domingo, 15 febrero 2026

Dr. Goosen, microbiólogo: “El cuerpo puede responder de forma distinta cuando recibe ciertos nutrientes”

- Un enfoque que propone reparar la microbiota sumando nutrientes, equilibrio hormonal y trabajo emocional.

A veces, todo cambia cuando al cuerpo le llegan los nutrientes que llevaba tiempo esperando. Durante años nos han repetido que para estar mejor hay que quitar. Quitar azúcar, quitar gluten, quitar lácteos, quitar… y seguir quitando. El Dr. Goosen, sin embargo, plantea casi lo contrario: el cuerpo no siempre mejora cuando le quitamos cosas, sino cuando le damos lo que le falta. Y esa idea —tan simple en apariencia— cambia bastante el enfoque.

Su forma de entender la salud gira alrededor de cuatro pilares que pueden dañar o reparar la microbiota: lo que comemos, cómo están nuestras hormonas, las toxinas que acumulamos y los traumas que arrastramos. Nada funciona por separado. Todo está conectado. Y cuando una de esas piezas falla, el cuerpo lo nota (aunque a veces tarde en decirlo en voz alta).

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Para él, la clave no está en dietas restrictivas eternas, sino en reconstruir el terreno desde dentro, como quien vuelve a nutrir una tierra agotada para que vuelva a dar frutos.

El caldo de huesos y ese gesto sencillo que repara

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El caldo de huesos vuelve a poner al cuerpo en modo reparación. Fuente: IA

Uno de los alimentos que más defiende es el caldo de huesos. Puede sonar a receta de abuela —de hecho, lo es— pero lo considera casi una herramienta terapéutica. Rico en minerales, aminoácidos y compuestos antiinflamatorios, lo presenta como un básico para ayudar al cuerpo a repararse.

Cuenta que muchos pacientes notan cambios curiosos al incorporarlo de forma habitual: menos dolor en las articulaciones, mejor descanso, más claridad mental. Y aunque parezca exagerado, tiene su lógica. El caldo de huesos ayuda a fabricar neurotransmisores, esas pequeñas moléculas que influyen en cómo pensamos, cómo dormimos y cómo nos sentimos.

“Cuando me duelen las articulaciones el caldo de huesos me lo quita; cuando tengo insomnio tomo caldo de huesos y duermo mejor que nunca”, comenta. Y uno se pregunta: ¿cuántas veces buscamos soluciones complicadas antes de volver a lo básico?

El huevo, ese alimento que nunca debió salir del plato

El cuerpo puede responder 2 Merca2.es
Hormonas, emociones y digestión están más conectadas de lo que parece. Fuente: IA

Otro punto que llama la atención en su discurso es su defensa del huevo. En tiempos en los que algunas corrientes lo han señalado como problemático para el intestino, él lo sitúa justo en el lado contrario. Lo considera uno de los alimentos más completos y reparadores que existen.

El motivo principal es su contenido en colesterol. Sí, colesterol. Esa palabra que durante años se convirtió casi en un enemigo. Para Goosen, sin embargo, es esencial para el sistema hormonal y para el cerebro. Las neuronas, recuerda, están formadas en gran parte por colesterol. Sin él, muchas funciones no se sostienen.

Cuando el sistema hormonal se equilibra gracias a una nutrición adecuada, explica, la persona suele sentirse con más energía, más claridad y mejor ánimo. Y, curiosamente, eso también repercute en la microbiota. Todo vuelve a conectarse.

El trauma, la pieza invisible

El cuerpo puede responder 4 Merca2.es
Nutrir antes que restringir puede cambiar el rumbo de la salud. Fuente: IA

Quizá la parte más llamativa de su planteamiento es la conexión entre microbiota y trauma. Goosen sostiene que hay personas que comen bien, se cuidan… y aun así no terminan de mejorar. ¿Por qué? Porque hay factores emocionales profundos que siguen activando al sistema nervioso.

Habla incluso de trauma epigenético, de experiencias que dejan huella en el cuerpo y que dificultan la reparación del intestino. En esos casos, la microbiota parece descomponerse una y otra vez, como si nunca lograra estabilizarse del todo.

Por eso insiste en que la nutrición sola no basta. Hace falta también acompañamiento emocional, trabajo interno, regulación del estrés. No es una cuestión de fuerza de voluntad, sino de seguridad interna.

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