Sevilla, Córdoba y Badajoz no solo enfrentan veranos más duros. Según la NASA, estas ciudades están al borde de superar el umbral fisiológico que permite la vida humana sin refrigeración constante. El estudio «The Future we don’t want» del Centro de Simulación Climática coloca al sur de España entre las zonas del planeta que quedarán inhabitables por calor extremo.
El informe se publicó en julio de 2024 con proyecciones hasta 2050. Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana experimentarán tres meses consecutivos de 35 grados o más cada año. El problema es que el cuerpo humano deja de poder regular su temperatura cuando el calor se combina con humedad alta. La NASA advierte que cruzar esa frontera convertirá ciudades en trampas letales.
Lo que la NASA dice sobre el sur de España
El estudio analiza la «temperatura de bulbo húmedo», que combina calor y humedad para medir estrés térmico real. Cuando supera los 35 grados Celsius, el cuerpo pierde su capacidad de enfriarse sudando. Permanecer al exterior más de seis horas provoca fallo orgánico incluso en personas sanas.
Sevilla, Córdoba, Jaén, Granada y Málaga figuran en el mapa de riesgo máximo para 2050. Colin Raymond, investigador de la NASA en California, señala que estas ciudades se acercan peligrosamente a niveles térmicos del Golfo Pérsico, regiones ya en el límite de habitabilidad. El calentamiento en el Mediterráneo avanza más rápido que la media global: la temperatura del mar subió 1,4 grados en 40 años.
Por qué explota ahora
El cambio dejó de ser gradual en enero de 2024, cuando Andalucía registró temperaturas invernales 4 grados por encima de la media. La sequía obligó a restricciones hídricas en 64 municipios andaluces y extremeños. La combinación de calor récord y escasez de agua disparó las alarmas científicas.
La adopción social del problema también creció:
- 480 millones de visualizaciones en TikTok bajo el hashtag #CalorExtremoEspaña desde julio 2024
- 247.000 usuarios compartieron el informe de la NASA en redes españolas la primera semana
- Agotamiento de aires acondicionados en tiendas de Sevilla y Córdoba durante las olas de calor de agosto 2024, con incremento del 32% en ventas respecto a 2023
- Expansión de centros de refugio climático en 18 ciudades andaluzas desde septiembre 2025
| Provincia | Días +40°C proyectados 2050 | Temperatura media 2026 | Incremento vs 1990 |
|---|---|---|---|
| Sevilla | 47 días/año | 19,8°C | +2,1°C |
| Córdoba | 52 días/año | 18,7°C | +2,3°C |
| Badajoz | 41 días/año | 17,9°C | +1,9°C |
| Almería | 38 días/año | 21,4°C | +2,7°C |
| Jaén | 44 días/año | 17,2°C | +2,0°C |
Cómo afecta a la vida diaria
Frente a este escenario, las consecuencias van más allá de pasar calor. El estrés térmico prolongado provoca aumento del 45% en hospitalizaciones por golpes de calor entre mayores de 65 años. Los trabajadores agrícolas, 237.000 empleos solo en Andalucía, enfrentan jornadas físicamente imposibles entre junio y septiembre.
La agricultura colapsa cuando las temperaturas nocturnas no bajan de 28 grados: cultivos como el olivo sufren estrés hídrico irreversible. Provincias como Jaén y Córdoba, que producen el 20% del aceite de oliva mundial, vieron caer su cosecha un 18% en 2024. El turismo se desploma: reservas hoteleras en Sevilla cayeron 22% en julio-agosto 2025 comparado con 2023.
El problema se agrava cuando las noches dejan de ofrecer descanso térmico. En Córdoba capital, las noches tropicales pasaron de 18 días en 2015 a 47 días en 2025, provocando trastornos del sueño en el 38% de la población.
Qué implica más allá del termómetro
Más allá de las cifras térmicas, esto revela un cambio estructural en la habitabilidad del sur europeo. España lidera el ranking de países de la UE con mayor riesgo de desertificación: el 74% del territorio está en zonas vulnerables. La NASA confirma que el arco mediterráneo español experimenta uno de los calentamientos más acelerados del planeta.
El mecanismo detrás es una trampa climática: el calor evapora más agua del Mediterráneo, aumentando la humedad atmosférica. Esa humedad eleva la sensación térmica porque el aire saturado impide que el sudor se evapore. Resultado: temperaturas de 38 grados reales se sienten como 46 grados en ciudades como Sevilla.
Esto conecta con la crisis energética: el consumo eléctrico en Andalucía durante julio se disparó 41% en 2025 respecto a 2020. Los servicios de urgencias de Sevilla, Córdoba y Badajoz atendieron 12.400 casos de estrés térmico en verano 2025, triplicando las cifras de 2020. La NASA investiga en España porque estas condiciones extremas sirven de laboratorio para entender colapsos climáticos globales.
Qué pasará en los próximos años
Mirando adelante, las administraciones locales reaccionan tarde. Sevilla aprobó en febrero de 2026 un plan de 47 refugios climáticos con aire acondicionado gratuito, mientras Córdoba invierte 8,3 millones de euros en zonas verdes urbanas. Son medidas que mitigan, no resuelven.
El siguiente paso crítico llega en junio de 2026, cuando la UE votará el nuevo Reglamento de Adaptación Climática que obligará a ciudades con riesgo extremo a presentar planes de evacuación temporal durante olas de calor. Científicos de la NASA y del CSIC coinciden: en 15 años, vivir en Sevilla o Córdoba sin climatización avanzada será tan peligroso como vivir en el desierto sin agua.
Mientras tanto, el verano de 2026 será la prueba de fuego. Las previsiones adelantan temperaturas de 44 grados en julio para el valle del Guadalquivir, con 21 días consecutivos por encima de 40 grados. Este año marcará el punto en que el calor extremo deja de ser noticia ocasional para convertirse en realidad permanente del sur de España.










