La situación de las VTC en Baleares sigue siendo complicada. Aunque en 2024 Uber, Cabify y Bolt consiguieron una sentencia favorable que les permitía recoger viajeros que solicitaran un viaje sin esperar 30 minutos de prerreserva, los taxistas siguen protestando y pidiendo una revisión en la normativa que recupere esta medida y evite que compitan directamente con ellos de una forma que consideran injusta, y un reglamento por parte del Govern Balear diseñado al mismo tiempo para ambos sectores.
Pero desde las organizaciones del taxi de Baleares quedan dudas sobre cómo funciona el reglamento. Al diseñar las normas de ambos sectores al mismo tiempo, consideran que hay algunos puntos importantes que se han escapado por las grietas del texto; entre ellos, el más importante es la prohibición sobre las VTC de recoger viajeros en la vía pública. Si bien esta limitación cuenta con el respaldo de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, esta subraya que el decreto debe concretar mejor qué conductas están prohibidas y en qué supuestos un vehículo VTC puede circular sin prestar servicio sin incurrir en infracción, para evitar conflictos en la labor inspectora.

De momento, la posición del taxi no hace sino radicalizarse. La insistencia es que si, desde el Govern Balear, se aprueba la entrada masiva de licencias, las organizaciones del sector están dispuestas a tomar las calles y a repetir la estrategia de protestas y paros de otras comunidades autónomas donde se ha aprobado la llegada de las plataformas de la «nueva movilidad». Si bien existe una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) que obliga al Govern a tramitar una solicitud de 600 autorizaciones VTC, este sigue sin estar obligado a concederlas, y esperan que la presión de calle sea capaz de frenar el proceso.
En total, las sentencias de la justicia balear han señalado que el gobierno debe revisar un total de 660 licencias de VTC. No es un dato menor, pues en Baleares hay unas 2.540 licencias de taxi y 774 licencias de plataformas como Uber, Cabify y Bolt. Esto quiere decir que, en caso de que se aprobaran todas las licencias disponibles que se deben revisar, resultaría en 1.434 licencias de las plataformas, un dato que haría que fuese la zona con una mayor proporción de vehículos de las nuevas empresas por taxis del país, una diferencia importante respecto a la norma del 1×30 hasta la actualidad.
UN CONFLICTO QUE ESPERA POR EMPEZAR
La Federación Independiente del Taxi de las Islas Baleares (FITIB) ha dejado claro que este número de licencias sería desproporcionado para el mercado de las islas. Han mostrado su disposición a tomar las calles y generar caos con tal de evitar la entrada al mercado del transporte balear de un número tan alto de licencias.
El presidente de la FITIB, Gabriel Moragues, en declaraciones recogidas por el diario del sector «La Gaceta del Taxi», denunció además una “especulación descomunal” en torno a estas autorizaciones y cuestiona abiertamente la falta de actuación tanto del Estado como de la Fiscalía ante lo que considera un cúmulo de fraudes en la obtención de permisos de las VTC.

«Además, en Baleares hay una casuística muy concreta que depende más de la voluntad política que de otra cosa. Estas autorizaciones son de ámbito nacional, pero aquí no se realiza transporte estatal. El transporte que se hace es insular y urbano. No tiene ningún sentido otorgar autorizaciones nacionales para trabajar en las islas, porque no hay transporte entre comunidades ni carreteras estatales», sentencia en la entrevista.
SI SE ABRE LA PUERTA A LAS NUEVAS LICENCIAS PARA UBER, CABIFY Y BOLT, EL TAXI TOMARÁ MEDIDAS
«Si el Govern abre la puerta a más VTC, el taxi se moviliza. Iremos con todo», ha sido la principal declaración de Moragues sobre la situación. Lo cierto es que situaciones como la de Barcelona o la del País Vasco demuestran la disposición del sector para tomar medidas radicales con tal de frenar el crecimiento de las plataformas del sector. Al mismo tiempo, la popularidad de las nuevas plataformas dibuja un reto complicado para aplicarles un freno, sobre todo en épocas de alta demanda.
Pero en el caso de Baleares, al menos según Moragues, no es necesaria una inyección de nuevos vehículos de este tamaño. La demanda en este caso depende mucho de las temperaturas, y ha explicado en otras ocasiones que hay días en los que algunos vehículos se quedan estacionados. En este panorama es normal su preocupación ante la posibilidad de que estas plataformas terminen por inyectar más de 600 nuevas licencias en la zona de un día para otro.








