Siemens Energy ha presentado los resultados de su primer trimestre fiscal de 2026, donde ha revolucionado al mercado en pedidos, rentabilidad y generación de caja. Eso sí, con un pero: ingresos ligeramente inferiores al consenso del mercado, debido a un dólar más débil que ha repercutido en los tipos de cambio, que han sido peores en sus negocios estadounidenses. De todos los elementos más destacados de su rendimiento ha sido su negocio de gas que ha superado en un 40% a las previsiones del consenso.
Una disección rápida del buen rendimiento de Siemens Energy
Siemens Energy ha reportado un valor en pedidos de 17.609 millones de euros, un 33,9% más que el año pasado, y superado en un 22% al consenso del mercado. Dentro de sus pedidos el ratio book-to-bill ha llegado a un valor de 1,82 veces los pedidos recibidos respecto a las ventas facturadas, elevando la cartera de pedidos hasta 146.000 millones de euros. Esto se traduce en que por cada euro que la empresa factura, recibe 1,82 euros en nuevos pedidos, casi el doble. Un comportamiento impulsado principalmente por sus negocios de gas.
En cuanto a ingresos, Siemens ha reportado unas cifras de 9.675 millones de euros, un 12,8 % más que el año pasado, pero casi un 2% inferior al consenso, debido a ese dólar débil que afecta a los negocios de la compañía energética alemana en tierras estadounidenses. Por otro lado, su beneficio antes de especiales ha ascendido a 1.159 millones, frente a los 481 millones del mismo trimestre en 2025.
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Además, la empresa ha destacado por una generación de caja libre antes de impuestos bastante elevada llegando a los 2.870 millones frente a las expectativas de 1.000 millones. A esto se le suma que Siemens ha cerrado el trimestre con una caja neta de 7.600 millones, que se traduce en una mejora del balance de la compañía.
La gran sorpresa del gas
A nivel operativo, todas las divisiones han crecido interanualmente. No obstante hay algunas que con su desarrollo se han consolidado como el motor de los resultados. La primera y más evidente (al menos ahora) es el negocio del gas, con un crecimiento del 81% interanual, reportando pedidos por 8.751 millones de euros. Esta cifra ha sido especialmente sorpresiva para el mercado ya que ha superado en un 40% las previsiones que tenían en torno a este negocio.
Por otro lado, la compañía ha recibido 102 pedidos de turbinas de gas en el trimestre, impulsado principalmente por la demanda en Estados Unidos de sus centros de datos que requieren una fuente de energía constante y estable.
Además del volumen, el margen del negocio de gas se ha situado en niveles elevados (en torno al 16%-18% según las distintas estimaciones), superando ampliamente los niveles del año anterior y situándose por encima del rango objetivo anual del grupo para esta división. Los analistas sabían que iba a ser un sector que iba a desarrollarse, lo que ha sorprendido es la magnitud de su expansión.

En cuanto a redes, Siemens Energy ha alcanzado pedidos de 5.964 millones de euros, creciendo un 22 y 14% respecto a valores de años anteriores y del consenso respectivamente. El negocio también reportó márgenes positivos, pero dentro de lo esperado por su rango objetivo del 16-18%. En definitiva, son cifras positivas y confirman un fuerte ciclo de inversión en infraestructuras, pero que a diferencia del gas, son valores que el mercado ya descontaba.
El resto de divisiones también mostraron avances. Transformation of Industry mantuvo márgenes estables en torno al 11%-12%, mientras que Siemens Gamesa redujo significativamente sus pérdidas hasta 46 millones de euros, frente a los 374 millones del año anterior.
Cómo lo ven los analistas
Ante estos resultados, los analistas han empezado ha hacer sus valoraciones como en el caso de Bankinter, firmado por Aránzazu Bueno, que sitúa su recomendación en Mantener con un precio objetivo en revisión. El banco español, reconoce la fortaleza del trimestre, especialmente en gas y redes, así como la mejora en Siemens Gamesa.
Pero cree que el comportamiento de la acción ya descuenta gran parte del giro operativo hacia el gas de la compañía, sumando a que tampoco detecta catalizadores en el corto plazo para justificar una recomendación mayor.
Por otro lado, están los optimistas, Jefferies, y Berenberg, que recomiendan Comprar con un precio objetivo de 164 y 195 euros la acción, respectivamente. Jefferies valora positivamente el alto crecimiento en pedidos, que superan en un 22% al consenso, al igual que los beneficios ajustados y la fuerte generación de caja. A este buen reporte se le suma que el impulso del gas, junto con la ejecución en redes y la mejora de Siemens Gamesa, se traduce en una revisión al alza en estimaciones de beneficios y caja.
Berenberg por su parte, sigue la misma senda, poniendo en valor la generación de caja elevada que representa una parte significativa del guidance anual de flujo de caja libre. En este sentido, los alemanes ven margen de revisiones al alza tanto de márgenes futuros como de caja.
Y por último, estaría RBC, que a diferencia de los análisis anteriores y dentro de su optimismo, conserva una mayor cautela, recomendando Sobre ponderar con un precio objetivo de 150 euros la acción. En este sentido, los canadienses apuntan a que los resultados reportados por Siemens son excelentes, pero desconfían de que hayan sido completamente recurrentes. Es decir, RBC señala que, parte de la mejora en beneficio puede estar influenciada por menores costes centrales y efectos puntuales en Gamesa así como por la estacionalidad favorable del gas en la primera mitad del ejercicio.
En definitiva, Siemens Energy ha logrado unos resultados muy positivos que han revolucionado al mercado, sobre todo por su alto rendimiento en gas que ha batido al consenso.








