El anuncio de la propuesta de modificación del DORA III de Aena puede haber caído bien a algunos analistas; en particular a los de Bankinter, pero las aerolíneas españolas ya han encendido las alarmas e IATA las ha acompañado en esta preocupación. El cambio más llamativo ha sido un aumento en las tarifas para operar en los diferentes aeropuertos de la empresa pública en España.
La empresa aeroportuaria ha justificado el aumento de las tarifas por su plan de inversión en los próximos años. Es un monto que alcanza los 13.000 millones de euros entre 2027 y 2031, y que incluye las ampliaciones de los aeropuertos de Madrid y Barcelona, además de varias inversiones en mejoras tecnológicas, mantenimiento y personal, preparándose para recibir unos 1.690 millones de pasajeros en los próximos cinco años, incluyendo los meses del Mundial de 2030, del que España será uno de los anfitriones.

Desde las líneas aéreas ya han encendido las alarmas sobre este aumento en el precio para operar en España. Aunque la empresa pública defiende que «el aumento de la tarifa a 0,43 euros por pasajero mantiene las tarifas de Aena en niveles muy competitivos y permitirá que la compañía siga siendo altamente eficiente», el movimiento ocurre mientras las aerolíneas mantienen un pulso por lo alto que consideran los precios de operar en algunos aeropuertos de España.
El caso más evidente es el de la low-cost irlandesa Ryanair, pero son varias las que han expresado su preocupación, y temen que este precio acabe por trasladarse a los pasajeros. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA), principal patronal del sector en el país, ha convocado una rueda de prensa para el día de hoy y desde IATA han avisado que este movimiento complica todavía más las operaciones de las empresas del sector en territorio español.
«Aena ha manipulado el sistema regulatorio durante años, ganando millones de euros más de lo debido, a costa de los pasajeros, las aerolíneas y la economía española. Esto debe terminar. Aena ha generado una rentabilidad excesiva mediante un enfoque creativo de previsión, y su solicitud de nuevos aumentos es absurda. De concederse, obtendría la mayor rentabilidad regulada de cualquier operador aeroportuario comparable en Europa. Esto es insostenible e irreal: necesitamos una reducción de las tarifas», declaró Rafael Schvartzman, vicepresidente regional de la IATA para Europa.
LAS LÍNEAS AÉREAS INSISTEN EN REDUCIR EL PRECIO DE LAS TARIFAS DE AENA
Lo cierto es que desde IATA y ALA no solo se está pidiendo que no se aumenten las tarifas de los aeropuertos de Aena, sino que se ha insistido en la necesidad de reducirlas. La patronal de las líneas aéreas en España, en particular, ha insistido en que el aumento de viajeros esperado para los próximos años en el país debería traducirse en una caída en el precio de las tarifas aeroportuarias.
Explican que la industria sitúa la previsión al alza de los viajeros en el 3,6% anual para este quinquenio, alcanzando los 401 millones de pasajeros en 2031, frente al 1,3% estimado por el gestor. Por su parte, el Coste Medio Ponderado de Capital (WACC, por sus siglas en inglés) estimado por las aerolíneas estaría en un 6,35%, frente al 9% propuesto por Aena, muy por encima de cualquier sector regulado comparable en Europa, que se sitúa entre el 5% y el 8%.
Por lo tanto, insisten en que, si se toman en cuenta las previsiones de tráfico, el WACC, los costes operativos regulados y las inversiones, la fórmula debería traducirse en un descenso del 4,9% anual para las tarifas de los próximos cinco años, en lugar del aumento del 3,8% anual que han recomendado desde Aena.
Además, las dos agrupaciones insisten en que la reducción de tarifas planteada no debería evitar que se ejecute su plan de inversión de los próximos cinco años. Según estudios independientes encargados a las consultoras globales Steer y CEPA, el tráfico de pasajeros crecerá en torno a un 3,6% anual de media, frente a la previsión de Aena de tan solo un 1,3% anual. Con estas premisas, Aena, según IATA y ALA, aún podría financiar completamente su plan de inversión, obteniendo al mismo tiempo una rentabilidad del capital del 6,35%, una rentabilidad superior a la prevista en el DORA II.
UN CONFLICTO A LARGO PLAZO CON LAS LÍNEAS AÉREAS
Lo cierto es que a la empresa pública española no le ha temblado el pulso a pesar de los problemas que han tenido con las aerolíneas. El mencionado caso de Ryanair es emblemático, pues su abandono de varios aeropuertos españoles ha dejado a varias ciudades del país con pocas opciones de conexiones internacionales, y aunque el Gobierno ha ido consiguiendo algunas aerolíneas que ocupen el espacio, es posible que el nuevo aumento en sus tarifas haga esta tarea más complicada.

Sin embargo, no parece que la empresa pública se plantee siquiera una opción diferente. A pesar de lo que defienden las líneas aéreas, para Aena el aumento de los cánones es visto como una necesidad, y con el espaldarazo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y de los analistas, no se ven en una situación donde estén obligados a negociar en España.





