viernes, 13 febrero 2026

En la Inteligencia artificial (IA) hay que invertir con un escepticismo moderado

- "Dado que nadie puede afirmar con certeza si se trata de una burbuja, mi consejo es que nadie se arriesgue al máximo"

Giordano Lombardo, fundador, director ejecutivo y codirector de inversiones, Plenisfer Investments SGR (parte de Generali Investments) habla en Merca2 sobre la Inteligencia Artificial

El tema de la inteligencia artificial ha acaparado la atención del mercado desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022.

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Giordano Lombardo, fundador, director ejecutivo y codirector de inversiones, Plenisfer Investments SGR.
Giordano Lombardo, fundador, director ejecutivo y codirector de inversiones, Plenisfer Investments SGR.

Desde noviembre de 2022, el mercado de valores de Estados Unidos experimentó un aumento de 30 billones de dólares estadounidenses en capitalización bursátil, la creación de riqueza más rápida y mayor de la historia. Durante los últimos tres años, los mercados de valores han recompensado generosamente los anuncios de inversiones relacionadas con la inteligencia artificial.

Sin embargo, en los últimos meses de 2025, la fase de gran entusiasmo se ha moderad y surgieron dudas sobre la rentabilidad futura de estos planes de gasto masivo. No obstante, el debate sobre este tema sigue abierto. Creemos que la fase actual puede seguir representando la etapa inicial de la formación de una burbuja que podría prolongarse durante algún tiempo.

Preocupaciones por el gasto en Inteligencia Artificial

Las principales preocupaciones relacionadas con el gasto de capital en inteligencia artificial son tres: su magnitud absoluta; el uso del apalancamiento para financiarlo; y la presencia de estructuras de financiación circulares. En los tres puntos hay argumentos sólidos tanto a favor como en contra.

A quienes señalan que el tamaño absoluto del gasto anunciado no tiene precedentes históricos, se les responde que simplemente refleja un aumento estructural de la proporción de la inversión tecnológica en relación con la inversión total, una tendencia que ya existía antes del inicio de este ciclo.

Inteligencia Artificial: ¿Cómo pueden los inversores aprovechar el cambio y la volatilidad?

Para aquellos que están preocupados por el creciente uso de la deuda para financiar el gasto en inteligencia artificial, como en el caso de Oracle, cabe señalar que el volumen total de la nueva emisión de deuda anunciada sigue siendo modesto en relación con la deuda corporativa existente. Además, para la mayoría de los hiper escaladores, el gasto de capital sigue estando por debajo de la generación normal de flujo de caja operativo.

Por último, ante la acusación de financiación circular entre muchas empresas vinculadas a la inteligencia artificial, por ejemplo, Nvidia invierte en OpenAI, uno de sus mayores clientes, mientras que OpenAI invierte en Advanced Micro Devices, uno de los competidores de Nvidia, la respuesta es que no se trata simplemente de un juego de espejos.

Estas inversiones representan una combinación de financiación de proveedores e integración vertical, justificada desde una perspectiva industrial por la necesidad de alcanzar la supremacía tecnológica, en un entorno en el que el ganador se lo lleva todo.

No es posible llegar a una conclusión definitiva sobre si existe una burbuja en la Inteligencia Artificial. Imagen: Merca2
No es posible llegar a una conclusión definitiva sobre si existe una burbuja en la Inteligencia Artificial. Imagen: Merca2

Otra preocupación entre los inversores se refiere a la acelerada obsolescencia tecnológica de los chips utilizados para la inteligencia artificial, que puede no ser tenida en cuenta adecuadamente por los participantes en el mercado. Si el período de amortización aplicado es más largo que la vida útil efectiva, los beneficios relacionados con la inteligencia artificial se inflan artificialmente.

La respuesta a esta objeción es que, en el futuro, el crecimiento de los chips estará impulsado principalmente por la demanda de inferencia y no por la demanda de entrenamiento de modelos. Para la inferencia, no es esencial disponer de los modelos de chips más avanzados y sofisticados. Además, un ciclo de producto más rápido también implicaría que las ganancias de productividad se lograrían más rápidamente.

¿Hay o no hay burbuja?

Dado que, en nuestra opinión, no es posible llegar a una conclusión definitiva sobre si existe una burbuja, creemos que una postura de escepticismo moderado, como propone Howard Marks en una nota publicada el pasado mes de diciembre («¿Es una burbuja?»), representa el enfoque más adecuado: «Dado que nadie puede afirmar con certeza si se trata de una burbuja, mi consejo es que nadie se arriesgue al máximo sin reconocer que corre el riesgo de arruinarse si las cosas salen mal. Pero, del mismo modo, nadie debería quedarse al margen y arriesgarse a perderse uno de los grandes avances tecnológicos».

El enfoque que hemos adoptado en nuestras carteras es selectivo y se centra en los ‘facilitadores’, los beneficiarios indirectos de la inversión en inteligencia artificial, los proveedores de «picos y palas» y la fuerte demanda de energía generada por esta tendencia, es decir, las acciones energéticas y los proveedores de infraestructura de transmisión.


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