Juego de Tronos aterrizó en España con promesas de gloria, extras bien pagados y la posibilidad de aparecer en televisión mundial. Miles de personas recibieron mensajes, vieron anuncios y clicaron enlaces que prometían un hueco en el rodaje de Andalucía. El anzuelo funcionó: formularios rellenos, llamadas realizadas, dinero pagado. Pero al otro lado no había ninguna productora de HBO.
El fraude estalló en julio de 2014, justo cuando la expectación por el rodaje de la quinta temporada alcanzaba máximos. Páginas web falsas como CASTINGJUEGODETRONOS.COM aparecieron ofreciendo inscripción al casting mediante llamadas telefónicas de tarificación especial. ModExpoR Casting y Fresco Film Services, las empresas oficiales contratadas por HBO, emitieron entonces un comunicado urgente advirtiendo del timo masivo. Para muchos ya era tarde: habían entregado datos bancarios y pagado entre 15 y 40 euros por líneas premium. La estafa del casting de Juego de Tronos en España acababa de confirmarse.
El señuelo perfecto: rodaje en Andalucía
El contexto jugaba a favor de los estafadores. HBO había anunciado oficialmente que rodaría escenas de Dorne en Sevilla, Osuna y Córdoba, generando expectación masiva en Andalucía. La producción buscaba cientos de figurantes para recrear escenas de la Casa Martell y el reino desértico. Esa información real se convirtió en carnaza perfecta para montar operaciones fraudulentas.
Las webs falsas copiaban diseño, logotipos de HBO y hasta nombres de productoras legítimas. Pedían datos personales completos: DNI, dirección, teléfono, cuenta bancaria para «transferencias futuras». El formulario parecía profesional, la promesa creíble. Nadie sospechaba que estaban alimentando bases de datos para fraudes posteriores.
La mecánica era simple pero efectiva. Tras rellenar el formulario online, recibías un mensaje indicando que debías llamar a un número 807 o 905 para «confirmar tu inscripción». Esa llamada costaba entre 1,20€ y 2€ por minuto, manteniéndote en espera con música mientras te «procesaban». Al colgar habías pagado entre 15 y 40 euros sin conseguir nada.
Por qué explotó ahora
El fraude coincidió con el pico mediático del rodaje español entre junio y agosto de 2014. Medios locales y nacionales cubrían la llegada del equipo de producción, las localizaciones elegidas, el impacto económico esperado. Esa sobreexposición multiplicó búsquedas online sobre «casting Juego de Tronos España», posicionando las páginas falsas en resultados de Google.
Las estafas se viralizaron también por grupos de Facebook y foros de figurantes. Usuarios compartían enlaces creyendo ayudar a otros, propagando el timo sin saberlo. Algunos incluso defendían la legitimidad del proceso tras haber pagado, cayendo en la falacia del coste hundido: «Si he pagado 30€, debe ser real».
- Páginas falsas posicionadas: CASTINGJUEGODETRONOS.COM y variantes con dominios similares
- Números de tarificación especial: Líneas 807/905 con coste de 1,20-2€/minuto manteniendo en espera
- Robo de datos bancarios: Formularios solicitando IBAN completo «para transferencias futuras»
- Propagación en redes: Enlaces compartidos en grupos de Facebook de figurantes y actores
| Método | Coste | Víctimas estimadas |
|---|---|---|
| Llamadas 807/905 | 15-40€ por llamada | Miles (dato no oficial) |
| Formularios con IBAN | Datos bancarios expuestos | Cientos verificados |
| SMS premium | 1,20€ por mensaje | Centenares documentados |
Cómo afecta a las víctimas
El daño fue triple: económico, emocional y de seguridad. Quienes pagaron perdieron dinero sin posibilidad de reclamación efectiva. Las empresas fantasma operaban desde servidores extranjeros sin domicilio físico en España. Denunciar resultaba inútil: cuando las autoridades investigaban, las webs ya habían desaparecido.
El robo de datos personales generó consecuencias a largo plazo. Números de DNI, cuentas bancarias y teléfonos acabaron en bases de datos de phishing vendidas en foros clandestinos. Meses después, víctimas reportaron intentos de fraude usando su información: cargos no autorizados, préstamos solicitados a su nombre, llamadas de supuestas empresas de cobro.
El impacto emocional golpeó especialmente a jóvenes actores y figurantes principiantes. Muchos habían invertido sus ahorros creyendo en una oportunidad profesional real. La frustración derivó en desconfianza hacia castings legítimos posteriores, perjudicando incluso a productoras honestas que necesitaban extras para otros proyectos.
Qué implica sobre los fraudes de oportunidad
Este caso revela un patrón de explotación de eventos mediáticos que se repite constantemente. Cada vez que surge expectación masiva —rodajes, programas de talentos, ofertas de empleo virales— aparecen operaciones fraudulentas parasitando el evento real. Los estafadores no inventan oportunidades desde cero: contaminan oportunidades legítimas.
El modelo de negocio es escalable y de bajo riesgo. Montar una web falsa cuesta menos de 200 euros, contratar números premium genera comisiones del 40-60% por minuto, y las víctimas raramente denuncian por vergüenza o montos bajos. Cuando las autoridades actúan, los responsables ya han cerrado y reabierto con otra marca.
La sofisticación aumenta cada año. Las estafas de 2014 eran burdas comparadas con las actuales: ahora usan dominios casi idénticos a los oficiales (.es vs .com), certificados SSL para aparentar seguridad, perfiles falsos verificados en redes sociales, incluso anuncios pagados en Google para posicionarse sobre resultados orgánicos legítimos.










