad actual de las familias y facilite su coordinación diaria sin añadir complejidad innecesaria.
“La automatización en NIDDO cumple una función muy concreta: reducir la dependencia de la memoria y de la comunicación informal”
¿Qué papel juega la automatización en la reducción de olvidos y conflictos dentro de la organización familiar?
La automatización en NIDDO cumple una función muy concreta: reducir la dependencia de la memoria y de la comunicación informal, que es donde suelen aparecer la mayoría de los errores y conflictos en la organización familiar.
En entornos de coparentalidad, muchos desacuerdos no se producen por decisiones de fondo, sino por olvidos, avisos que no llegan o interpretaciones distintas de lo que se había acordado. Al automatizar recordatorios, avisos y notificaciones vinculadas a hechos objetivos, una custodia, una cita médica, un gasto o una actividad, se elimina gran parte de esa fricción.
La automatización actúa como un sistema neutral. No avisa una persona a otra, sino la plataforma. Esto despersonaliza la gestión cotidiana, reduce tensiones y ayuda a que los acuerdos se cumplan de forma más consistente. Desde un punto de vista operativo, mejora la eficiencia; desde un punto de vista familiar, aporta estabilidad y previsibilidad, especialmente para los niños.
¿Cómo se ha trabajado la experiencia de usuario para que la app sea intuitiva para perfiles muy distintos como padres, abuelos o cuidadores?
Desde el principio tuvimos claro que NIDDO tenía que adaptarse a las personas, no al revés. En una misma familia conviven perfiles muy distintos y todos necesitan información diferente. Por eso la experiencia se basa en algo muy simple: cada rol ve solo lo que necesita saber.
Un progenitor tiene una visión completa de la organización del niño. En cambio, una abuela no necesita acceder a todo, pero sí saber, por ejemplo, a qué hora sale de tenis el miércoles o si ese día le toca recogerlo. Una nanny necesita tener claras las rutinas, los horarios y cuestiones importantes como alergias o pautas concretas de cuidado, pero no entrar en decisiones que no le corresponden.
NIDDO funciona con permisos claros y naturales. Cuando se da de alta a un adulto dentro de la ficha del menor, se define su rol y, a partir de ahí, la app muestra solo la información relevante para esa persona. Esto hace que la experiencia sea muy intuitiva y evita confusiones.
“Cuando se da de alta a un adulto dentro de la ficha del menor, se define su rol y, a partir de ahí, la app muestra solo la información relevante para esa persona”
¿Qué tecnologías permiten que los recordatorios y asignaciones sean inteligentes y adaptados a cada miembro de la familia?
En NIDDO, la inteligencia de los recordatorios no se basa en complejidad tecnológica visible, sino en cómo se estructura la información y se conecta con el contexto real de cada niño. Todo parte de la ficha del menor y de la relación que cada adulto tiene con él.
Los recordatorios y asignaciones se generan a partir de eventos concretos y se adaptan automáticamente al rol de cada usuario. El sistema sabe quién debe recibir la información, qué tipo de seguimiento requiere y durante cuánto tiempo, sin necesidad de configuraciones complejas por parte de la familia.
Un ejemplo muy cotidiano: un niño tiene piojos y debe seguir un tratamiento durante varios días. En NIDDO, uno de los progenitores puede registrar el inicio del tratamiento en la ficha del menor. A partir de ahí, cada progenitor puede ir marcando las aplicaciones realizadas, dejando constancia de cuándo se ha hecho cada paso y asegurando que el tratamiento se sigue de forma continua, aunque el niño cambie de casa.
Además, se puede añadir información relevante: el nombre del producto o medicamento, cada cuánto tiempo debe aplicarse, instrucciones básicas o incluso un enlace con indicaciones del fabricante o del centro médico. De esta forma, todos los adultos implicados tienen la misma información, actualizada y accesible en un único lugar.
Este tipo de lógica evita duplicidades, reduce errores y permite un seguimiento compartido de situaciones cotidianas que, en la práctica, generan muchos malentendidos cuando no están bien coordinadas.
Con más de 300 familias probando la herramienta, ¿cómo se analiza el uso de la plataforma para mejorar funcionalidades sin invadir la privacidad?
Con una base de más de 6.000 descargas, combinamos dos fuentes principales para mejorar el producto: datos de uso agregados y feedback directo de las familias.
