viernes, 13 febrero 2026

Inflación estadounidense del mes de enero y resultados de Moderna

Las dos grandes referencias de la última sesión bursátil de la semana serán la inflación de enero en Estados Unidos, que se espera baje hasta el 2,5% desde el 2,7%, y los resultados de Moderna Inc antes de la apertura de Wall Street.

La agenda la completarán los PCSI IPSOS de Thomson Reuters de febrero en Australia, China, India y Japón, la comparecencia de Tamura, del BoJ, la inflación española de enero, PIB, balanza comercial y empleo en la zona euro, declaraciones de De Guindos, vicepresidente del BCE, comparecencia de Pill, miembro del MPC del BoE, IPC de Cleveland (enero) y el número de plataformas y el recuento de yacimientos activos en EE. UU. de Baker Hughes.

Publicidad

Inflación y un poco de actualidad sobre el dólar

Axel Botte, jefe de estrategia de mercado en Ostrum AM, affiliate de Natixis IM, afirma sobre el dólar: “el billete verde probablemente se enfrentará a vientos en contra estructurales durante los próximos años. […] El carry del dólar frente al euro caerá hasta alrededor de 100 puntos básicos y pasará a ser negativo frente a la libra esterlina y el dólar australiano este año.”.

 “El estatus del dólar como activo refugio está en entredicho y puede caer al mismo tiempo que las acciones y los bonos estadounidenses. Este es el fenómeno conocido como ‘Sell America’, que ha demostrado que el dólar ya no es la moneda refugio por excelencia”.

Los catalizadores en el sector defensa que los europeos no pueden ignorar en 2026

El excepcionalismo estadounidense también será puesto a prueba a medida que el auge de la IA se someta a un mayor escrutinio por parte de los inversores. Los flujos de cobertura del dólar podrían aumentar y las métricas de valoración sugieren que el billete verde tiene margen para ajustarse a la baja”, apunta.

La fortaleza del dólar ha ido de la mano de la ventaja comparativa de EE. UU. en tecnología. Así, el comportamiento del dólar dependerá de la disposición de los inversores extranjeros a cubrir su exposición a la moneda estadounidense”.

Y concluye: “Las estimaciones del tipo de cambio efectivo real de distintas instituciones internacionales y financieras muestran que el dólar cotiza entre un 7% y un 15% por encima de su media de los últimos 20 años”.

La fortaleza del dólar ha ido de la mano de la ventaja comparativa de EE. UU. en tecnología. Imagen: Agencias
La fortaleza del dólar ha ido de la mano de la ventaja comparativa de EE. UU. en tecnología. Imagen: Agencias

Por su parte, Tim Murray, Estratega de Mercado de Capitales en la División Multi-Activos de T. Rowe Price, señala:

  • Creo que existen cuatro razones principales por las que el dólar probablemente continuará debilitándose después de casi 16 años de apreciación constante. La reciente caída refleja una combinación de factores estructurales y cíclicos, lo que sugiere que el movimiento podría tener más recorrido, en lugar de representar solo una corrección a corto plazo.
  • En primer lugar, las preocupaciones fiscales están ejerciendo cada vez más presión sobre la moneda. El tamaño del déficit presupuestario nacional de EE. UU. está añadiendo presión al dólar a medida que los niveles de deuda continúan aumentando.
  • En segundo lugar, las expectativas de política monetaria se están convirtiendo en un claro obstáculo. Los mercados están valorando cada vez más la posibilidad de nuevos recortes de tipos por parte de la Fed, especialmente bajo el supuesto de que el nominado para presidente de la Fed, Kevin Warsh, pueda adoptar una postura más acomodaticia que el actual presidente.

    Dado que la mayoría de los otros bancos centrales importantes ya están cerca del final de sus ciclos de relajación, el consiguiente estrechamiento de los diferenciales de tipos está provocando un debilitamiento del dólar.
  • En tercer lugar, la dinámica política está influyendo en la demanda extranjera de activos denominados en dólares, ya que los cambios en la política exterior de EE. UU. han llevado a algunos países a diversificar gradualmente sus reservas hacia otras monedas y oro. Esta tendencia de diversificación está reduciendo estructuralmente la demanda del dólar, aunque sigue siendo la moneda de reserva dominante en el mundo.
  • Finalmente, los flujos de capital globales están actuando como un factor adicional de presión. Cuando los mercados de renta variable o los valores de activos fuera de EE. UU. superan el desempeño, el capital se traslada naturalmente hacia esas regiones. El oro también ha sido un beneficiario clave de esta rotación. Desde una perspectiva a largo plazo, las asignaciones de los bancos centrales al oro siguen por debajo de los máximos históricos, lo que sugiere que aún hay margen para una mayor diversificación fuera de los activos tradicionales de reserva.
  • Sin embargo, desde el punto de vista de valoración, el dólar sigue elevado en relación con su propia historia y frente a la mayoría de las principales monedas. Incluso después de su reciente debilidad, sigue siendo caro según los estándares históricos.

Publicidad