Maxi Iglesias se ha convertido en uno de los nombres propios de la nueva entrega de ‘Universo Calleja’. El actor ha viajado hasta la Columbia Británica canadiense para sumarse a esta aventura, que en esta ocasión ha estado presentada por Santi Millán, sustituyendo a Jesús Calleja tras su operación. Más allá de los paisajes y del desafío físico, el intérprete aprovechó la experiencia para hablar de su momento vital.
Iglesias explicó que llega a este viaje después de una etapa de mucho trabajo, aunque tiene claro que necesita parar de vez en cuando para no perder el equilibrio. “Para valorar bien mi trabajo, también me gusta parar”, confesó.
Además, recordó cómo vivió la fama cuando apenas era un adolescente. “Me sentía muy observado. Lo que hice y hago siempre que puedo es viajar. Con 17 años me fui solo a Australia y allí cogí perspectiva. Me di cuenta de que me gusta esta profesión; hay este efecto secundario de que estamos siempre bajo la lupa. Cogí aire y fuerza y nunca he vuelto a tener duda de si realmente estoy haciendo lo que quiero”, relató, dejando claro que aquel viaje marcó un antes y un después en su manera de entender la profesión.
El viaje que marcó la infancia de Maxi Iglesias
Canadá no es un destino cualquiera para Maxi Iglesias. Durante el programa recordó que guarda un vínculo muy personal con ese país. “Encima en este país, al que vine cuando era pequeño justo cuando se había muerto mi padre, cuando tenía 6 años. Vine con mi abuela porque su otro hijo vivía aquí”, contó con total sinceridad.
El actor explicó que aquel viaje marcó su infancia. Era la primera vez que salía tan lejos y, siendo solo un niño, albergaba la ilusión de que todo volviera a ser como antes al regresar a casa. “Era el primer gran viaje que hacía, y había ahí una cosa de pensar que cuando volviera, todo iba a estar como antes, pero no. Ahí fue donde creo que me enamoré de la naturaleza y esa cosa de no tener miedo a lo desconocido”, confesó, dejando claro que esa experiencia le ayudó a crecer antes de tiempo.
Una de las etapas más duras de su vida
En otro momento de la charla, Santi Millán le lanzó una pregunta más personal: si su físico podía dar una imagen equivocada sobre cómo es en realidad. Maxi Iglesias no dudó en responder y sorprendió con su sinceridad. “En el colegio me han hecho bullying muchas veces y quien te lo hacía eran personas que tenían cierto físico y cierta superioridad. Por eso también entiendo que puedan ver en mí algo como ‘aparentemente está encantado de haberse conocido, no le va mal’, y parecer que soy un bully o que voy a hacer añicos a la gente, y todo lo contrario”, explicó.
El actor quiso dejar claro que esa percepción no tiene nada que ver con su forma de ser. “Me siento un privilegiado, pero nunca usaría las cosas buenas que yo tengo para pisotear a la gente que tengo enfrente”, añadió, dejando ver una parte más vulnerable que no siempre muestra.
A pesar de los momentos complicados que ha vivido, Maxi Iglesias ha sabido construir una trayectoria sólida en el mundo de la interpretación. Desde que se dio a conocer en series juveniles, su carrera ha ido creciendo poco a poco, consolidándose también en el cine. Ha participado en películas como Mentiras y gordas, Perdiendo el Norte o Hasta que la boda nos separe, demostrando versatilidad en distintos géneros. Con el paso del tiempo ha aprendido a gestionar la exposición pública y a encontrarse a sí mismo, manteniendo los pies en la tierra y apostando por proyectos que realmente conectan con él.







