lunes, 16 febrero 2026

Los consumidores ya no cambian de compañía solo por el precio en su factura 

Ahora los clientes prefieren revisar las valoraciones, la experiencia de cliente y la transparencia de los datos de su factura

El inicio de un nuevo año siempre causa vértigo; ya hemos superado la cuesta de enero, pero actualmente la factura de la luz es más elevada por los costes fijos por peaje fruto de las medidas impuestas por la CNMC desde el año pasado

Por ello, las compañías energéticas están compitiendo más que nunca en captar nuevos clientes con precios más atractivos. Aunque el precio por kWh ya ha dejado de ser el único driver que justifique un cambio en la compañía. Cada vez más usuarios comparan también la tarifa, la tecnología asociada, las valoraciones de otros clientes y la calidad de la atención al cliente antes de contratar.

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Según el análisis de Camby, plataforma española de autoswitching energético, en 2026 el consumidor será más exigente y mirará más allá del descuento inicial. La experiencia global se ha convertido en un factor clave a la hora de elegir compañía eléctrica, especialmente en un contexto en el que entender la factura y gestionar el contrato sigue siendo un auténtico desafío para muchos hogares españoles. 

Más allá del precio de la factura: tarifas para todo tipo de clientes

El estudio observa que una de las principales tendencias del mercado es la diversificación de tarifas para adaptarse a distintos perfiles de consumo. Frente a modelos únicos, las comercializadoras ofrecen propuestas con precios estables durante todo el día, tarifas con discriminación horaria o planes indexados al mercado, permitiendo a los usuarios elegir en función de su capacidad para concentrar el consumo o de su preferencia por la previsibilidad.

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Factura de la luz. Fuente: Merca2

Estas tarifas suelen situarse en rangos de precio similares para un consumo medio, por lo que el valor diferenciador ya no reside únicamente en el coste final, sino en la flexibilidad del contrato, la facilidad para entender cómo y cuándo se paga la energía; además de la ausencia de permanencia, dando al cliente una mayor capacidad de flexibilidad que es una de las cosas que más valora al contratar la luz con una compañía. 

Por otro lado, el informe destaca que la experiencia de usuario se ha consolidado como un elemento decisivo. Los consumidores valoran cada vez más la transparencia en la información, la claridad de las condiciones, la facilidad de gestión online y la calidad de la atención al cliente. ¿A quién no le ha pasado alguna vez de tener que mirar más de 2 o 3 veces su factura para comprenderla?

España lidera el repunte del precio de la luz en Europa, según SotySolar

En este sentido, la tecnología se ha convertido en un elemento crucial para el cliente. Camby apunta a que gracias a las herramientas digitales se puede tener un control total del consumo, analizar hábitos energéticos o conocer el precio de la electricidad por franjas horarias. Al mismo tiempo, existe una demanda creciente de soluciones sencillas, orientadas a quienes buscan ahorrar sin tener que dedicar tiempo a revisar tarifas o entender cambios regulatorios, como el que se anunció a finales del año pasado. 

A estos factores, influyen obviamente elementos como la experiencia al cliente y la atención posventa que contribuye en que el usuario sea más cauteloso que nunca, buscando estabilidad y seguridad. 

En definitiva, durante 2026 el mercado eléctrico va avanzar hacia un modelo en el que las mejores tarifas no son necesariamente las más baratas en el corto plazo, sino aquellas que combinan un precio competitivo con tecnología útil, buenas valoraciones y una experiencia de cliente sólida. El bolsillo sigue siendo un factor importante, pero es la experiencia global la que acaba marcando la diferencia entre que un cliente decida una u otra compañía.


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