lunes, 16 febrero 2026

Navegar por el riñón para eliminar cálculos con menos cirugía y más precisión

La litiasis renal, conocida popularmente como cálculos renales, es una de las patologías urológicas más frecuentes y, al mismo tiempo, una de las que más ha evolucionado en los últimos años. Lo que antes implicaba cirugías invasivas, largas hospitalizaciones y recuperaciones dolorosas, hoy puede resolverse gracias a técnicas mínimamente invasivas que han transformado por completo la experiencia del paciente.

Centros de alta especialización como el Hospital Ruber Internacional se sitúan a la vanguardia del abordaje de la litiasis renal, apostando por la llamada navegación endourológica: una forma de «viajar» por el interior de las vías urinarias con instrumentos de alta precisión que permiten tratar prácticamente cualquier cálculo con mínima agresividad.

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De la cirugía invasiva a la endourología de precisión

En la última década hemos vivido una auténtica revolución», explican los doctores Antonio Allona, jefe de Servicio de Urología del Hospital Ruber Internacional y Juan Ignacio Martínez-Salamanca, jefe asociado del equipo de Urología. «Hemos pasado de procedimientos muy invasivos a técnicas altamente precisas, seguras y personalizadas, donde el paciente está en el centro de todo el proceso».

Este cambio se apoya en el uso de ureteroscopios flexibles digitales, sistemas de imagen avanzados y láseres de última generación, que permiten acceder a cualquier punto del aparato urinario con una precisión impensable hace solo unos años.

El Servicio de Urología del Hospital Ruber Internacional trata anualmente cientos de pacientes con litiasis renal, desde cuadros iniciales hasta casos de elevada complejidad clínica. «El perfil más frecuente es el del paciente con litiasis recurrente, muchos con tratamientos previos poco resolutivos», señala el Dr. Pablo Garrido, especialista en litiasis de la Unidad Renal del centro hospitalario.

Esta elevada experiencia permite diseñar estrategias terapéuticas individualizadas, adaptadas al tamaño, localización y composición del cálculo, así como a las características clínicas y preferencias del paciente.

Técnicas innovadoras en un solo tiempo quirúrgico

Entre los procedimientos más avanzados que se realizan actualmente en el hospital madrileño destacan la endoscopia retrógrada intrarrenal avanzada (RIRS) y la cirugía percutánea mínimamente invasiva (mini-perc), capaces de resolver cálculos complejos en un único acto quirúrgico.

«El uso de láser Holmium-YAG de pulso modulado permite una fragmentación más eficiente, con menos residuos y menor retropulsión del cálculo, lo que se traduce en cirugías más cortas, mayor tasa de éxito y menos reintervenciones», explica el Dr. Garrido.

Además, afirma el Dr. Martínez-Salamanca, el hospital ha incorporado protocolos fast-track, orientados a acelerar la recuperación y reducir la estancia hospitalaria, llegando incluso a realizar algunos procedimientos de forma ambulatoria.

Gracias a estos avances, la tasa de eliminación completa de cálculos en un solo procedimiento supera el 90 % en la mayoría de los casos, con una reducción de las complicaciones graves. «Los pacientes se recuperan antes, con menos dolor, y retoman su vida habitual en pocos días», destaca el Dr. Antonio Allona.

Más allá de la cirugía: prevención y enfoque integral

El abordaje de la litiasis renal no termina en el quirófano. El estudio metabólico y la prevención de recurrencias son claves, especialmente en pacientes de riesgo. Por ello, el Servicio de Urología trabaja de forma coordinada con Nefrología, Endocrinología y Nutrición, ofreciendo un enfoque multidisciplinar que incluye educación nutricional, control de factores de riesgo y seguimiento a largo plazo.

«Hidratación adecuada, reducción de sal y proteínas animales, control del peso y revisiones periódicas son pilares fundamentales», subraya el equipo médico.

El futuro: inteligencia artificial y procedimientos aún menos invasivos

La integración de inteligencia artificial, sistemas de navegación asistida, robótica y nuevas terapias no invasivas basadas en ultrasonidos marcarán el futuro inmediato del tratamiento de la litiasis renal. El objetivo es claro: procedimientos cada vez más precisos, seguros y personalizados, con el menor impacto posible para el paciente.

«El miedo al tratamiento ya no debe ser una barrera», afirma el Dr. Pablo Garrido. «Hoy, tratar un cálculo renal no tiene por qué ser sinónimo de dolor ni de cirugía agresiva», concluye.


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