La inteligencia artificial ya no vive únicamente en los centros de datos ni en los asistentes virtuales. Ha saltado a los hogares y, ahora, también al rincón donde comen perros y gatos. En paralelo al crecimiento del mercado pet tech, que en Europa mueve miles de millones de euros al año, surge una nueva generación de dispositivos que prometen algo más que automatización: ofrecen datos, control y tranquilidad… incluso desde el comedero.
La llamada ansiedad por separación no afecta solo a los animales. Muchos propietarios reconocen revisar cámaras o enviar mensajes para comprobar si todo está en orden cuando pasan largas jornadas fuera de casa. En ese contexto, IMOU ha presentado el PF1 Smart Pet Feeder, un comedero que redefine el concepto de dispensador automático y lo convierte en una herramienta de monitorización avanzada.
De simple dispensador a centro inteligente de control
Hasta ahora, un comedero automático cumplía una función básica: liberar pienso a determinadas horas. El nuevo dispositivo de IMOU amplía esa lógica incorporando una lente ojo de pez con resolución 2.5K y visión de 360 grados. Esta integración permite observar no solo el recipiente, sino el entorno completo cuando la mascota se acerca a comer.
La diferencia es relevante. En lugar de limitarse a comprobar si hay alimento disponible, el usuario puede visualizar el comportamiento del animal en tiempo real. El comedero deja de ser un elemento pasivo y se convierte en un punto de vigilancia doméstica con capacidad de grabación y seguimiento.

Según datos del sector, el gasto en tecnología para mascotas ha crecido de forma sostenida en los últimos años, impulsado por la digitalización del hogar. IMOU ha querido posicionarse en esa tendencia con un comedero que combina imagen avanzada y análisis automatizado.
Inteligencia artificial para reducir desperdicio y detectar cambios
El núcleo tecnológico del PF1 reside en su sistema de dispensación inteligente. Gracias a algoritmos de IA, el comedero es capaz de identificar si la ración anterior ha sido consumida por completo. Si detecta restos en el cuenco, ajusta la siguiente entrega para evitar sobrealimentación o acumulación de pienso.
Este detalle tiene impacto directo en la salud animal. La obesidad en mascotas es una preocupación creciente en clínicas veterinarias, y el control de porciones resulta clave para prevenirla. Con este comedero, el ajuste puede programarse con precisión al gramo, teniendo en cuenta edad, peso y actividad.
La aplicación asociada permite configurar hasta quince tomas diarias y genera estadísticas automáticas sobre los hábitos de ingesta. Estas métricas facilitan identificar variaciones repentinas que podrían indicar malestar o enfermedad. El comedero no sustituye al veterinario, pero aporta datos que antes eran imposibles de obtener sin supervisión constante.
Diseño pensado para hogares reales
La durabilidad ha sido otro eje del desarrollo. IMOU ha incorporado un cable trenzado reforzado para minimizar riesgos en hogares con mascotas curiosas. El recipiente de acero inoxidable 304 cumple estándares de higiene y reduce la probabilidad de alergias cutáneas en gatos sensibles.
El sistema de triple sellado protege el alimento frente a la humedad y el aire, manteniendo su frescura durante semanas. Este enfoque no solo mejora la conservación, sino que reduce el desperdicio y optimiza el coste mensual en alimentación.
El comedero incluye además audio bidireccional. Desde el móvil, el propietario puede hablar con su mascota o reproducir un mensaje grabado que acompañe la hora de la comida. Esta función refuerza la sensación de presencia incluso a distancia.

Declaraciones y estrategia de marca
Desde IMOU subrayan que la apuesta va más allá de la automatización. “Nuestros usuarios no solo buscan comodidad, quieren sentirse conectados con su mascota aunque estén fuera”, afirma George Ma, Sales Manager de IMOU España. “Este comedero combina imagen avanzada y análisis inteligente para ofrecer una experiencia más completa y segura”.
La compañía ha lanzado el dispositivo en versiones de cuatro y seis litros, adaptadas tanto a gatos como a perros de tamaño pequeño y mediano. El diseño minimalista busca integrarse en viviendas modernas sin romper la estética del espacio.
El lanzamiento se produce en un momento en el que la convergencia entre IA y vida doméstica se acelera. Aspiradores, cámaras y termostatos inteligentes ya forman parte del día a día. Ahora, el comedero se suma a esa lista como una pieza más del ecosistema conectado.
Tecnología emocional y datos en tiempo real
El éxito de este tipo de soluciones radica en su capacidad para transformar datos en tranquilidad. Saber cuántas veces ha comido la mascota, cuánto ha ingerido y cómo se comporta en ausencia del dueño aporta un nivel de control inédito.
El comedero con inteligencia artificial refleja cómo la innovación tecnológica encuentra nuevos nichos en ámbitos cotidianos. La alimentación, uno de los actos más básicos del cuidado animal, se convierte así en una experiencia monitorizada y optimizada.
La combinación entre visión 360 grados, análisis automatizado y comunicación remota sitúa a este comedero como una de las propuestas más avanzadas del mercado pet tech. En un entorno donde el vínculo emocional con los animales es cada vez más fuerte, la tecnología busca reducir distancias y ofrecer certezas.








