Iberdrola va a presentar los resultados de su ejercicio 2025 el 25 de febrero. Mientras tanto los analistas ya están empezando a elaborar previsiones de cómo habrá sido su rendimiento, además de cuáles serán las estrategias de crecimiento por parte de la energética.
En este sentido, una de los firmas que se ha adelantado a la presentación de resultados es Renta 4, que estima un crecimiento en el beneficio neto y una mejora en la visibilidad regulatoria, a pesar de una operatividad ligeramente peor a la esperada. Por ello, Renta 4 recomienda Sobre ponderar con un precio objetivo de 18,60 euros la acción.
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El razonamiento del último informe del banco español, firmado por Ángel Pérez Llamazares, es que Iberdrola va a cumplir con sus guías financieras, a pesar de que estarán influenciadas por factores negativos de los nueve primeros meses de 2025.
Entre ellos figuran el reconocimiento de costes extraordinarios en Estados Unidos, un menor recurso eólico, la desconsolidación de activos en Reino Unido y México, la presión en los márgenes de comercialización en España y Portugal tras el refuerzo operativo posterior al apagón de abril y el impacto negativo del tipo de cambio. Este conjunto de elementos explicaría, según Renta 4, un ligero retroceso del EBITDA del 2,1% respecto a 2024, hasta situarse en el entorno de los 16.500 millones de euros.
Sin embargo, dentro de ese EBITDA se aprecia un cambio relevante en la composición del negocio. El área de Redes registraría un crecimiento cercano al 28% frente al ejercicio anterior, impulsada por mayores tarifas en Estados Unidos y una mayor base de activos regulados en Reino Unido. Este avance compensaría en buena medida la caída prevista en el área de Producción y Clientes, más expuesta a la volatilidad operativa y a factores coyunturales como el menor viento.
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Pese a la ligera presión en el resultado operativo bruto, el informe anticipa una mejora en la cuenta de resultados final. El beneficio neto recurrente podría crecer un 10,4% en 2025, hasta alcanzar los 6.195 millones de euros. Un avance de doble dígito que se sustenta, sobre todo, en el mayor peso de activos regulados en Estados Unidos y Reino Unido, mercados donde los marcos regulatorios ofrecen una remuneración estable y predecible, reforzando la visibilidad de ingresos.
A ello se suma la aportación de nuevos proyectos de eólica marina, como St. Brieuc y Baltic Eagle, que comenzarán a tener un impacto más significativo en las cuentas del grupo. También contribuirá la integración de Electricity North West (ENW), que incrementa el peso del negocio regulado dentro del perímetro consolidado y refuerza el perfil defensivo de la compañía.

En paralelo, Iberdrola mantendrá su estrategia de rotación de activos, con operaciones como la venta de los smart meters en Reino Unido, que permitirán optimizar el balance en un ejercicio marcado por un elevado volumen inversor, estimado en torno a los 12.000 millones de euros. Pese a este esfuerzo en capex y a la consolidación de nueva deuda asociada a adquisiciones, Renta 4 prevé una reducción de la deuda neta ajustada y una mejora del ratio deuda/EBITDA hasta el entorno de 3,1 veces.
En definitiva, el mensaje que traslada el informe es que, aunque 2025 reflejará cierta presión operativa en términos de EBITDA, la calidad del mix de negocio mejora, el peso de los ingresos regulados aumenta y el beneficio neto mantiene un crecimiento sólido. Una combinación que, a juicio de Renta 4, justifica mantener la recomendación de Sobre ponderar en un valor que combina crecimiento, estabilidad y visibilidad en un entorno energético todavía marcado por la incertidumbre.