A nivel de datos, toda la información se trabaja de forma encriptada y anonimizada. No analizamos contenidos ni información personal. Lo que observamos son únicamente las funcionalidades más utilizadas y los flujos de uso generales. Esto nos permite entender qué aporta más valor y priorizar de forma realista el roadmap de producto.
Pero, sinceramente, el mayor valor nos lo da el feedback cualitativo. Pedimos opinión de forma recurrente dentro de la app y mantenemos contacto directo con muchas familias que la utilizan en su día a día. Las conversaciones uno a uno son las que nos permiten detectar fricciones, usos no previstos o necesidades que no aparecen solo en los datos.

“Toda la información se trabaja de forma encriptada y anonimizada”
¿Qué retos técnicos implica desarrollar una aplicación pensada para el uso diario y continuo de varios usuarios al mismo tiempo?
El principal reto es que la app sea realmente útil en el día a día. Padres, madres y cuidadores ya gestionan agendas muy cargadas y no pueden permitirse perder tiempo aprendiendo o gestionando una herramienta más.
Por eso el desarrollo técnico está orientado a la integración natural en la rutina diaria. La información tiene que estar disponible cuando se necesita: al consultar un horario, al programar un aviso, al registrar una medicación, una visita médica o al compartir información relevante como intolerancias o pautas de cuidado.
Además, esa información no se queda en una sola persona, sino que se comparte de forma estructurada con el resto de adultos que participan en la vida del niño. El objetivo es optimizar la coordinación, reducir comunicaciones innecesarias y asegurar que todos tengan acceso a la misma información en el momento adecuado.
Desde el punto de vista de la seguridad, ¿cómo se protegen los datos familiares y la información sensible de los menores?
Trabajamos con datos encriptados y con una lógica de acceso muy clara. Cada usuario solo ve la información que necesita según su rol dentro de la organización del niño.
No analizamos contenidos personales ni información sensible. La plataforma está diseñada para compartir únicamente lo imprescindible para la coordinación diaria, reduciendo al máximo la exposición de datos, especialmente cuando hay menores implicados.
La seguridad y la privacidad forman parte del diseño base del producto, no son una capa añadida después.
“La seguridad y la privacidad forman parte del diseño base del producto, no son una capa añadida después”
¿Cómo puede escalar NIDDO a miles de familias manteniendo rendimiento, estabilidad y simplicidad de uso?
El mayor reto al escalar NIDDO no es tanto el volumen de usuarios, sino la diversidad de estructuras familiares y de roles que conviven dentro de la plataforma. Cada familia es distinta y cada niño puede tener varios adultos implicados con responsabilidades diferentes.
La complejidad técnica está en gestionar bien esos roles y permisos sin perder simplicidad. Las funcionalidades parten siempre del mismo objetivo: ayudar a los adultos a comunicarse y coordinarse mejor para que los menores tengan estabilidad, bienestar y se cumplan los acuerdos establecidos.
Por eso el producto no crece añadiendo capas innecesarias, sino refinando cómo se estructuran la información y los flujos de coordinación. Escalar, en nuestro caso, significa poder dar respuesta a situaciones familiares cada vez más complejas manteniendo una experiencia clara y útil.
“Vamos a lanzar las primeras funcionalidades de IA pensadas para contextos de custodia compartida”
Mirando al futuro, ¿qué tecnologías —como IA, automatización avanzada o asistentes inteligentes— podrían incorporarse para seguir mejorando la organización familiar?
Estamos empezando a incorporar inteligencia artificial de forma muy concreta y práctica. Este mes lanzamos las primeras funcionalidades de IA pensadas para contextos de custodia compartida, donde detectamos que existen muchas dudas recurrentes sobre la interpretación y aplicación de los convenios.
La IA permitirá resolver preguntas habituales relacionadas con el convenio de custodia, ayudando a los progenitores a entender qué corresponde en cada situación del día a día sin tener que recurrir constantemente a terceros.
Estas funcionalidades se están diseñando en colaboración con profesionales del sector legal y de la abogacía de familia, para asegurar que las respuestas sean rigurosas, responsables y alineadas con la normativa. El objetivo no es sustituir al profesional, sino facilitar información clara y reducir fricción en situaciones cotidianas.







